Sumario
- El Observatorio Cubano de Derechos Humanos reportó 873 violaciones a la libertad religiosa en Cuba durante 2025.
- La represión se intensificó en momentos de crisis social, afectando especialmente a iglesias y grupos que realizan labores sociales fuera del control estatal.
- El informe documenta citaciones policiales, hostigamiento, restricciones de movimiento y negación de asistencia religiosa a presos políticos.
El Observatorio Cubano de Derechos Humanos denunció que en 2025 se registraron al menos 873 violaciones a la libertad religiosa en Cuba, en lo que calificó como un patrón represivo sostenido contra comunidades de fe, líderes religiosos y movimientos espirituales independientes.
De acuerdo con el informe de la organización, la represión se intensificó en momentos de mayor crisis social y afectó de manera particular a iglesias y grupos religiosos que asumieron posiciones críticas frente a la situación del país o desarrollaron labores sociales fuera del control estatal.
En declaraciones a Martí Noticias, Yaxis Cires, jefe de Estrategias del Observatorio, advirtió que estas acciones tienen un impacto que trasciende el ámbito religioso.
“Estas actuaciones, además de violar derechos fundamentales como la libertad de conciencia y de religión, limitan al pueblo cubano de recibir un aire distinto en medio de la grave situación de desesperanza que está viviendo”, afirmó Cires.
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Al menos 873 violaciones a la libertad religiosa en Cuba en 2025, según OCDH
El activista señaló que la represión incluye restricciones a pastores evangélicos, sacerdotes católicos y laicos comprometidos con actividades cívicas y sociales. “Cuando se limita la labor social de la Iglesia o el profetismo de un sacerdote católico, se le está haciendo un daño al pueblo cubano, que hoy necesita más que nunca ese espíritu cívico y renovador”, subrayó.
Cires explicó que los hechos denunciados recientemente contra miembros del Centro de Estudios Convivencia y sacerdotes de la diócesis de Camagüey no son episodios aislados. “Forman parte de un patrón represivo que venimos denunciando desde hace años, con cientos de violaciones a la libertad religiosa, a la libertad de conciencia y, en algunos casos, a la libertad de culto”, indicó.
El informe del OCDH documenta además citaciones policiales, hostigamiento, expulsiones de religiosos extranjeros, prohibiciones de movimiento dentro del país y la negación de asistencia religiosa a presos políticos, incluyendo la confiscación de biblias, rosarios y otros objetos de fe.
Según el Observatorio, existe una marcada diferencia entre el discurso oficial y la realidad. “Se proyecta la imagen de que Cuba respeta la diversidad religiosa y mantiene buenas relaciones Iglesia-Estado, pero eso no se corresponde con lo que ocurre en la práctica”, afirmó Cires. “Puede tolerarse la creencia vivida en lo íntimo del hogar, pero no se admite ninguna expresión pública de una ética de inspiración religiosa”.
La organización concluyó que el ejercicio de la libertad religiosa en Cuba continúa subordinado a los intereses del poder político, en contravención de los estándares internacionales de derechos humanos.