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Médicos cubanos en Venezuela envían al mercado negro medicamentos de "Barrio Adentro"


Medicamentos producidos en Cuba

Hace cuatro años un periodista venezolano denunció el "bachaqueo" de médicos cubanos con las medicinas enviadas desde la isla. El negocio se ha extendido, afirma. Profesionales cubanos en misión reciben el mínimo para sobrevivir.

El semanario independiente venezolano Tal Cual dice que la derrota del castrismo en la creación del llamado Hombre Nuevo se pone de manifiesto en la isla y también en el exterior con los integrantes de las misiones internacionalistas.

La publicación que dirige el ex guerrillero y periodista Teodoro Petkoff toma como ejemplo una denuncia del periodista Rafael Rodríguez Olmos en su columna Binóculo del sitio aporrea.org acerca del “bachaqueo”(o trapicheo) al que se dedica el personal cubano de la salud con los medicamentos que se envían desde la isla para las misiones “Barrio Adentro”:

“Hace cuatro años denuncié que médicos cubanos del CDI (Centro de Diagnóstico Integral) del Módulo Canaima (en el sur de Valencia, Carabobo) estaban negociando los medicamentos. Pues como no hubo sanciones, el negocio se extendió. Ahora son bachaqueros (especuladores) y entraron de lleno. De todos los medicamentos que llegan al país de la isla caribeña, solo se entrega la mitad a Barrio Adentro. La otra mitad es para los negocios”, dice Rodríguez Olmos.

Según Tal Cual el periodista “pone como muestra que una cajita de Nifedipino (un antihipertensivo) de 10 pastillas, que antes lo tenían y entregaban en los CDI, ahora no lo tienen, pero en la calle se cotiza al muy capitalista precio de 50 mil bolos (bolívares). Pronostica que en la campaña de vacunación que está por iniciarse “de diez (tipos de) vacunas solo han llegado dos, y para cubrir apenas al 30% de la población”.

Señala Tal Cual que “los cubanos de la mano de Fidel tuvieron casi cincuenta años tratando de crear el hombre nuevo. Han gastado millones de litros de tinta y toneladas de papel, así como horas de radio y televisión, películas y documentales predicando contra los vicios del capitalismo y, es evidente, han perdido la batalla (…) El hombre nuevo sigue sin aparecer".

Remuneración mínima

En un reportaje firmado en Cubanet el lunes, acerca de por qué los médicos cubanos se permiten ser explotados por el Gobierno, la periodista independiente Gladys Linares señala que aunque el gobierno recibe “fabulosas ganancias producto de este trabajo esclavo (…) los profesionales contratados prácticamente solo reciben la remuneración mínima necesaria para vivir en el país en cuestión”.

Pero si los profesionales cubanos aceptan esas migajas es porque “sencillamente, es su única manera de obtener para ellos y su familia bienes con los que en Cuba no pueden ni soñar”, ya que sus salarios son todavía más bajos.

Un primo de una médico natural de Banes, Holguín, le dijo a la reportera de Cubanet que ella ”cumplió misión durante tres años en Venezuela. Gracias a eso pudo comprarles a sus padres una casa, un televisor y un refrigerador, además de alguna ropa, zapatos y otras necesidades. Y como ella dice, con el sueldo que gana aquí, ni en una vida de trabajo lo hubiera podido hacer”.

La rebusca

En enero nuestro colega Juan Juan Almeida informó en Diario Las Américas acerca de la detención de varios galenos como resultado de una investigación iniciada por la Aduana cubana después que, durante el control de salida, se comenzaran a reportar “en todos nuestros puntos de embarque, casos, cada vez con más frecuencia, de médicos cubanos que, en sus viajes regulares de colaboración, cargaban excesivas cantidades de instrumental médico y medicamentos”.

Entre el material incautado había kits oftalmológicos que sólo están en Cuba a disposición de los hospitales, y tabletas anticonceptivas que son comercializadas en la red de farmacias cubanas.

“La mayoría de los medicamentos decomisados estaban vencidos y en las cajas aparece alterada la fecha de caducidad”, precisaba Almeida.

El autor decía que “además de la ganancia sin contratiempo de los vendedores, es una real ayuda para los consumidores (venezolanos) que, en su mayoría son personas de bajos recursos, y que gracias a este trapicheo pueden adquirir medicamentos accesibles a su presupuesto”.

La falta de medicamentos, por receta o de venta libre, ha ocasionado un número indeterminado de muertes por enfermedades y accidentes curables, y es una de las carencias más sensibles que padecen los venezolanos, los que se han vuelto cada vez más dependientes de las llamadas “mulas” para conseguirlos.

Para colmo, el gobierno se niega a aceptar asistencia humanitaria a gran escala, razón que condujo a la congresista estadounidense por Florida Ileana Ros-Lehtinen y su colega por Nueva York, Eliot Engel, a pedir a principios de mes al presidente Donald Trump que use su influencia para gestionar que el Consejo de Seguridad de la ONU incluya a Venezuela en su agenda y se pronuncie para conseguir un alivio de la crítica situación humanitaria en ese país.

Exportación de medicinas a Venezuela crece

Datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) de Venezuela dados a conocer por el diario El Universal mostraron que ya en 2012 Cuba, con poco más de 323 millones de dólares, desplazó a Estados Unidos ($ 303 millones) como principal proveedor de productos farmacéuticos de Venezuela.

El reportaje señalaba que la importancia de Cuba como abastecedor de medicamentos e insumos médicos al país suramericano “ha crecido sostenidamente en los últimos años. Según el INE, entre 2006 y 2012 las compras de productos farmacéuticos a Cuba pasaron de poco más de 10 millones de dólares a los 323 millones de dólares del año pasado”.

Fuentes opositoras en Cuba han indicado que el suministro a Venezuela se traduce en una escasez de medicamentos en la isla. En 2015 el gobierno de la isla reconoció que había al menos 60 fármacos en falta en la isla.

Por ejemplo un antihipertensivo similar al arriba citado Nifedipino distribuido en Venezuela, el Amlodipino, se reportaba en falta en Cuba (donde es un medicamento controlado), en diciembre de 2016 según un comentario dejado al pie de la información en el diario Granma.

Sin embargo, Cuba ha incrementado recientemente sus compras de medicamentos y equipos médicos en EE.UU, .autorizadas bajo la ley Torricelli de 1992, con unos $11 millones entre 2015 y 2016 según cifras del Consejo Comercial y Económico EEUU-Cuba.

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    Rolando Cartaya

    Rolando Cartaya (La Habana, 1952) Graduado de Periodismo, Universidad de La Habana 1976. Ha trabajado en la página cultural de Juventud Rebelde, la agencia UPI, el servicio Worldnet y como editor de las revistas “Newsweek”, “Discover” y “Motor Trend” en español. Ha traducido más de 20 libros para la editorial cristiana Thomas Nelson, Inc. Con Radio Martí desde 1989, ha sido editor, redactor, reportero, y director y guionista del programa “Sin Censores ni Censura”. Actualmente trabaja en martinoticias.com. Fue vicepresidente en la isla del Comité Cubano Pro Derechos Humanos.

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