La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) denunció este domingo que en Cuba continúan "patrones persistentes y nuevas modalidades de restricción a la libertad de expresión y al ejercicio del periodismo", según el informe que aprobó la 82 sesión de su Asamblea General celebrada en Bogotá, Colombia.
De acuerdo con el informe de la SIP, citado por la agencia EFE, el régimen cubano ha recrudecido la presión y la represión contra la prensa independiente, los influencers y activistas que reportan la dura situación cotidiana en el país utilizando cada vez más sus instrumentos policiales y judiciales.
Hay "un aumento de las detenciones, citaciones, interrogatorios y procesos judiciales, profundizando las restricciones al ejercicio de la libertad de expresión y de prensa", aseguró el documento.
Nuevamente la organización se hizo eco de la denuncia del caso del arresto en la isla del periodista Henry Constantín, director de La Hora de Cuba y vicepresidente regional para Cuba de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP.
El informe calificó como el caso de "mayor gravedad" el arresto de Constantin quien está detenido desde el pasado 16 de septiembre en prisión provisional en la cárcel de máxima seguridad Kilo 7, en Camagüey, acusado de una supuesta "desobediencia".
El pasado 19 de octubre, la SIP había condenado ya lo que calificó de "nuevas medidas de castigo impuestas" contra Constantín, "exigió su liberación inmediata y responsabilizó a las autoridades cubanas por su integridad física y psicológica".
Ahora también citó en su informe el caso del encarcelamiento de Kamil Zayas y Ernesto Ricardo Medina, miembros del proyecto independiente El4tico; el de los periodistas Jorge Bello y José Gabriel Barrenechea por participar en manifestaciones, así como el de Mayelín Rodríguez Prado, sancionada a 15 años de prisión por realizar entrevistas a menores en una protesta.
No faltó en este reporte de la SIP la denuncia de la condena el pasado 1 de octubre a dos años de "libertad limitada" a la influencer y activista cubana Anna Sofía Benítez y su madre Caridad Silvente acusadas por el supuesto delito de "actos contra la intimidad personal y familiar", tras grabar y publicar el video de un agente policial que les llevó a su casa una citación.
La SIP aseveró que estos casos se dan en lo que llamó un escenario en Cuba de "criminalización" de la opinión que ejercen los cubanos en sus redes sociales, amenazados por prácticas cotidianas de las autoridades cubanas como las citaciones verbales, las detenciones breves y el uso de acusaciones de supuestos delitos como "desobediencia", "desórdenes públicos" o "actos contra la intimidad".
A estos mecanismos de presión, se suman, de acuerdo con el reporte, que el régimen demora los habeas corpus, cambia las medidas cautelares y restringe o impide el acceso o la información los expedientes, las investigaciones y las sanciones de los acusados.
El informe citó además como otros mecanismos de presión y control sobre el ejercicio de la prensa independiente en Cuba la llamada regulación de cubanos que prohíbe la salida de la isla de quienes ejercen esta labor.
Igualmente denuncia como el régimen cerró las puertas una vez más a que la prensa independiente pueda legalizarse como una actividad económica privada, con la reciente aprobación del decreto 160, mientras mantiene su férreo control sobre todos los medios de información en la isla.
La SIP inauguró el pasado 22 de octubre su su 82ª Asamblea General "con un llamado de su presidente, Pierre Manigault, a fortalecer la cooperación entre los medios y defender el periodismo independiente frente a las presiones políticas, económicas y tecnológicas", según indicó un informe sobre esta reunión en su página oficial.
Foro