Sumario
- RSF y CSW exigieron la liberación inmediata del periodista cubano Henry Constantín Ferreiro, encarcelado en la prisión Kilo 7 de Camagüey.
- Ambas organizaciones sostienen que la acusación de “desobediencia” carece de base legal suficiente y que su encarcelamiento responde a represalias por su trabajo periodístico y su defensa de los derechos humanos.
- También alertaron sobre las condiciones de la cárcel y recordaron que este sería al menos el decimonoveno arresto de Constantín.
Las organizaciones de defensa de la libertad de prensa y los derechos humanos Reporteros Sin Fronteras (RSF) y Solidaridad Cristiana Mundial (CSW) reclamaron la liberación inmediata del periodista independiente Henry Constantín Ferreiro, director del medio digital La Hora de Cuba, quien permanece detenido desde el 16 de septiembre en la prisión de máxima seguridad Kilo 7, en la provincia de Camagüey.
El comunicador, actualmente en "prisión preventiva", enfrenta una acusación por presunta "desobediencia" relacionada con una citación emitida por las autoridades.
En la declaración difundida por RSF, el director para América Latina de la organización, Artur Romeu, pidió que el periodista fuera puesto en libertad de inmediato.
"Ante las contradicciones que rodean la citación en la que se fundamenta la acusación, RSF exige la liberación inmediata de Henry Constantín, así como garantías para el ejercicio de su defensa y una resolución sin demora del procedimiento de habeas corpus. La organización también exige que el periodista y su equipo puedan continuar su labor informativa sin intimidaciones ni restricciones arbitrarias", dijo Romeu.
La directora de incidencia y responsable para las Américas de CSW, Anna Lee Stangl, por su parte, sostuvo que no existe justificación legal para mantenerlo encarcelado y exigió el retiro de los cargos.
"Exigimos que el gobierno cubano libere a Henry Constantín y retire los cargos en su contra. No existe justificación legal para su detención. Es evidente que está siendo perseguido debido a su labor como periodista independiente y a su larga trayectoria en la defensa de los derechos humanos, incluyendo la libertad de religión o de creencias", afirmó.
Mientras las autoridades sostienen que Constantín Ferreiro no compareció ante la citación del 9 de septiembre, el periodista asegura que sí acudió al lugar indicado, pero que los funcionarios ya se habían retirado y le informaron que sería citado nuevamente. Posteriormente, recibió una nueva citación verbal para presentarse el 16 de septiembre ante una unidad policial, donde fue arrestado, detallaron las organizaciones.
RSF señaló que, durante los primeros cinco días de detención la defensa no tuvo acceso al expediente judicial y denunció obstáculos en la tramitación de un recurso de Habeas Corpus presentado para impugnar la legalidad del arresto.
Por su parte, CSW afirmó que la permanencia de Constantín Ferreiro en prisión no se corresponde con las sanciones previstas en la legislación cubana para la supuesta infracción que se le imputa. La organización destacó que la falta de comparecencia a una primera citación normalmente conlleva una multa y consideró que el proceso busca frenar el trabajo periodístico y la defensa de los derechos humanos que realiza el comunicador.
Ambas organizaciones expresaron preocupación por la seguridad y el estado de salud del periodista debido a las condiciones de la prisión Kilo 7, descrita como un centro penitenciario con antecedentes de violencia y deficiencias sanitarias. Según su pareja, que pudo visitarlo en la cárcel, Constantín Ferreiro recibió alimentos, medicamentos y artículos básicos y se encuentra bien de ánimo.
Fundador de La Hora de Cuba en 2013, Henry Constantín Ferreiro es una de las figuras más reconocidas del periodismo independiente cubano. RSF señaló que esta constituye al menos su decimonovena detención y recordó que muchas de las anteriores estuvieron vinculadas a su actividad profesional y a la cobertura de asuntos relacionados con derechos humanos, libertad de expresión y actuaciones de la Seguridad del Estado. Según la organización, el caso representa un nuevo episodio de presión contra el periodismo independiente en Cuba.