Sumario
- Donald Trump anunció que la ejecución de Nidal Malik Hasan no se transmitirá en directo, aunque los familiares de las víctimas sí podrán asistir en persona.
- Hasan, exmayor del Ejército condenado a muerte en 2013 por el ataque de Fort Hood de 2009, mató a 13 personas e hirió a 32; su ejecución está fijada para el 3 de diciembre de 2026 en Fort Hood, por pelotón de fusilamiento.
El presidente Donald Trump anunció este jueves que la ejecución de Nidal Malik Hasan, condenado a muerte por el asesinato de 13 personas en una base militar de Texas en 2009, no será transmitida en directo, pese a considerar que su difusión podría servir como advertencia a otros terroristas.
En un mensaje publicado en Truth Social, Trump explicó que decidió cancelar la transmisión porque “muchas personas muy buenas y bienintencionadas preferirían no verlo morir, a través de streaming o de cualquier otro dispositivo visual”.
El presidente aclaró que los familiares directos de las víctimas podrán presenciar la ejecución si así lo desean, ya que “merecen ver justicia”. La decisión de no transmitirla revierte el anuncio previo del Pentágono y del secretario de Defensa Pete Hegseth, que había generado críticas bipartidistas, reservas expresadas por el vicepresidente JD Vance y advertencias sobre el posible uso de las imágenes como propaganda extremista.
Hasan, exmayor del Ejército de Estados Unidos y psiquiatra militar, fue condenado a muerte en 2013 por el asesinato premeditado de 13 personas, entre ellas una soldado embarazada, y el intento de asesinato de otras 32. El 5 de noviembre de 2009 abrió fuego en el centro de procesamiento de soldados de Fort Hood, Texas, donde tropas se preparaban para desplegarse. Durante el ataque gritó “Allahu Akbar” y en el juicio se describió como alguien que había “cambiado de bando”.
Una de las entradas de la base militar texana de Fort Hood.
La ejecución está fijada para el 3 de diciembre de 2026, a las 13:00 (hora local) en Fort Hood y se realizará mediante un pelotón de fusilamiento. Trump aprobó la ejecución el 2 de octubre, mientras que el secretario interino del Ejército, Adam Telle, estableció la fecha y el método cuatro días después, conforme a la normativa militar.
De concretarse, sería la primera ejecución militar en Estados Unidos desde 1961 y la primera mediante fusilamiento por las fuerzas armadas desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Hasan permanece en el corredor de la muerte de la prisión militar de Fort Leavenworth, Kansas, junto a otros tres condenados. En marzo de 2025, la Corte Suprema rechazó su último recurso, con lo que agotó las vías de apelación directa del sistema militar. Quedan abiertas, en teoría, acciones de habeas corpus en tribunales civiles federales, aunque los expertos consideran que sus posibilidades de éxito son escasas.
Esta fotografía de archivo del 9 de abril de 2010, difundida por la Oficina del Sheriff del condado de Bell, muestra al mayor estadounidense Nidal Hasan tras ser trasladado del Centro Médico del Ejército Brooke, en San Antonio, a la cárcel del condado de Bell en Belton, Texas.
La última ejecución militar estadounidense fue la de John A. Bennett, un soldado afroamericano estacionado en Austria, ahorcado el 13 de abril de 1961 en Fort Leavenworth, tres días después de cumplir 25 años. Fue condenado por violar e intentar asesinar a una niña de 11 años.
La víctima y sus padres pidieron clemencia, pero el presidente John F. Kennedy no la concedió. Bennett sigue siendo el único militar estadounidense ejecutado por una violación cometida en tiempo de paz.
El último precedente de pelotón de fusilamiento militar data del 31 de enero de 1945, cuando el soldado Eddie Slovik fue ejecutado en Francia por deserción. Fue el único soldado estadounidense fusilado por ese delito durante la Segunda Guerra Mundial.
Un pelotón de doce hombres (once con munición real y uno con bala de fogueo) cumplió la orden, aprobada por el general Dwight D. Eisenhower como medida ejemplarizante durante la ofensiva de las Ardenas.