El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que los dirigentes cubanos carecen de la capacidad para resolver la profunda crisis económica que atraviesa la isla y aseguró que Washington busca tener influencia en cualquier proceso de cambio que pueda surgir en Cuba.
Durante una rueda de prensa este jueves posterior a una reunión con ministros de Asuntos Exteriores del Sudeste Asiático, Rubio fue consultado sobre cómo podría producirse un eventual cambio político en Cuba y si el Partido Comunista o la familia Castro permanecerían en el poder.
Sin entrar en detalles sobre una posible estrategia estadounidense, Rubio respondió que no revelaría ningún plan específico, pero sostuvo que quienes gobiernan Cuba "no saben lo que están haciendo" con el país.
"¿Entonces quieres que te dé detalles sobre nuestro plan? No hoy; no voy a hacer eso... Esto es lo que voy a decir, y es la verdad. Las personas que están en el poder [en Cuba] no saben lo que están haciendo. No saben como arreglar la economía, no entienden conceptos básicos", aseveró.
Según el jefe de la diplomacia estadounidense, uno de los principales desafíos que ha enfrentado el régimen cubano durante los últimos años es la contradicción entre la necesidad de reformar la economía y el temor a perder el control político.
"Creo que el reto que Cuba ha enfrentado por los últimos 15 años es que ellos quieren, de alguna manera, mejorar su economía, pero tienen miedo de que si la mejoran mucho van a perder el control político sobre el pueblo", señaló.
Rubio también dijo que Estados Unidos desea una Cuba próspera y libre, al tiempo que reconoció el interés de Washington en influir en el rumbo de los acontecimientos debido a la proximidad geográfica de la isla.
"Buscamos una oportunidad para influir en la dirección que tome ese proceso, porque está a 90 millas de nuestras costas y queremos que Cuba sea próspera, queremos que Cuba sea libre", afirmó.
El secretario de Estado aseguró que los cambios necesarios para mejorar el futuro de Cuba resultan difíciles bajo la actual estructura de poder. Atribuyó esa situación a una combinación de incompetencia, desconocimiento económico y apego ideológico dentro del gobierno cubano.
"Algunos de ellos son incompetentes, otros no entienden, y otros son tan recalcitrantes que prefieren destruir el país que abandonar esa ideología fracasada", expresó, aunque apuntó que los funcionarios en esa última categoría "son menos que nunca".
Rubio argumentó que el sistema cubano ha dependido históricamente del respaldo económico externo. Recordó que durante décadas la isla contó con subsidios de la extinta Unión Soviética y, posteriormente, del gobierno venezolano del fallecido Hugo Chávez.
"Esta es la primera vez que no tienen a un patrocinador que los subsidie de forma gratuita, y no saben qué hacer, porque todo lo que han hecho ha sido aprovecharse de estos países durante todos estos años", afirmó.
El jefe de la diplomacia estadounidense concluyó señalando que los cubanos merecen mejores condiciones de vida y oportunidades económicas. “El pueblo de Cuba merece algo mejor que eso”, sostuvo.
En un intercambio similar con la prensa el martes, el secretario de Estado dijo que, con su política hacia la isla, Estados Unidos persigue el objetivo de que los cubanos puedan gozar de mejores condiciones de vida, afirmó que Washington sigue dispuesto a negociar con La Habana en busca de un cambio en la isla, pero recordó que el de Cuba ha sido un régimen hostil durante décadas, que ha contribuido a la inestabilidad regional.
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