La tripulación del guardacostas Isaac Mayo repatrió este martes a seis personas a Cuba después de dos operativos en el estrecho de Florida que incluyeron la interceptación de una embarcación rústica y el rescate de un pesquero averiado, informó la Guardia Costera de Estados Unidos en un comunicado.
La primera operación comenzó el jueves pasado, cuando una tripulación aérea de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) detectó una embarcación rústica al suroeste de Cayo Sal y notificó a los operadores del Sector Key West de la Guardia Costera.
Una aeronave de la Estación Aérea de Miami localizó la embarcación. La tripulación del guardacostas Raymond Evans rescató a tres cubanos, uno de los cuales fue evacuado posteriormente a tierra para recibir atención médica especializada. El comunicado no precisa su estado de salud.
El domingo, otra tripulación aérea localizó un pesquero cubano averiado con cuatro personas a bordo, aproximadamente a 46 millas al sureste de Cayo Hueso. El guardacostas Isaac Mayo acudió al lugar y rescató a sus ocupantes.
“Nuestras tripulaciones se mantienen vigilantes para proteger nuestras fronteras marítimas y salvaguardar la vida en el mar”, declaró el capitán Aaron Ortenzio, comandante de la Estación Aérea de la Guardia Costera en Miami.
El oficial señaló que estas operaciones reflejan el compromiso de la institución de prevenir la entrada marítima ilegal y asistir a quienes se encuentran en peligro en el mar.
En otro operativo, un cubano fue rescatado el lunes cuando se encontraba a la deriva en una balsa improvisada, a unas 16 millas al este de Key Biscayne, Florida, informó CBP.
Una persona avistó la embarcación y dio la alerta por el canal 16 de radio VHF, utilizado para comunicaciones de emergencia marítima. Unidades de Miami y Fort Lauderdale, en coordinación con la Guardia Costera, localizaron al migrante, le brindaron asistencia y lo trasladaron al guardacostas Melvin Bell.
La información difundida sobre este último rescate no precisa el destino migratorio del cubano ni lo vincula con el grupo repatriado el martes.
Las autoridades reiteraron su advertencia sobre los peligros de intentar llegar a Estados Unidos en embarcaciones improvisadas, ante las condiciones impredecibles del océano y el riesgo de perder la vida durante la travesía.
Según la Guardia Costera, las personas interceptadas reciben comida, agua, alojamiento y atención médica básica a bordo de sus buques, mientras se realiza el proceso para determinar su identidad.
La agencia mantiene, junto con sus socios de la Operación Vigilant Sentry, una presencia aérea, terrestre y marítima para proteger la vida en el mar y prevenir la entrada marítima irregular a Estados Unidos y sus territorios.
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