Madres de presos políticos en Cuba denuncian la falta de atención médica para sus hijos en las cárceles de la isla, una situación que se ha agravado por la escasez de medicamentos y la falta de condiciones mínimas de higiene y convivencia.
Desde La Habana, Caridad Castro exige el traslado urgente de su hijo Kevin Damián Frómeta Castro a un centro hospitalario. El joven, de 24 años, se encuentra recluido en la prisión 1580, en el municipio de San Miguel del Padrón, donde cumple una sentencia de 5 años por el delito de sedición tras las manifestaciones del 11 de julio de 2021.
Según explica, Frómeta Castro sufre una grave infección en el pecho que requiere una intervención quirúrgica. “Está la enfermería de la 1580, pero ni siquiera se habla de un traslado para el hospital. Ahí tiene que ser atendido en un centro donde existan las condiciones, entonces hay que mandarlo a un lugar donde haya cirujano”.
A inicios de mayo, Kevin Damián Frómeta Castro recibió una intervención menor en el Hospital Nacional de Internos, ubicado en la prisión del Combinado del Este en La Habana, pero fue devuelto a la 1580 sin un seguimiento evolutivo de su caso. Un ultrasonido realizado el pasado 21 de mayo confirmó la necesidad de operarlo nuevamente; sin embargo, el traslado no se ha ejecutado.
“Ya he ido a todas las instituciones que uno pueda hacer este tipo de queja y de reclamación buscando una respuesta, pero hasta este momento no la he tenido. Se está complicando y sí se puede ir agravando y el muchacho puede incluso hasta perder un miembro porque es que la infección va caminando”.
Por otra parte, Marta Perdomo denunció el deterioro de la salud de su hijo Nadir Martín Perdomo, quien se encuentra en un campamento de trabajo forzado en Quivicán, en la provincia de Mayabeque.
“Ustedes saben que Nadir es un muchacho enfermo, un muchacho que no tiene condiciones para estar en este lugar”, dijo.
El joven, sancionado a 6 años de privación de libertad, padece patologías gastrointestinales crónicas desde hace una década. Sus familiares señalan que estas dolencias se han agravado debido a la alimentación, la falta de fármacos y el consumo de agua contaminada en el penal.
Marta Perdomo también hizo referencia a los problemas de comunicación actuales los que impiden conocer la situación de salud de su hijo.
A pesar de que las comisiones médicas del propio penal reconocen su condición de salud, las autoridades correspondientes han denegado dos solicitudes de licencia extrapenal presentadas a favor del prisionero.
“¿A qué vamos a esperar, a que nuestros presos se nos mueran?”, dijo.
Ante la situación de estos casos, la organización de asesoría legal Cubalex advirtió en sus redes sociales que la negación deliberada de atención médica a personas privadas de libertad constituye un trato cruel, inhumano y degradante que viola las Reglas Nelson Mandela de las Naciones Unidas.
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