Venta de agua en La Habana: precios astronómicos y a veces ni siquiera es potable

Una anciana busca agua en La Habana.

Sumario

  • La escasez de agua en La Habana obliga a miles de familias a comprar suministro a vendedores privados, a menudo a precios muy altos y sin garantías de potabilidad.
  • Vecinos denuncian que parte del agua vendida informalmente y la que llega por la red pública presenta mal olor, fetidez y turbiedad, mientras los apagones y el costo del combustible dificultan hervirla en casa.

La severa escasez de agua en La Habana ha obligado a miles de familias a recurrir a vendedores particulares, desembolsando elevadas sumas por un suministro que, en muchos casos, carece de garantías de potabilidad.

Mientras algunos distribuidores obtienen agua limpia de fuentes seguras, vecinos de diversos municipios denuncian que una parte importante del agua vendida informalmente, al igual que la que llega de forma esporádica por la red pública, llega con mal olor, fetidez y turbiedad.

La situación se ha agravado en los últimos meses por los prolongados apagones y los altos costos del combustible, que impiden a las familias hervir el agua antes de consumirla.


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La Habana: agua cara, sucia e imposible de hervir

Desde el municipio 10 de Octubre, la activista Yasmili Machado detalló que una parte del suministro vendido por pipas privadas presenta serios problemas de higiene.

“Esa agua nunca llega limpia. Tienes que hervirla y pasarla por una gasa blanca. A veces viene con fetidez, con un mal olor", dijo.

A la dudosa calidad que presenta el agua en diversos puntos de venta se suma la imposibilidad de poder hervirla en los hogares. Sin fluido eléctrico para usar equipos electrodomésticos, y sin acceso a gas manufacturado "gas de la calle", las alternativas como el carbón o la leña resultan inalcanzables para la economía familiar.

“El que no tiene gas de la calle y tiene que comprar el saco de carbón a 2600 pesos y 2800 no puede darse el lujo de hervir el agua", agregó”.

Este escenario, en el que no siempre se puede garantizar la potabilidad ni la cocción del agua, coincide con serias advertencias del sector sanitario. La pediatra Vivian Mena Miranda, vicepresidenta de la Sociedad Cubana de Pediatría, alertó sobre el aumento de casos de hepatitis y enfermedades diarreicas entre los niños cubanos, señalando que, sin acceso a agua potable segura, resulta imposible prevenir adecuadamente estas infecciones.

A pesar de las variaciones en la calidad y la falta de controles sanitarios en parte del suministro privado, los precios en el mercado informal se mantienen elevados. Los vendedores en bicitaxis y camiones eléctricos cobran entre 2000 y 3000 pesos cubanos por un tanque de 55 galones. En el caso de los camiones cisterna conocidas como pipas, los precios alcanzan los 15000 pesos por los tanques pequeños y hasta 30000 pesos por los de mayor capacidad.

Para afrontar estas tarifas, familias de la capital han tenido que organizarse para compartir el gasto de un solo contenedor. “Ya estamos uniéndonos 5 y 6 personas, aunque sea para un solo tanque, porque esto es una locura ahora”.

Machado agregó que los camioneros particulares obtienen el recurso de diversas tomas públicas de la periferia.

“Según explicó el pipero, a ellos les están trayendo el agua del Cotorro, de la toma del Cotorro”, explicó.

Por su parte, Antonio Font, activista residente en Centro Habana, explicó a Martí Noticias la dinámica de distribución y el deterioro de la red.

“Esto es un negocio en cadena. Mucha gente tiene tomas y le entra agua permanente y entonces venden el agua, las tanquetas y ellos las revenden. Y si no, los carritos eléctricos van a un lugar que se llama el portón, que ahí hay una toma de agua y entonces las llenan ahí”.

Font añadió que el mal estado de la infraestructura complica el acceso regular por tubería.

“Las tuberías son viejas, tienen mucho salidero y entonces cuando hay corriente es difícil porque la gente pone ladrones y atrae el agua y llega muy poca. Cuando hay apagón se distribuye un poquito más el agua. Hay zonas que son malas que no les entran de ninguna forma”.

La crisis de abastecimiento informada por la empresa estatal Aguas de La Habana mantiene a más de 577000 personas con interrupciones graves debido a fallas eléctricas y roturas de bombas.

En municipios como La Habana Vieja, Guanabacoa, Lawton y Luyanó, los vecinos reportan hasta dos semanas sin servicio por la red pública. Ante esta situación testimonios llegados a nuestra redaccion indican que algunas instituciones religiosas en la capital cubana, distribuyen agua de forma gratuita a los residentes para su consumo.