Israel a tres años de la masacre: "Nunca olvidaremos"

Un homenaje a la víctimas en el sitio del festival de música Nova, en el tercer aniversario del ataque, cerca de Reim, en el sur de Israel, el 7 de octubre de 2026. REUTERS/Ronen Zvulun

Israel conmemoró este miércoles el tercer aniversario de la masacre del 7 de octubre de 2023, un ataque de Hamás que dejó 1.200 muertos y 251 secuestrados.

Con la firme promesa de no olvidar lo ocurrido, Israel conmemoró este miércoles el tercer aniversario de la masacre del 7 de octubre de 2023, cuando terroristas de Hamás irrumpieron en un ataque simultáneo en varios puntos del territorio israelí.

El brutal y sorpresivo ataque dejó un saldo de 1.200 personas asesinadas y 251 secuestros, generando una potente respuesta de Israel sobre sus enemigos que ha repercutido hasta hoy a nivel internacional.

El ministro de Defensa Israel Katz informó que ese día 6.000 terroristas cruzaron la frontera, de cuales unos 4.000 han sido eliminados y los restantes siguen siendo buscados.

Este es el primer aniversario que se conmemora sin rehenes retenidos en Gaza. Los últimos 20 rehenes vivos fueron liberados el 13 de octubre de 2025, en el marco del alto el fuego y el plan impulsado por Estados Unidos.

Los restos del último rehén, el policía Ran Gvili, fueron recuperados en enero de 2026. En total, 168 rehenes regresaron con vida, algunos rescatados, otros fueron liberados en canjes. Decenas murieron el día del ataque o en cautiverio.

El primer ministro Benjamin Netanyahu participó en las ceremonias estatales del Monte Herzl donde se realizó un homenajeó a los caídos de la “Guerra de la Redención” y a las víctimas civiles.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, interviene en la ceremonia conmemorativa en el cementerio del Monte Herzl de Jerusalén, el lunes 5 de octubre de 2026. DEBBIE HILL/Pool vía REUTERS

“Incluso tres años después del estallido de la guerra —cuando el Estado de Israel es más fuerte que nunca—, las terribles horas del ataque de Simjat Torá permanecen grabadas en nosotros”, dijo el premier, quien describió la masacre como la exposición de “la maldad monstruosa de nuestros enemigos”, en la que bebés, niños, adultos y ancianos fueron blanco de aniquilación, abusos y secuestros.

“No fuimos como nuestros verdugos, y nunca seremos como ellos”, dijo y prometió que “no habrá gobierno de Hamás en Gaza” y que “todo el que participó en el ataque contra nosotros, todo el que retuvo a nuestros rehenes, vive con los días contados. Los alcanzaremos, como alcanzamos a otros”.

Netanyahu enmarcó la respuesta israelí como una “Guerra de la Redención” y defendió que “no hay guerra más necesaria ni guerra más justa”.

La Casa Blanca afirmó en un comunicado que la Administración Trump mantiene su compromiso de combatir el terrorismo. "Estados Unidos siempre será un faro de libertad, defendiendo a nuestros aliados y valores en todo el mundo".

El presidente Donald Trump recordó: "Hoy, hace tres años —el 7 de octubre—, el mundo fue testigo de uno de los días más oscuros y atroces de la historia de Israel. Hombres, mujeres y niños inocentes fueron asesinados, secuestrados y sometidos a horrores inimaginables a manos de los TERRORISTAS de Hamás. Hoy recordamos cada vida inocente perdida, honramos a los supervivientes y a sus familias, y recordamos a los rehenes que soportaron lo impensable. Luché incansablemente para traer a los rehenes a casa y reunirlos con sus seres queridos, ¡y lo logré: tanto a los vivos como a los fallecidos! NUNCA olvidaremos el 7 de octubre. NUNCA olvidaremos a las víctimas. Y siempre nos opondremos a las fuerzas del terror y del mal".

Riesgo elevado de ataques contra israelíes y judíos

Las autoridaes militares de Israel aseguran que la amenaza sobre su país y los judíos persiste y ordenaron elevar la alerta ante información de inteligencia sobre intenciones de Hamás de intentar ataques u operaciones terroristas contra las fuerzas israelíes en Gaza en la fecha del aniversario.

El ejército de Israel asegura que en estos tres años unos 100.000 objetivos han sido atacados en varios frentes, más de 31.500 proyectiles lanzados contra Israel y 970 militares muertos en circunstancias operativas.

El Consejo de Seguridad Nacional advirtió de un riesgo elevado de ataques contra israelíes y judíos en el extranjero en la fecha del aniversario, atribuyéndolo a organizaciones terroristas encabezadas por Irán y sus representantes, y a elementos yihadistas globales.

Estos pronunciamientos oficiales coexisten con protestas que exigen una comisión estatal de investigación sobre los fallos de seguridad que facilitaron el brutal ataque.

El congresista cubanoamericano Mario Díaz-Balart, presidente del Subcomité de Seguridad Nacional, Departamento de Estado y Programas Relacionados, expresó en un comunicado el deber de "condenar inequívocamente el terrorismo asesino y el odio antisemita que alimentaron estas atrocidades".

"No existe justificación alguna para la masacre de familias, la toma de rehenes o el terror infligido al pueblo de Israel. El 7 de octubre permanece como un doloroso recordatorio de la amenaza que representan el antisemitismo y aquellos que buscan propagar el terror y la violencia", escribió el legislador floridano.

“Nada puede justificar estas atrocidades”

Desde Naciones Unidas, el secretario general, António Guterres, calificó lo sucedido el 7 de octubre como “un abominable ataque terrorista a gran escala” de Hamás y otros grupos armados palestinos contra Israel.

Señaló que los civiles fueron “deliberadamente atacados y asesinados en sus hogares, en sus comunidades y en un festival de música”.

Añadió que 251 personas fueron secuestradas y llevadas a Gaza como rehenes —incluidas mujeres, niños y ancianos— y que sus captores los sometieron a “abusos horribles”, entre ellos tortura, trato cruel, inhumano o degradante y violencia sexual.

“Nada puede justificar estas atrocidades”, remarcó al advertir que "estos horrores no deben repetirse nunca”.

Guterres también criticó que la respuesta de Israel “ha infligido un sufrimiento incalculable a los palestinos de Gaza, incluida una pérdida masiva de vidas, desplazamiento y destrucción” y “condiciones intolerables” para los civiles.

El secretario general pidió a las partes que cumplan plenamente sus compromisos y avancen a la siguiente fase del alto el fuego sobre la base del Plan Integral para poner fin al conflicto de Gaza, cumpliendo las tres exigencias: que el alto el fuego se vuelva permanente, que se permita la ayuda humanitaria a gran escala y que se respete el derecho internacional.