Sumario
- Mercedes Roque, madre de Antonio Rassi Roque, exige justicia y una investigación transparente por la muerte de su hijo durante el Servicio Militar Obligatorio en La Habana.
- “El político había hecho fijación con él. Lo requería en los matutinos; lo ponía de ejemplo delante de todos, parece que por andar sucio. Había una humillación constante”, denunció.
Mercedes Roque, madre de un joven del 18 años fallecido mientras cumplía el Servicio Militar Obligatorio en la Unidad 5050 del Ejército Occidental, en El Calvario, La Habana, reclama justicia y una investigación transparente sobre las circunstancias de la muerte de su hijo.
Antonio Rassi Roque murió por suicidio el 18 de agosto de en 2025 dentro de la unidad militar donde cumplía el Servicio Militar Diferido, modalidad aplicada a jóvenes que obtienen una plaza universitaria tras concluir el preuniversitario y deben permanecer un año en el ejército antes de iniciar sus estudios superiores. Según contó su madre en entrevista para Martí Noticias, le habían otorgado la carrera de Licenciatura en Cultura Física.
La legislación cubana obliga a los hombres a cumplir hasta dos años de Servicio Militar y el nuevo Código Penal Militar, aprobado en 2023, establece penas de entre dos y cinco años de prisión para quienes lo evadan, abandonen las unidades o se autolesionen para no cumplirlo.
Mercedes Roque describió un ambiente de maltrato y presión psicológica, humillaciones y enfrentamientos entre jóvenes dentro de la unidad militar donde estaba su hijo. Según explicó, parte de la dinámica en esos lugares consiste en colocar a reclutas "ambientales" para supervisar y disciplinar a los recién incorporados.
“Había un soldadito ahí con él, que era el que los entrenaba y también tenía fijación con Antonio por cómo lo maltrataba. Dicen que era un muchacho con un historial ambiental complicado y le dan un cargo de entrenamiento. Cuando entran los nuevos, son ellos quienes los atienden y supervisan en las guardias”, relató Mercedes.
La madre asegura que dentro de las unidades militares se generan dinámicas de abuso entre los propios jóvenes, bajo la supervisión o permisividad de los mandos. “Parece que sobrevive el que más rebelde sea, el que más se imponga”, afirmó.
Mercedes también contó que supo detalles de lo ocurrido después de la muerte de su hijo, cuando otros reclutas empezaron a contactarla en secreto. “Esos niños empezaron a escribirme para darme testimonio de lo que había pasado con Antonio. Me dijeron que se desorientó, dejó de bañarse, le pusieron un apodo ahí adentro y a eso se le sumó la presión que ejerció el político sobre él”, explicó.
Según su relato, el oficial político de la unidad, Aldo Fábregas, ejercía presión constante sobre Antonio delante del resto de los reclutas. “El político había hecho fijación con él. Lo requería en los matutinos; lo ponía de ejemplo delante de todos, parece que por andar sucio. Había una humillación constante”, denunció.
Acta de defunción de Antonio Rassi Roque
Mercedes considera que ese ambiente de exposición pública y confrontación entre jóvenes dentro de la unidad afectó profundamente a su hijo. “Para un niño de esa edad tomar una decisión así es porque esa mente no está bien. Algo ocurrió ahí adentro”, afirmó.
La madre sostiene además que muchos de los jóvenes que enfrentan problemas dentro del servicio militar son precisamente estudiantes con plazas universitarias asignadas. “La mayoría de los niños que tienen problemas son diferidos, niños con carrera. No sé si eso molesta”, dijo.
También denunció que existe temor entre los reclutas para denunciar abusos mientras permanecen dentro de las unidades militares. “Los niños no van a decir nada porque todavía están ahí adentro pasando el servicio”, expresó.
Mercedes cuestionó las irregularidades en la documentación oficial entregada tras la muerte de Antonio. “En el acta de defunción de mi hijo no tenía puesto ni hora ni lugar donde falleció. No le pusieron nada, le pusieron otro lugar, como si él no fuera una persona”, denunció.
A casi nueve meses de la muerte del adolescente, Mercedes asegura que sigue sin recibir una explicación oficial.
“Las madres tienen que plantarse, tienen que marchar, porque no hay garantía de la vida de esos niños ahí adentro. Nadie va a responder por ellos”, dijo.