El Sistema Eléctrico Nacional (SEN) de Cuba quedó nuevamente conectado a las 5:01 de la madrugada de este jueves, aunque con una capacidad de generación muy limitada que impide restablecer plenamente el servicio, informaron las autoridades.
Según detallaron, la conexión se mantiene principalmente a través de la red de transmisión de 110 kilovoltios, mientras que la red de mayor capacidad, de 220 kilovoltios, continúa fuera de servicio debido al bajo nivel de generación disponible. El país apenas está alrededor de 590 megawatts (MW), una cifra muy inferior a la demanda nacional.
El colapso parcial del sistema ocurrió tras una avería en la central termoeléctrica Antonio Guiteras, el mayor bloque unitario de generación del país. La estatal Unión Eléctrica (UNE) informó que la falla provocó la desconexión del sistema desde Camagüey hasta Pinar del Río.
El incidente, explicaron, se debió a “una fuga de agua, pérdida de hermeticidad de la caldera por gases y un incendio que fue controlado sin causar mayores daños”. El funcionario señaló que el proceso de recuperación de la unidad podría demorar al menos 72 horas.
Félix Estrada Rodríguez, director del Despacho Nacional de Carga de la UNE, aclaró que en esta ocasión el proceso "enfrenta una complejidad mayor debido a la falta de disponibilidad de combustible diésel para respaldar la generación distribuida".
Este miércoles, la embajada de EEUU en La Habana emitió una alerta de seguridad por el apagón.
"La red eléctrica nacional de Cuba es cada vez más inestable y los cortes de energía programados y no programados, son prolongados y son una ocurrencia diaria en todo el país, incluyendo La Habana", señaló la sede diplomática.
Cuba atraviesa una de sus peores crisis energéticas en décadas. En muchas regiones del país los apagones superan las 20 horas diarias, según reportes de residentes y autoridades locales.
Especialistas atribuyen el deterioro del sistema a la falta de combustible, el envejecimiento de las plantas termoeléctricas y años de escasa inversión en infraestructura.
En las últimas semanas la situación se ha agravado debido a la escasez de combustible. Cuba perdió a su principal proveedor de crudo, Venezuela, tras el operativo militar de EEUU en Caracas el pasado 3 de enero, que culminó con la captura de Nicolás Maduro.
El ingeniero Jorge Piñón, director del Programa de Energía para América Latina y el Caribe de la Universidad de Texas, ha advertido que el sistema eléctrico cubano enfrenta problemas estructurales de larga data. “El sistema de generación y la red de transmisión están totalmente colapsados. Las curitas que le ponen no funcionan”, afirmó.
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