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Una nueva técnica ayudaría a rastrear el foco de la infección del VIH


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El equipo de Leitner ha desarrollado un modelo digital que puede mostrar la "rápida evolución del virus en el cuerpo de cada paciente"

Científicos del Laboratorio Nacional de Los Álamos, en Nuevo México, están investigando las complejas relaciones existentes entre la expansión del virus del VIH en una población y la evolución real del virus dentro del cuerpo de cada paciente.

"Según la teoría de Darwin, si una población de aves de una isla se desplaza a otras islas, cada una de las poblaciones evoluciona de manera distinta, y al final las poblaciones de cada isla presentan pequeñas diferencias entre sí", dijo el investigador Thomas Leitner, quien encabeza el estudio.

Agrega que "con el virus del VIH pasa lo mismo. Las personas infectadas con el VIH presentan formas del virus ligeramente distintas."

El equipo de Leitner ha desarrollado un modelo digital que puede mostrar la "rápida evolución del virus en el cuerpo de cada paciente".

Explican los investigadores que "una vez la persona está infectada, se convierte en un 'agente' en el modelo digital y el modelo empieza a seguir su comportamiento individual y la evolución del VIH dentro de la persona".

El desarrollo de un método para localizar las fuentes de infección puede tener aplicaciones prácticas de crucial importancia en investigaciones criminales, ya que en muchos países la infección intencionada con el VIH se califica como un crimen.

Si hay indicios de actividad criminal, para determinar la fuente de la infección los investigadores necesitarán muestras del virus tanto de la víctima como del individuo que provocó el contagio.

Aunque los científicos ya disponen de una base (anónima) de datos de virus del VIH que pueden utilizar para las investigaciones, una base de datos nacional de personas VIH-positivas y de sus virus también sería una herramienta útil.

En septiembre en Estados Unidos, un hombre fue arrestado y acusado de haber mantenido relaciones sexuales no protegidas con más de 300 personas sin revelar que era VIH-positivo.

En Canadá, Johnson Aziga fue declarado culpable de dos cargos de asesinato por infectar con el virus a dos mujeres que murieron a causa de la enfermedad. La Corte Suprema de Canadá dictaminó que no haberles dicho a las mujeres que era VIH-positivo lo convertía en culpable de fraude, por lo que podría ser acusado de asesinato.

A pesar de que el método suena muy prometedor, los científicos subrayan que todavía queda muchas cuestiones sin respuesta. "No podemos decir quién infectó a quién. No está claro si podremos decir que A infectó a B, o A infectó a X , que luego infectó a B", dijo. Agregó que aún hay cosas que no se entienden muy bien, pero están trabajando en ellas.
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