Sumario
- "Alguien vino y le dijo que yo había tenido problemas en un centro deportivo cercano. Cuando ella fue a verificar, la policía la estaba esperando y se la llevaron directo a la prisión", contó su hijo.
- Tras la detención de la madre, el operativo se trasladó a la vivienda familiar para recoger a las dos menores. Ronald intentó resistir el procedimiento encerrándose en la casa con sus hermanas, pero denunció haber sido amenazado con ser encarcelado por las autoridades, quienes advirtieron que derribarían la puerta con la autorización de la fiscalía.
En una jornada marcada por la tensión y el despliegue policial, las niñas Lía y Selet, de 10 años y 15 meses respectivamente, fueron trasladadas este 30 de abril a un hogar de niños sin amparo filial. El hecho ocurrió tras la detención de su madre, la presa política Yanet Pérez Quevedo, quien fue obligada a reingresar en prisión al expirar la licencia extrapenal que se le había concedido por embarazo y maternidad.
El arresto de Pérez Quevedo no estuvo exento de irregularidades. Su hijo mayor, Ronald Pérez Quevedo, de 21 años, denunció a Martí Noticias que las autoridades utilizaron un engaño para capturarla.
"Alguien vino y le dijo que yo había tenido problemas en un centro deportivo cercano. Cuando ella fue a verificar, la policía la estaba esperando y se la llevaron directo a la prisión".
Tras la detención de la madre, el operativo se trasladó a la vivienda familiar para recoger a las dos menores. Ronald intentó resistir el procedimiento encerrándose en la casa con sus hermanas, pero denunció haber sido amenazado con ser encarcelado por las autoridades, quienes advirtieron que derribarían la puerta con la autorización de la fiscalía.
"Buscaron a mi abuela para que yo cediera y, finalmente, se las llevaron para el centro de amparo filial de aquí de San José de las Lajas", explicó Ronald.
La situación cumple el peor de los temores expresados por Yanet meses atrás, cuando advirtió que no tenía familiares en quienes delegar el cuidado de sus hijas durante su encarcelamiento.
Las instituciones de acogida en Cuba, conocidas popularmente como casas de "Hijos de la Patria", son objeto de constantes críticas por parte de organizaciones de derechos humanos y observadores sociales, debido al deterioro de sus condiciones materiales y un ineficiente seguimiento de los menores a su cargo.
Pese a su objetivo formal de brindar resguardo, la gestión burocrática limita la integración social de los niños, mientras que la imposición de una fuerte carga ideológica genera preocupaciones sobre el bienestar emocional y el desarrollo integral de los infantes en estas instituciones.
Martí Noticias trató de conocer sobre el proceso de adaptación de las pequeñas a su nuevo hogar pero la directora de la institución se negó a dar información.
Este caso pone nuevamente sobre la mesa la vulnerabilidad de las familias de presos políticos en la isla, donde el sistema penitenciario y el de protección de menores se entrelazan para ejercer presión sobre quienes se oponen al gobierno, dejando a los niños en una situación de desamparo emocional y bajo custodia total del Estado.