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Agregan medidas de vigilancia en EEUU por ébola


Oficiales de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EEUU interrogan a un viajero y le toman la temperatura.

Las nuevas medidas se aplican no sólo a los ciudadanos de esos países sino también para estadounidenses socorristas, empleados federales de salud y periodistas que regresan a su país.

Todos los viajeros que lleguen a Estados Unidos procedentes de tres países de África occidental afectados por el ébola ahora serán monitoreados durante tres semanas, las medidas más recientes de las autoridades federales de salud estadounidenses para evitar que la enfermedad se propague en el país.

A partir del lunes, cualquier persona que llegue de Guinea, Liberia o Sierra Leona tendrá que reportarse diariamente con funcionarios de salud y medir su temperatura dos veces al día.

La medida se aplica no sólo para ciudadanos de esos países sino también para estadounidenses socorristas, empleados federales de salud y periodistas que regresan a su país. Los Centros para el Control y Previsión de Enfermedades (CDC, siglas en inglés) anunciaron las nuevas medidas el miércoles.

A partir del lunes, cualquier persona que llegue de Guinea, Liberia o Sierra Leona tendrá que reportarse diariamente con funcionarios de salud y medir su temperatura dos veces al día.

El director de los CDC, Tom Frieden, dijo que la supervisión ofrecerá un nivel adicional de seguridad además de las revisiones de temperatura y de otro tipo a las que los pasajeros son sometidos antes de salir de África occidental y de nuevo a su llegada a Estados Unidos. "Tenemos que mantenernos en guardia", dijo Frieden a periodistas en una conferencia telefónica.

El gobierno del presidente Barack Obama ha resistido ante la creciente presión de rechazar el ingreso al país de visitantes provenientes de los tres países que se encuentran en el centro del brote de ébola, especialmente después que un turista liberiano enfermó en Dallas días luego de su llegada y falleció. En vez de ello, empezaron a realizar revisiones en cinco aeropuertos estadounidenses y el martes indicaron que todos los viajeros procedentes de África occidental serían canalizados a esos aeropuertos.

El programa comenzará en seis estados –Nueva York, Pennsylvania, Maryland, Virginia, Nueva Jersey y Georgia–, adonde llegan la mayoría de los turistas provenientes de la región del brote. Luego se extenderá a otros estados.

A todos los pasajeros se les exigirá proporcionar información para poderlos localizar, así como a un amigo. Se les ordenará que revisen una vez al día si presentan fiebre y reporten su temperatura y cualquier síntoma a funcionarios de salud. Frieden dijo que las autoridades estatales determinarán cómo hacerlo, ya sea en persona, por teléfono o vía Skype.

Si un viajero no lo reporta, los funcionarios estatales o locales de salud pueden rastrearlos a fin de asegurar su supervisión diaria. Qué tan lejos pueden llegar depende de esos funcionarios, de acuerdo con los CDC.

Recibirán también equipos que incluyen un termómetro e instrucciones sobre lo que hay que hacer en caso de que se detecten síntomas. Se incluye además una tarjeta que deberá ser presentada a los proveedores de atención médica en caso de ser necesario.

Los CDC de antemano anunciaban a sus propios empleados y a otros profesionales de la salud que trabajan en la zona del brote que revisen su temperatura durante 21 días a su regreso, por lo que el aviso del miércoles añade un paso más a su revisión en curso de posible de fiebre. Los síntomas del ébola pueden tomar hasta tres semanas en aparecer.

Antes, durante el año, cerca de 150 viajeros por día provenían de los tres países. Pero tal parece que se registran muchos menos viajeros ahora; no hay vuelos directos y han sido reducidos los aviones que van a la región.

El aeropuerto Kennedy de Nueva York –que se encarga de la mayoría del tráfico aéreo de la zona del brote– ha promediado 34 pasajeros al día provenientes de esa área desde que las revisiones empezaron el 11 de octubre.

Los otros aeropuertos son el Dulles de Washington, el Liberty de Newark, el O'Hare de Chicago y el Hartsfield-Jackson de Atlanta. Si bien algunas de las personas que hasta ahora han sido sometidas a las revisiones fueron trasladadas a hospitales, ninguna tenía ébola.

De acuerdo con un sondeo de The Associated Press-GfK dado a conocer el miércoles, los estadounidenses se dicen preocupados por que el ébola se propague en su país, y muchos dicen que el gobierno no ha hecho lo suficiente para prevenir que eso suceda.

La encuesta reveló que nueve de cada 10 personas creen que resulta muy necesario endurecer los procedimientos de revisiones. Algunos incluso tomarían medidas más severas: tres cuartas partes de los encuestados piensa que definitiva o probablemente es necesario impedir que todos los que viajen de lugares afectados por ébola ingresen a Estados Unidos.

Las medidas de rastreo habrían servido en el caso de Thomas Eric Duncan, el liberiano que se convirtió en la primera persona diagnosticada con ébola en Estados Unidos, dijo Richard Wenzel, un científico de la Universidad Virginia Commonwealth que anteriormente dirigió la Sociedad Internacional de Enfermedades Infecciosas. Wenzel dijo que Duncan no estaba enfermo y pasó las revisiones cuando salió de Liberia, y no presentó síntomas hasta días después de su llegada a Dallas. Murió el 8 de octubre. Dos enfermeras que contrajeron el virus al atender a Duncan en el Hospital Presbiteriano de Salud de Texas siguen hospitalizadas.

Debra Berry, madre de la enfermera de Dallas Amber Vinson, dijo el martes que su hija "está bien, sencillamente tratando de recuperar fuerzas" durante su tratamiento en el Hospital Universitario de Emory, en Atlanta. Otra enfermera de Dallas, Nina Pham, ha mejorado en el Instituto Nacional de Salud en un suburbio de Washington.

Por otro lado, un videoperiodista estadounidense que se recuperó de ébola en un hospital de Nebraska se aprestaba el miércoles a regresar a su casa en Providence, Rhode Island. "Hoy es un día feliz", dijo Ashoka Mukpo en una declaración emitida por el Centro Médico de Nebraska en Omaha, donde estaba internado desde el 6 de octubre.

El virus ha provocado la muerte de más de 4.500 personas en África occidental, casi todas en Liberia, Sierra Leona y Guinea. Mukpo se infectó cuando trabajaba en Liberia como camarógrafo independiente para la cadena NBC y otros medios.

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