A continuación, un editorial que refleja las opiniones del Gobierno de los Estados Unidos:
Los expertos en ciberseguridad y tecnología de la información de Corea del Norte violan las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y apoyan el desarrollo ilícito de armas de destrucción masiva y misiles balísticos.
El Subsecretario Adjunto Principal de Asuntos de Asia Oriental y el Pacífico del Departamento de Estado, Jonathan Fritz, informó a los Estados Miembros de la ONU sobre el segundo informe del Equipo Multilateral de Monitoreo de Sanciones.
El reporte se centra en las violaciones y evasiones de las sanciones de la ONU por parte de la República Popular Democrática de Corea a través de actividades ilícitas de ciberseguridad y de trabajadores de tecnología de la información.
Las actividades de Corea del Norte perjudican a los consumidores y ciudadanos en Estados Unidos y otros países, quienes han sido repetidamente blanco de los ciberataques coreanos.
Estas acciones están dirigidas tanto a aliados como a enemigos de Pyongyang. De hecho, se dirigen particularmente a robar fondos, información, derechos de propiedad intelectual y datos personales mediante actividades delictivas fraudulentas contra empresas internacionales.
Estos equipos utilizan fraude, piratería informática y técnicas de ingeniería social muy sofisticadas para generar ingresos para las entidades designadas por la ONU a las que apoyan a través del ciberdelito y el trabajo fraudulento.
De conformidad con la Resolución 2094 del Consejo de Seguridad de la ONU, los Estados Miembros de la ONU están obligados a impedir el suministro de cualquier activo o recurso financiero que pueda contribuir a los programas o actividades norcoreanas relacionadas con armas de destrucción masiva.
La mayoría de los robos de criptomonedas norcoreanos son llevados a cabo por actores que trabajan en nombre de entidades designadas por la ONU, como la Oficina General de Reconocimiento, la principal organización de inteligencia de Corea del Norte.
El Equipo Multilateral de Monitoreo de Sanciones estima que Corea del Norte robó al menos 2.800 millones de dólares entre enero de 2024 y septiembre de 2025.
En febrero de 2025, Pyonyang robó 1.400 millones de dólares en criptomonedas de una sola plataforma de intercambio de criptomonedas llamada Bybit. Este es el mayor robo de criptomonedas de todos los tiempos, quizás el mayor robo de cualquier tipo de todos los tiempos, según el Equipo Multilateral de Monitoreo de Sanciones .
Corea del Norte ha convertido todas las criptomonedas robadas a Bybit y a sus clientes en moneda fiduciaria mediante sofisticadas técnicas de lavado de dinero.
La República Popular Democrática de Corea se apoya en redes de ciudadanos norcoreanos en el extranjero y facilitadores extranjeros, incluyendo en China, Rusia, Argentina, Camboya, Vietnam y los Emiratos Árabes Unidos, para lavar los activos digitales robados y convertirlos en moneda fiduciaria, con el fin de financiar actividades de adquisición y sus programas ilícitos de armas de destrucción masiva y misiles balísticos.
Los trabajadores informáticos norcoreanos, si bien son distintos de los ciberdelincuentes, también participan sistemáticamente en actividades prohibidas por las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.
Desde diversas ubicaciones en todo el mundo, Corea del Norte y sus informáticos se hacen pasar por ciudadanos de otros países para obtener empleo de forma fraudulenta, a menudo en empresas tecnológicas, con el objetivo de ganar un salario y luego remitir esos fondos a la organización matriz, que a su vez utiliza ese dinero para financiar adquisiciones y otras actividades ilícitas.
“La única manera de frenar esta actividad es que los Estados miembros de la ONU trabajen diligentemente juntos para implementar las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU”, declaró el Subsecretario Adjunto Fritz.
Por otra parte el representante estadounidense anunció que su país acoge con beneplácito el diálogo para garantizar que Corea del Norte no se sirva de estas actividades sancionadas y se trabaje en la protección de economías, empresas y ciudadanos de estos ciberdelitos.