El congresista republicano Mario Díaz-Balart calificó de “inaceptable” la detención de personas que están siguiendo un proceso migratorio legal y reconoció que las gestiones que realiza junto a sus colegas María Elvira Salazar y Carlos Giménez todavía no han conseguido modificar la actuación de la administración de Donald Trump.
“No lo hemos logrado hasta ahora”, afirmó durante una entrevista exclusiva con Martí Noticias en la que respondió preguntas sobre los cubanos con documentos I-220A, las deportaciones y la política de Washington hacia Cuba, Venezuela y Nicaragua.
El legislador respaldó las medidas de control fronterizo del presidente, pero cuestionó la manera en que se está ejecutando parte de la política migratoria, que describió como una “sobrerreacción innecesaria y negativa”.
Díaz-Balart sostuvo que detener a personas mientras avanzan por los procedimientos legales contradice el propósito de incentivar el cumplimiento de esos procesos. Aseguró que ha trasladado sus preocupaciones a altos funcionarios de la Casa Blanca y del Departamento de Seguridad Nacional.
Según explicó, los tres congresistas han mantenido reuniones y conversaciones para presentar alternativas a la administración. Aunque reconoció la ausencia de resultados hasta el momento, defendió la continuidad de esas gestiones y destacó que los funcionarios siguen recibiéndolos.
Consultado sobre si habían acompañado su desacuerdo con acciones concretas, como condicionar votos sobre prioridades del Gobierno, Díaz-Balart volvió a mencionar sus contactos con altos funcionarios. No identificó en esa respuesta una votación específica utilizada como instrumento de presión por este asunto.
El cubanoamericano planteó crear un programa temporal para personas procedentes de Cuba, Venezuela y Nicaragua que permita revisar sus antecedentes y atender a quienes puedan tener casos legítimos de asilo.
Díaz-Balart insistió en que el cambio que busca depende del Ejecutivo. “La única persona que puede cambiar esto es el presidente de los Estados Unidos”, sostuvo.
Cuba: conversaciones con el entorno de Raúl Castro
Díaz-Balart afirmó que la administración de Trump mantiene contactos con personas cercanas a Raúl Castro, aunque insistió en distinguir esas conversaciones de una negociación con el Gobierno cubano.
Cuando se le preguntó específicamente por la participación de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del exgobernante, respondió: “Entre otros”.
“No son negociaciones”, sostuvo el congresista. Según su explicación, La Habana busca ofrecer cambios limitados, mientras Washington exige una transformación política y económica de fondo.
El legislador aseguró que la presión estadounidense también alcanza a países y entidades privadas que, según afirmó, han contribuido a financiar y sostener al régimen cubano. Ante las preguntas sobre los negocios y envíos que continúan operando entre ambos países, defendió la actuación de la administración y anticipó nuevas medidas, sin precisar cuáles serían.
Su pronóstico: el régimen no sobrevivirá al mandato de Trump
“Yo estoy convencido de que este régimen no va a sobrevivir estos dos años y un poquitico más que le queda a la administración del presidente Trump”, declaró Díaz-Balart.
El congresista mencionó varios escenarios que, a su juicio, podrían conducir a una transición. Entre ellos, una movilización popular a la que se sumen militares de bajo rango o una decisión de personas del entorno del poder de facilitar una salida ante la presión estadounidense.
También sostuvo que el régimen cubano intenta ganar tiempo hasta el fin del mandato presidencial. Frente a esa posibilidad, aseguró que la presión continuará y aumentará.
Venezuela y la permanencia de Delcy Rodríguez
Preguntado por la continuidad de Delcy Rodríguez y otras figuras del chavismo, Díaz-Balart defendió la estrategia de la administración y argumentó que una salida simultánea de toda la estructura de poder podría provocar enfrentamientos entre grupos armados.
“Las transiciones no son fáciles”, afirmó.
Según explicó, Washington busca avanzar por tres etapas: estimular la economía, transformar las instituciones y celebrar elecciones libres. El congresista sostuvo que ese proceso está en marcha, aunque durante la entrevista no ofreció una fecha concreta para los comicios.
Díaz-Balart atribuyó la cooperación de Rodríguez a la presión estadounidense. “No porque Delcy ha cambiado”, puntualizó al explicar su interpretación de la situación venezolana.
El legislador presentó la continuidad temporal de parte de la estructura gobernante como una alternativa a una intervención que requiriera mantener decenas de miles de militares estadounidenses en el país. Esa comparación formó parte de su defensa política de la estrategia de Trump.
María Corina Machado y la expectativa de elecciones
Díaz-Balart calificó a María Corina Machado como “la líder indiscutible del pueblo de Venezuela” y expresó su expectativa de que pueda convertirse en presidenta mediante elecciones libres.
“Se lo ha ganado”, afirmó sobre su liderazgo opositor.
El congresista sostuvo que los comicios deberían celebrarse durante el mandato de Trump, pero insistió en que antes deben modificarse las instituciones que, según describió, permanecen bajo el control de la estructura chavista.
Consultado sobre cuándo regresaría Machado a Venezuela, no dio una fecha. Su respuesta se concentró en respaldar su liderazgo y defender la necesidad de completar los cambios institucionales antes de una elección.