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Departamento de Estado: Cuba "no ha mostrado ningún interés" en volver a la OEA


La posible vuelta de Cuba a la Organización de Estados Americanos (OEA) tras levantarse su suspensión en 2009, no forma parte del calendario oficial de la 45ª Asamblea General de los días 15 y 16 de junio en Washington, que tiene como único tema en agenda la renovación del organismo.

Estados Unidos no espera "nada sustantivo" sobre la posible vuelta de Cuba a la OEA en el marco de esta Asamblea, según explicó hoy una alta funcionaria del Departamento de Estado en una conferencia telefónica.

"En 2009, ya se estableció la hoja de ruta que Cuba debe seguir para volver a la OEA. Debe apoyar los acuerdos de la organización y eso es una decisión del Gobierno cubano, que hasta ahora no ha mostrado ningún interés en ello", añadió la funcionaria.

Cuba, miembro de la OEA desde su creación en 1948, fue suspendida en 1962 tras el triunfo de la revolución liderada por Fidel Castro debido a su adhesión al marxismo-leninismo en el marco de la Guerra Fría entre el bloque capitalista encabezado por Estados Unidos y el comunista dirigido por la Unión Soviética. Desde entonces, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha seguido atendiendo casos de la isla y ha denunciado continuamente las violaciones de Derechos Humanos sin obtener respuesta alguna del Gobierno, tampoco después de levantarse la suspensión.

"El presente y el futuro de la OEA"

Estados Unidos considera "crucial" la Asamblea General de este año al ser la primera del nuevo secretario general, el excanciller de Uruguay Luis Almagro, y por tener como tema central "El presente y el futuro de la OEA", es decir, una profunda renovación reclamada desde hace años desde dentro y fuera de la organización.

Aunque no está en la agenda oficial, la crisis política de Venezuela será uno de los temas a abordar en las bilaterales de los márgenes de la cumbre, según la funcionaria estadounidense.

"Esperamos que, con el nuevo secretario general, la OEA tenga un rol importante para apoyar la democracia y los Derechos Humanos en Venezuela junto a organizaciones como Unasur (Unión de Naciones Suramericanas)", señaló.

Almagro ofreció esta semana a Venezuela la observación electoral de la OEA, uno de sus programas más reconocidos, para los comicios parlamentarios previstos para este año, aún por convocar.

El otro asunto que para Estados Unidos es acuciante en el continente es la crisis política en Guatemala, con las protestas sociales que reclaman la dimisión del presidente Otto Pérez Molina, tras la renuncia de su vicepresidenta Roxana Baldetti, por denuncias de corrupción.

"Es muy importante que Guatemala se mantenga en el marco constitucional hasta las elecciones de septiembre y que nada interrumpa la democracia en ese país. Es una crisis grave, hemos visto semanas de protestas", dijo la funcionaria estadounidense.

Preguntada por otras crisis de corrupción en el continente, la funcionaria consideró que la situación en Guatemala es de mayor magnitud que la que viven en ese sentido Chile, Brasil, México y Honduras. "La mala noticia es que persisten las prácticas de corrupción, la buena es que los ciudadanos dicen 'basta ya'", comentó la funcionaria.

Para Estados Unidos, la OEA tiene un papel "muy importante" como único organismo que reúne a todos los países del continente (salvo Cuba) y al contar con un sólido cuerpo jurídico en temas clave como los Derechos Humanos, la seguridad, la democracia, la lucha contra las drogas y el desarrollo sostenible. Esos son los asuntos en los que, según la funcionaria estadounidense, debe centrarse la nueva OEA, con la misión de evitar "quedar estancada en procedimientos burocráticos", como ha sucedido en el pasado.

La OEA celebra la semana que viene su Asamblea General ordinaria de este año en Washington, tras la renuncia de Haití a acoger la cita continental, al ser en la capital estadounidense donde está ubicada la sede del organismo.

El tema central de la reunión lo propone habitualmente el país anfitrión, pero al no haber este año se optó por la idea de la delegación de Uruguay de centrar el encuentro en la modernización de un organismo que acusa debilidad política, problemas financieros y una fuerte división interna.

La Asamblea General es el máximo órgano de la OEA y se reúne una vez al año, salvo que se convoquen encuentros extraordinarios para una cuestión concreta, a los representantes de Exteriores de los 34 países miembros activos.

La delegación de Estados Unidos en la Asamblea General estará liderada por el subsecretario de Estado, Antony Blinken, que también representó al país norteamericano en la despedida del anterior secretario general, José Miguel Insulza, y en la toma de posesión de Almagro el 26 de mayo.

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