A continuación, un editorial que refleja la postura del Gobierno de los Estados Unidos:
Estados Unidos busca formas de ampliar su presencia empresarial en el Sudeste Asiático a través de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC, por sus siglas en inglés).
Como brazo de inversión estratégica internacional del gobierno estadounidense, la DFC colabora con el sector privado para promover los intereses diplomáticos y económicos de EE. UU. e impulsar el crecimiento económico de sus aliados y socios.
Estados Unidos cuenta con 205.000 millones de dólares para destinar a proyectos en todo el mundo.
Uno de los objetivos fundamentales de la DFC es crear cadenas de suministro diversificadas para materiales críticos, incluidos minerales esenciales, productos farmacéuticos, insumos agrícolas como fertilizantes y otras cadenas de suministro de alta prioridad, tales como semiconductores, baterías e imanes.
El segundo objetivo es fortalecer sectores estratégicos como la energía, la manufactura avanzada, la inteligencia artificial, las tecnologías financieras (fintech) y los servicios financieros. El tercero consiste en construir infraestructura crítica en ubicaciones de alta prioridad.
Caroline Vik, directora de políticas de la DFC, visitó recientemente Filipinas, Vietnam, Camboya, Laos, Malasia e Indonesia. "Fuimos al Sudeste Asiático con fines de desarrollo empresarial"... con el objetivo de "construir activamente nuestra cartera de proyectos para realizar muchas más inversiones en la región", declaró en una reciente sesión informativa del Departamento de Estado.
En Filipinas, la delegación estadounidense examinó importantes proyectos de infraestructura y energía, y se reunió con empresas del sector privado para tratar temas como el procesamiento de minerales, los cables submarinos, la energía, la modernización de la red eléctrica y otras mejoras de infraestructura, incluyendo corredores estratégicos, puentes, puertos y aeropuertos.
"En Vietnam, nos entusiasmó conocer el enfoque del país en las cadenas de suministro críticas, particularmente en lo que respecta a minerales esenciales y semiconductores", señaló la Sra. Vik. "También hablamos extensamente sobre proyectos energéticos de alta prioridad destinados a modernizar la red eléctrica y aumentar la capacidad de generación para reducir los costos de la energía".
En Camboya, representantes de Estados Unidos se reunieron con el Consejo para el Desarrollo de Camboya y el Ministerio de Minas y Energía, organismos que expusieron sus planes nacionales de infraestructura, centrados en los puertos y la conectividad marítima, así como en la generación de energía y la conectividad regional.
En Laos, el gobierno trabaja en el desarrollo de su estrategia de infraestructura y en la mejora de la conectividad regional, lo que incluye nuevas líneas ferroviarias y autopistas, así como medidas para abordar las variaciones estacionales en la generación y exportación de electricidad.
En Malasia, la delegación estadounidense se reunió con diversas empresas del sector privado —incluidos importantes operadores de telecomunicaciones— para hablar sobre la actual privatización de la red nacional 5G y las oportunidades de colaborar en el despliegue de dichas redes con proveedores de confianza.
Por último, en Indonesia, el gobierno explicó su enfoque en promover la seguridad energética y la infraestructura de transporte, así como una iniciativa para apoyar la minería y el procesamiento de minerales críticos en el país.
«Nuestro objetivo es ser el mejor socio de la región y la primera opción a la que acudan», afirmó la Sra. Vik. «Queremos conocer los proyectos de alta prioridad que los gobiernos deseen emprender y tratar de apoyarlos siempre que sea posible».