HISTÓRICO: El cubano Aroldis Chapman es el rey del ponche entre relevistas

HISTÓRICO: El cubano Aroldis Chapman es dueño del récord absoluto en ponches (1,364) entre todos los relevistas que han pasado por Grandes Ligas.

Sumario

  • El cubano Aroldis Chapman abanicó el viernes en la noche al dominicano Denzer Guzmán para el ponche número 1,364 de su carrera.
  • Chapman sobrepasó al miembro del Salón de la Fama Hoyt Wilhelm como líder absoluto en ponches entre todos los relevistas que han pasado por las Grandes Ligas.
  • En su carrera, el Misil Cubano exhibe un promedio de 14.5 ponches por cada nueve innings, el más alto de la historia.

A las 511 victorias de Cy Young, a los 652 juegos salvados de Mariano Rivera, a los 4,256 hits de Pete Rose o las 1,406 bases robadas de Rickey Henderson, sumen desde ya los 1,364 ponches como relevista del cubano Aroldis Chapman a la lista de récords irrompibles en el béisbol de las Grandes Ligas.

Corrección: Chapman sigue activo y cada abanicado que registre de aquí en adelante, significará una nueva marca, inalcanzable para quienes vengan detrás.

Apodado con justicia El Misil Cubano, el zurdo holguinero es un ejemplo de longevidad y permanencia en un béisbol físicamente más exigente que nunca.

El lanzallamas debutó en el 2010 con los Rojos de Cincinnati, y desde sus primeros pitcheos, se convirtió en uno de los lanzadores más intimidantes de su generación.

El 24 de septiembre de ese año, ante los Padres de San Diego, registró el envío más veloz del que se tiene noticia en Grandes Ligas, al parar el velocímetro en 105.8 millas por hora.

Ese día, Chapman realizó 25 pitcheos en una entrada de actuación y todos, absolutamente todos, sobrepasaron las 100 millas por hora.

Ponches van y ponches vienen, los primeros, a golpe de velocidad pura y dura, mientras que, con el paso del tiempo, a las rectas de poder se sumaron otros lanzamientos adicionales, como la sinker, el slider y la bola de tenedor, que lo hacen aún más imbateable.

En su decimoséptima temporada, con 38 años de edad, el Misil sigue en fuego, con velocidades superiores a las 100 mph.

Ni Nolan Ryan se atrevió a tanto. Chapman es el único pitcher que ha pasado 17 campañas con velocidad de tres dígitos en su bola rápida.

A lo largo de su carrera, más de 3,700 envíos han superado las 100 millas. El que le sigue en la lista, Jordan Hicks, va dos mil pitcheos detrás de él.

De tarde en tarde, salen algunos que prometen amenazar el reinado indiscutible del cubano, pero en pocos años, su velocidad baja de las 100 mph o incluso se despiden del béisbol por lesiones, porque el brazo humano no está naturalmente diseñado para semejante barbaridad.

Su promedio de 14.5 ponches por cada nueve innings es el más alto de la historia entre todos los serpentineros, ya sean abridores o relevistas. Y es que esa tonelada de abanicados la ha logrado en menos de 900 innings, 847, para ser más específico.

De 2,541 outs que ha conseguido desde su debut hasta la fecha, el 54 por ciento de ellos han sido por la vía de los strikes.

Pero su carrera no ha estado exenta de obstáculos y tropiezos.

A lo largo de sus 17 temporadas en la MLB, Chapman ha perdido poco tiempo de juego, la primera vez, en 2014, por una fractura en la órbita ocular, tras recibir un batazo en el rostro durante un partido de entrenamientos primaverales.

Fue operado con éxito para implantarle una placa de titanio y se recuperó sin sufrir daños neurológicos o visuales permanentes.

Muchos no habrían regresado de semejante trauma, pero Chapman, un mes después de iniciada la campaña regular, ya estaba de vuelta con su habitual velocidad aterradora.

Molestias en una rodilla, tendinitis en el tendón de Aquiles y algunos días fuera debido a una infección en un tatuaje, son los escasos problemas de salud que ha presentado en su carrera, y ninguno relacionado con su poderoso brazo zurdo.

Además, fue suspendido por 30 partidos por el comisionado Rob Manfred, tras una acusación de violencia doméstica en 2016, que no tuvo consecuencias legales para el lanzador, aunque se perdió todo el mes de abril de ese año.

Lanzar a 100 millas por casi dos décadas y mantenerse sano es algo que simplemente no sucede, y el caso de Chapman debería ser objeto de estudio en la medicina deportiva.

Añadan a sus méritos la capacidad de reinventarse, de renacer cuan Ave Fénix de sus cenizas, tras salir por la puerta trasera de los Yankees de Nueva York, en 2022, en lo que parecía un inminente fin a su carrera.

Luego de deambular dos años por los Reales de Kansas City, los Rangers de Texas (con su segundo anillo de campeón de Serie Mundial incluido) y los Piratas de Pittsburgh, encontró su lugar en Boston con los Medias Rojas, donde recuperó el papel de cerrador, que los Yankees se negaron a devolverle.

Así, retomó su camino ascendente en la lista de juegos salvados de todos los tiempos, hasta llegar al décimo lugar, con Dennis Eckersley en la mira para pasar al noveno puesto.

Insistentes rumores lo sitúan fuera de Boston antes de la fecha límite de cambios, aunque se desconoce por ahora cuál sería la siguiente parada de su recorrido.

“Aroldis Chapman lanzará hasta el día que quiera”, dijo el legendario ex lanzador cubano Orlando “El Duke” Hernández en el programa La Bola Nostra de Martinoticias.

Cuando eso pase, quién sabe por dónde andarán sus números. Entonces, cinco años después, el Misil Cubano llegará a Cooperstown como destino final.