Sumario
- La OEA aprobó por consenso una resolución sobre la crisis política y de derechos humanos en Nicaragua, impulsada por Estados Unidos y varios países latinoamericanos.
- La oposición nicaragüense celebró que esta vez la OEA establezca plazos y mecanismos verificables, mientras analistas apuntan a que la resolución abre la puerta a sanciones y medidas coordinadas o unilaterales si el régimen no coopera.
En una sesión extraordinaria de ministros de Relaciones Exteriores de los Estados miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA) se adoptó por consenso una resolución sobre la situación política y de derechos humanos en Nicaragua.
La resolución, impulsada por las delegaciones de Estados Unidos, Argentina, Colombia, Paraguay, Perú y República Dominicana, logró el apoyo de todas las representaciones presentes en la sede de la OEA en Washington el pasado 2 de octubre. Las delegaciones de México y Brasil, aunque respaldaron el texto en lo general, dejaron constancia de que no consideran que Nicaragua represente una amenaza para la seguridad regional.
El documento denuncia el continuo desmantelamiento de la democracia en Nicaragua, la existencia de un sistema de represión sistemática impuesto por el Estado, las detenciones arbitrarias y las desapariciones forzadas, el uso frecuente y autorizado por el Gobierno de la tortura, la desnacionalización, el exilio forzoso y la conversión de personas en apátridas, la confiscación de bienes, la opresión de la libertad religiosa, de los medios de comunicación independientes, de la sociedad civil y de las asociaciones del sector privado, y el empleo de tácticas de represión transnacional contra disidentes en el extranjero.
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Denuncian ante la OEA desaparición forzada y riesgo de muerte del obispo Juan Abelardo MataLa resolución RC.31/RES.1/26, titulada “La situación en Nicaragua y su consideración colectiva continua”, también urge a las autoridades nicaragüenses a adoptar medidas inmediatas, concretas y verificables para poner en libertad de forma incondicional a todos los presos políticos y divulgar el paradero y el estado de todas las personas desaparecidas de forma forzada.
Asimismo, exige establecer las condiciones para la celebración de elecciones libres, justas e inclusivas mediante el restablecimiento de los derechos políticos, una administración electoral independiente y una observación electoral internacional creíble.
Sin hacer referencia expresa a Rusia y China, la resolución llama a interrumpir las actividades que se desarrollen en Nicaragua con apoyo internacional, en materia de seguridad, suministro de tecnología e intercambio de información que faciliten la vigilancia, la represión interna o violaciones de derechos humanos, y a no permitir la presencia de personal internacional asociado con actividades ilícitas en este contexto que impacten los derechos humanos y la estabilidad.
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Régimen de Nicaragua instala un megacentro de monitoreo con tecnología chinaEn la misma resolución se estableció un Grupo Ministerial de Seguimiento sobre Nicaragua, de composición voluntaria, que deberá iniciar labores dentro de un plazo de 30 días con el objetivo de buscar un diálogo rápido y directo con las autoridades nicaragüenses, procurando realizar una visita al país, en lo posible encabezada por ministros de Relaciones Exteriores.
Este grupo ministerial deberá elaborar y entregar recomendaciones para consideración de la Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores en un plazo de hasta 60 días a partir de la aprobación de la resolución. Esas recomendaciones incluirán acciones diplomáticas y jurídicas concretas que no impliquen el uso de la fuerza.
Un mecanismo concreto de seguimiento
La oposición valoró positivamente la resolución suscrita por los cancilleres de la OEA. En un comunicado destacó que, a diferencia de anteriores declaraciones y resoluciones, la decisión adoptada establece un mecanismo concreto de seguimiento, medidas verificables, plazos definidos y la posibilidad de considerar nuevas acciones colectivas y coordinadas ante un eventual incumplimiento.
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Opositores proponen plan para una transición democrática en Nicaragua en medio de debate en la OEAUna docena de organizaciones y partidos opositores nicaragüenses señalaron que el régimen debe comprender que la comunidad interamericana no está planteando un diálogo destinado simplemente a prolongar indefinidamente el statu quo. El propósito declarado, agregaron, es buscar avances verificables en materia de derechos humanos, libertades públicas, institucionalidad democrática y condiciones para que el pueblo nicaragüense pueda recuperar el ejercicio efectivo de su soberanía política.
30 días para iniciar un diálogo con la OEA
Al respecto, una fuente diplomática nicaragüense que prefirió hablar en un condición de anonimato detalló a Martí Noticias que la OEA está obligada a intentar un diálogo, pero no para convencer al régimen de que cumpla con ella, sino para negociar la implementación de las medidas.
Para esta misma fuente, los Ortega-Murillo tendrán 30 días para valorar si reciben o no a la comisión de cancilleres. Si la rechazan, se deberán activar y aprobar medidas efectivas de carácter colectivo o unilaterales coordinadas. Según la fuente, cada país cuenta ahora con un consenso hemisférico que le da un fuerte aval político para aplicar sus propias sanciones o medidas unilaterales, incluso de carácter comercial o financiero.
Este argumento fue subrayado en el comunicado opositor, que señala que la resolución contempla expresamente la posibilidad de una acción colectiva gradual y coordinada, con la única excepción del uso de la fuerza para las acciones propiamente colectivas, pero no obliga a los Estados miembros a renunciar unilateralmente a la defensa de sus intereses y de su seguridad nacional.
“Washington demostró que quiere una solución multilateral”
Otro exdiplomático nicaragüense, consultado por Martí Noticias, señaló que con esta resolución Washington demostró que quiere una solución a la problemática nicaragüense en el contexto del sistema multilateral regional y de los principios de derecho internacional que Nicaragua suscribió voluntariamente.
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Régimen Ortega-Murillo rechaza a embajadora propuesta por TrumpLa misma fuente agregó que, con este marco de juridicidad, Estados Unidos puede tomar muchas acciones: desde poner limitaciones a las remesas con destino a Nicaragua e imponer una tarifa adicional a las importaciones de origen nicaragüense, hasta la suspensión del Tratado de Libre Comercio (DR-CAFTA).
Finalmente, el exdiplomático subrayó que no ve a China ni a Rusia tomando un papel activo para mantener a flote el régimen de Nicaragua. “Es demasiado costoso para ellos y la rentabilidad es muy limitada”, afirmó.