La paciencia de los residentes en Cabañas, perteneciente al municipio de Mariel en la provincia de Artemisa, parece haber llegado a su límite. En el transcurso de pocos días, la comunidad protagonizó dos protestas consecutivas exigiendo soluciones urgentes ante una crisis electroenergética que mantiene a los hogares sumidos en la oscuridad y el desabastecimiento.
"Yo no estuve en esa manifestación, pero sí puedo decirle que nos tocaba la corriente y no nos la pusieron”, dijo a nuestro medio una vecina que pidió no ser identificada.
La indignación va mucho más allá de la molestia por un apagón: es un reclamo por el respeto a los horarios establecidos de servicio. En medio de la crisis energética que castiga a la isla, los residentes aseguran que la gota que colmó el vaso fue el incumplimiento reiterado de los ciclos de electricidad.
Los habitantes del poblado, consultados por Martí Noticias, revelan que el problema principal no radica únicamente en los recortes, sino en la falta de equidad y el descontrol institucional a la hora de aplicar los bloques de apagones:
“La gente está exigiendo su derecho, porque cada vez que toca la corriente para Cabañas siempre es lo mismo, no la ponen a su hora. Sabemos todo el problema que, supuestamente, tiene el país..., pero el día que nos toca, ponla a la hora y quítala a la hora exacta”.
La falta de fluido eléctrico, que en Cabañas alcanza las 19 horas, no solo paraliza la cotidianidad de las familias, sino que repercute directamente en la pérdida de alimentos en descomposición, la falta de descanso para los niños y la imposibilidad de conservar agua u otros bienes básicos.
“Al día prácticamente lo que cogemos son cinco horas de corriente, quizás menos, cuatro, cuatro horas y media", detalló la cabañense.
A la primera manifestación, ocurrida el 9 de octubre, los vecinos acudieron masivamente a las vías públicas en horas de la noche con consignas de descontento y exigencias de respuestas inmediatas.
Lejos de calmarse la situación con una solución definitiva, la tensión se renovó. En la madrugada de este miércoles, decenas de personas volvieron a congregarse, tocando calderos, en las inmediaciones del cine de la localidad.
Durante esta última concentración, representantes de las autoridades locales se presentaron en el lugar e intentaron calmar los ánimos, prometiendo que el servicio eléctrico sería restaurado a la brevedad.
“Después que pasó eso [la protesta] fue que la pusieron tarde y la quitaron de nuevo a las 5 y 56 de la mañana”, indicó la fuente.
Hasta el momento, no hay reportes sobre el arresto de alguno de los manifestantes.
Las movilizaciones en Cabañas reflejan el clima de tensión que atraviesa la isla, donde los constantes colapsos del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) y los apagones de más de 18 horas diarias continúan empujando a los ciudadanos a manifestar su disgusto en las calles, desafiando el temor y la falta de respuestas institucionales.
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