Egipto, país de ejecuciones

El presidente de Egipto, Abdel Fattah al-Sisi. (Ahmad al-Rubaye / AFP).

Human Rights Watch denunció que la más alta Corte de Apelaciones de Egipto confirmó este mes las sentencias de 12 penas capitales, incluidos varios importantes dirigentes de la “Hermandad Musulmana”, condenados en un injusto juicio en masa por participar en la “Rabaa de 2013”.

Esta es la primera vez que las sentencias a muerte son mantenidas contra importantes dirigentes de la oposición, incluido un ex miembro del Parlamento y un ex Ministro, quienes sirvieran en el gobierno del presidente Mohamed Morsy. Decenas de otros acusados terminaron entre los condenados a muerte, después de similares, injustos y politizados procedimientos judiciales, indicó HRW.

La organización pro derechos humanos considera que "Egipto no está en condiciones de aguantar más ejecuciones. El país ha estado sujeto a una crisis política, con graves abusos en los que las fuerzas de seguridad siempre aparecen como culpables. El realizar más ejecuciones socavaría las perspectivas de cualquier futuro de transición de la justicia, en los esfuerzos por sanar al país.

Bajo el gobierno del presidente Abdel Fattah al-Sisi, Egipto ha estado ejecutando personas a un promedio sin precedentes, convirtiéndose en el tercer país en la cantidad de ejecuciones realizadas en el año 2020.

En octubre y noviembre, las autoridades de Egipto ejecutaron a por lo menos 57 hombres y mujeres, 49 de ellos en el término de 10 días. Eso incluye a por lo menos 15 hombres condenados en casos de violencia política y sometidos a injustos juicios.

La racha de ejecuciones continuó durante la primera mitad de este año, con por lo menos 51 ejecuciones. Nueve de ellas tuvieron lugar durante el sagrado mes musulmán del Ramadán, cuando los acusados debían haberse sentido relativamente seguros porque en dicha época anual, las ejecuciones son tradicionalmente suspendidas.

En pocas palabras, añadió HRW, "el gobierno de Sisi ha estado involucrado en una especie de “misión” para erradicar a todas las fuerzas de potencial oposición que emanaran del levantamiento nacional egipcio de 2011".