Sumario
- Varios integrantes de la comunidad cristiana vinculada a Fuera de la Caja Cuba fueron liberados este viernes tras horas bajo custodia policial.
- Anthony Martínez sigue detenido en Guanajay, mientras Alfredo Fominaya y Rolando permanecen en Villa Marista sin posibilidad de comunicarse con sus familiares.
Varios integrantes de la comunidad cristiana vinculada al proyecto Fuera de la Caja Cuba fueron liberados este viernes tras permanecer durante horas bajo custodia policial.
El activista cristiano Iván Daniel Calás Navarro informó en redes sociales que Karel Hernández, integrante de Fuera de la Caja Cuba, fue liberado de la unidad policial de Aguilera, en el municipio habanero de Diez de Octubre, donde había sido citado durante la mañana.
También confirmó que Eduardo Regalado y la esposa del activista cristiano Rolando, conocido como el Pregonero de Cristo, regresaron a sus viviendas.
“No sé si ellos contarán en algún momento lo que han vivido hoy… pero están muy afectados”, escribió Calás.
Sin embargo, la situación de Anthony Martínez no ha cambiado. Según la actualización, el joven continuará detenido en Guanajay, provincia de Artemisa, donde había sido citado desde el jueves.
“Continuará preso en Guanajay, su esposa y otros hermanos le llevaron lo que necesita. Dicen que seguirá preso”, señaló.
La situación de otros dos activistas también continúa sin esclarecerse. Alfredo Fominaya y Rolando, conocido como el Pregonero de Cristo, permanecen en Villa Marista.
“Seguimos sin saber nada… absolutamente nada de ellos, solo que están en Villa Marista (DSE). No les han permitido comunicarse por llamada ni por ningún medio con sus familiares”, denunció Calás.
Las detenciones se producen después de una jornada de citaciones e interrogatorios policiales contra integrantes de Fuera de la Caja Cuba y personas vinculadas a su comunidad cristiana.
Horas antes, el influencer cristiano David Espinosa había denunciado a Martí Noticias que Martínez fue citado a la unidad policial conocida como el Técnico de Guanajay, pese a residir en San Antonio de los Baños.
Varios miembros de su comunidad acudieron a acompañarlo y permanecieron inicialmente en las afueras de la instalación. Posteriormente recibieron información de que algunas de las personas que esperaban también habían sido conducidas al interior de la unidad.
La esposa de Martínez recibió una llamada en la que le comunicaron que las autoridades le habían impuesto un acta de advertencia por supuesta desobediencia y que debía acudir acompañada de un abogado.
Espinosa también informó que Amílcar, padre de Betty y Abel, otros dos integrantes del grupo, había sido llamado a entrar en la unidad policial mientras las personas reunidas en el exterior esperaban noticias.