Precariedad y control ideológico debilitan la enseñanza artística en Cuba

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  • El Observatorio de Libertad Académica alertó que la salida de profesores de las aulas cubanas, impulsada por la precariedad, la emigración y las exclusiones ideológicas, está debilitando el sistema educativo y comprometiendo la enseñanza artística.

La salida de profesores de las aulas cubanas, impulsada por la precariedad, la emigración y las exclusiones ideológicas, está debilitando el sistema educativo y comprometiendo el futuro de la enseñanza artística, alertó el Observatorio de Libertad Académica (OLA).

En declaraciones a Martí Noticias, Omara Ruiz Urquiola, directora del Observatorio, señaló que los docentes enfrentan dificultades como la falta de transporte y los apagones, a las que se suman mecanismos de control que privilegian la lealtad política por encima de la labor educativa.

La investigadora explicó que, en la enseñanza artística, la emigración de profesores calificados ha reducido los claustros y debilitado una estructura que durante décadas permitió a jóvenes de distintos territorios desarrollar sus capacidades y acceder a oportunidades de movilidad social.

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Precariedad y control ideológico debilitan la enseñanza artística en Cuba

Ese sistema, que comprende desde la formación elemental hasta la universitaria, requiere recursos y atención especializada para preparar a músicos, bailarines, artistas visuales y realizadores audiovisuales. Según Ruiz Urquiola, el deterioro acumulado desde la crisis de los años noventa se ha profundizado con las actuales condiciones del país.

La salida de docentes formados en Cuba, recordó, también ha contribuido al desarrollo de escuelas y academias en el extranjero, mientras los centros de la isla pierden profesionales con experiencia.

El Observatorio informó recientemente de dos nuevas salidas: la profesora Natacha de la Torre dejó de impartir docencia en la Academia Nacional de Bellas Artes San Alejandro, mientras que el crítico de arte y académico Joel del Río salió del claustro de la Facultad de Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual de la Universidad de las Artes.

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Deterioro educativo y exclusiones ideológicas agravan la pérdida de docentes en Cuba

Según la organización, ambos casos reflejan inconformidad con prácticas ajenas al encargo social de esas instituciones. Ruiz Urquiola sostuvo que los profesores llegaron a un punto de agotamiento ante las condiciones para ejercer su profesión.

“No les quedó otra opción que salir de la enseñanza artística”, afirmó. A su juicio, la función educativa con la que estaban comprometidos quedó relegada frente a cuestiones ajenas a la formación académica.

La investigadora advirtió que el deterioro también alcanza los programas de estudio y las actividades necesarias para preparar a los alumnos.

“Se han reducido los pensum académicos, se han reducido la cantidad de horas de clase, han desaparecido asignaturas”, denunció. Añadió que se han eliminado actividades prácticas y aplicado adecuaciones que, a su juicio, carecen de respaldo metodológico.

Según explicó, los profesores que permanecen intentan sostener la formación con los recursos disponibles, pero los estudiantes de los niveles medio y superior resienten la pérdida de clases, seminarios y ejercicios indispensables para sus especialidades.

Ruiz Urquiola señaló que las dificultades van más allá de la falta de materiales como las zapatillas de ballet o las cuerdas para instrumentos musicales. Los apagones también interfieren en procesos formativos que requieren equipos, acceso a contenidos y continuidad en las actividades docentes.

Advirtió que estas carencias se agudizan en centros fuera de La Habana, incluidas las escuelas vocacionales de arte y las sedes universitarias de otras provincias. A la precariedad material se añaden la censura y la vigilancia sobre los profesores y los contenidos que imparten.

“Los profesores que hemos trabajado en la enseñanza artística somos monitoreados de cerca todo el tiempo por el partido”, declaró. Según su testimonio, los programas teóricos que complementan la formación artística son revisados por estructuras partidistas y los docentes necesitan avales para impartir determinadas asignaturas.

Para la directora del Observatorio, la pérdida de maestros y el debilitamiento de la formación tienen consecuencias que trascienden las aulas y afectan la capacidad del país para preservar y transmitir su memoria cultural.

“Esto compromete a futuro a la cultura”, alertó. “Del sistema nacional de enseñanza artística salen los protagonistas del desarrollo cultural de Cuba”.

Por su parte, Leonardo Fernández Otaño, investigador del Observatorio, declaró a Martí Noticias que el deterioro de las instituciones educativas favorece el abandono de la docencia, mientras las exclusiones políticas profundizan la pérdida de profesionales.

“Esto también se refuerza con la separación por motivos ideológicos de docentes”, afirmó.

Fernández Otaño describió esas separaciones como una práctica continua dentro del sistema educativo nacional, que se suma a las condiciones que empujan a otros maestros a dejar las aulas.

En su denuncia pública, el Observatorio aseguró que lleva seis años documentando irregularidades de la política educativa cubana en un contexto de ausencia de libertad académica. La organización expresó su respaldo a los docentes que han agotado su capacidad de resistencia ante la arbitrariedad y pidió que estas salidas llamen la atención de los organismos internacionales sobre la situación de la enseñanza en Cuba.