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Igualdad racial en Cuba es solo retórica del gobierno


Sobre el Proyecto Nuevo País en Miami

El diario The Washington Post se refiere en un artículo a la exclusión de que son víctimas los negros en la isla a pesar de la retórica igualitaria del régimen.

El camino de la igualdad para los negros cubanos está bloqueado por la supresión que ha hecho el Partido Comunista de Cuba de la sociedad civil en la isla, dice un artículo publicado en la página de opiniones del diario The Washington Post.

El artículo cita al opositor cubano Leonardo Calvo Cárdenas, quien puso de relieve que “a pesar de la retórica igualitaria del gobierno, los descendientes de africanos siguen estando excluidos de los empleos más alentadores”.

Calvo estuvo de visita este mes en Washington junto a su amigo el también opositor Manuel Cuesta Morúa, ambos negros, destaca el periódico, “un grupo que constituye alrededor de la mitad de la población de Cuba pero en gran medida mal representado en el liderazgo político, en la prensa y la naciente clase empresarial”.

Los dos perdieron sus empleos, añade el Post, después de criticar públicamente la falta de democracia del régimen de Castro, y entonces crearon una organización socialista democrática que el gobierno hostiga rutinariamente pero que “atípicamente, no ha sido aniquilada”.

Cuesta Morúa explicó al diario que ellos “fueron el primer movimiento político alternativo que se opuso públicamente al embargo. Eso le hace más difícil al gobierno cubano darnos la clase de tratamiento que han recibido otros disidentes”.

En 2008, agrega el artículo, en compañía de otros activistas, ambos disidentes formaron el Comité de Ciudadanos por la Integración Racial, “una viva refutación de la idea de que luego de más de 50 años en el poder el comunismo ha propiciado igualdad” en el país.

Cuesta Morúa señaló al Post que cuando el grupo lleva a cabo foros a nivel comunitario con frecuencia son arrestados. “Pero luego nos sueltan. Las tácticas de represión han variado. Largas sentencias de cárcel no debilitaron al movimiento de derechos humanos; lo fortalecieron”.

De acuerdo con el artículo, los líderes del comité no se hacen ilusiones de que la caída del régimen y el establecimiento de un gobierno democrático vaya a eliminar por sí mismo la estratificación racial en Cuba.

“La existencia de múltiples partidos políticos—precisó Cuesta Morúa—garantiza la democratización del Estado. No garantiza la democratización de la sociedad”.

No obstante, indica el Post, los líderes del comité enfatizan el hecho de que Cuba no será más igualitaria hasta que radicalmente se transforme en un país más democrático.
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