La madre de una niña que estuvo ingresada en el Hospital Pediátrico Leopoldo Rey Sampayo, en el municipio de Florida, Camagüey, denunció que médicos y enfermeros han tenido que atender a pacientes en medio de apagones prolongados, utilizando la luz de teléfonos celulares para realizar procedimientos durante la madrugada.
"Son horas sin corriente; hasta que no ponen la luz en la calle, a veces no la ponen aquí”, relató la mujer, cuya identidad se mantiene en el anonimato por razones de seguridad. Según dijo, priorizan la sala de hemodiálisis.
El servicio eléctrico se restablece de forma intermitente y la planta de emergencia del hospital no alcanza a cubrir todas las áreas del centro, indicó. “En el cuerpo de guardia y admisión trabajan a oscuras, con la linterna del teléfono. Ni para hacer los ingresos hay corriente. Solo priorizan la salita especial y, si no hay un caso grave, ni eso”, afirmó.
La denuncia coincide con las declaraciones de la activista Guelmi Imberno, quien trabajó durante 11 años en la Dirección Provincial de Salud de Camagüey y actualmente reside en México, donde realiza labores de ayuda humanitaria para niños y ancianos vulnerables.
“Voy a seguir denunciándolo una y mil veces, porque a mí lo que me importa es el dolor del pueblo que no puede hablar por miedo a las represiones”, dijo Imberno en declaraciones a Martí Noticias.
La activista explicó los apagones están afectando directamente el funcionamiento de hospitales y policlínicos en la provincia, obligando al personal sanitario a improvisar para poder atender a los pacientes.
“Los médicos y enfermeros están haciendo magia con la luz de un teléfono o una lámpara recargable. ¿Quién puede canalizar una vena y aplicar un tratamiento endovenoso a un bebé que se mueve constantemente con una lámpara en una esquina? Eso es imposible”, señaló.
“Es indignante ver cómo en las direcciones municipales y en la Dirección Provincial de Salud de Camagüey, al igual que el Ministerio de Salud Pública que sabe todo esto, están operando muy desconectados de la lógica y de la realidad de los pacientes”, afirmó.
Imberno cuestionó además que se esté priorizando la instalación de paneles solares para personal administrativo mientras hospitales continúan operando en penumbra. “Mientras en los policlínicos y hospitales de Camagüey están a oscuras, ya hace dos o tres semanas se están priorizando la entrega de paneles solares al personal administrativo”, aseguró.
Imberno indicó que situaciones similares se registran en otros centros médicos de la provincia. Según explicó, el hospital psiquiátrico de Camagüey cuenta con un sistema de paneles solares que solo permite disponer de electricidad durante unas pocas horas al día. “Se garantiza todo para los hoteles, pero no pueden garantizarlo en los hospitales”.
“El hospital psiquiátrico de Camagüey está oscuro, le pusieron un panel solar que le está dando solamente tres horas de corriente. Después de esas tres horas no tienen”, dijo.
La crisis energética, unida a la escasez de medicamentos en la isla, ha agravado las condiciones de atención médica en centros hospitalarios.
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