Sumario
- El Departamento de Justicia de EEUU acusó a dos cubanos y a un venezolano de integrar una red vinculada a inteligencia rusa dedicada a planear asesinatos y actos de terrorismo, incluso en territorio estadounidense.
- Los señalados son Oemis Romagoza Durruthy, Yaidel Delgado Suárez y Ángel Eduardo Castro; junto a los rusos, Yuri y Kirill Khrameev, enfrentan cargos por conspiración para financiar el terrorismo.
Dos cubanos y un venezolano figuran entre los cinco acusados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos de integrar una red vinculada a servicios de inteligencia rusos, dedicada a planificar asesinatos y actos de terrorismo, incluso dentro de territorio estadounidense.
La acusación señala a Oemis Romagoza Durruthy, un cubano de 35 años con peso dentro de la comunidad de emigrados cubanos en Rusia, como el principal coordinador de los ataques en el extranjero y una pieza clave en la logística internacional de la red, dedicada a realizar atentados en países considerados aliados de Ucrania y perseguir a disidentes rusos, según informó el Departamento de Justicia este martes.
Junto a él aparece Yaidel Delgado Suárez, también cubano y de la misma edad, conocido bajo el alias "Viking", acusado de captar colaboradores dentro de Estados Unidos.
El tercer acusado de interés es el venezolano Ángel Eduardo Castro, de 22 años, quien trabajó junto a Suárez en la labor de reclutamiento.
Según el escrito de acusación, Suárez y Castro estuvieron detrás de un plan para vigilar y asesinar a un disidente ruso residente en Estados Unidos, identificado en el documento como Víctima 1. Este verano, ambos reclutaron a una persona radicada en el país a quien le entregaron direcciones específicas vinculadas al disidente y detalladas instrucciones de vigilancia, a cambio de un pago de entre 1.000 y 1.500 dólares. El colaborador cumplió el encargo y remitió fotografías y videos de los sitios señalados.
El dinero ofrecido por Suárez y Castro fue escalando junto con la gravedad del encargo. Tras pagar por labores de vigilancia, el cubano y el venezolano subieron la oferta a 40.000 dólares por "eliminar" al disidente, revela el Departamento de Justicia.
Ante la negativa de su colaborador a ejecutar el crimen, le insistieron en buscar un sustituto dispuesto a hacerlo. Suárez, por su parte, aseguró tener contactos en México capaces de encargarse del trabajo, aunque admitió que el plan llevaba tiempo estancado. Ambos acusados intentaron reclutar a otras personas en el país a cambio de pagos generosos por atacar a distintos blancos.
Por su parte, Romagoza Durruthy, también conocido por los alias “Dios” y “Adrian”, puso a prueba su capacidad operativa dentro de la red en Praga y Lituania.
En ambos escenarios su función fue ubicar objetivos potenciales, organizar el traslado del ejecutor y permanecer en contacto con él mientras avanzaba la operación, primero en la capital checa a mediados de 2024 y meses después en territorio lituano. Ya en 2025, retomó comunicación con su contacto de inteligencia rusa para hacerse de fotografías de una vivienda del disidente ruso radicado en Estados Unidos.
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Profesor de baile cubano radicado en Rusia habría reclutado personas para sabotajes en la UEA los dos cubanos y el venezolano se suman los rusos Yuri Khrameev, de 63 años y excoronel de los servicios de inteligencia rusos y su hijo Kirill, miembro del Servicio Federal de Seguridad ruso. Los cinco enfrentan cargos por conspiración para financiar el terrorismo, que contempla una pena máxima de 20 años de prisión.
Durruthy no figura entre los señalados por el segundo cargo: conspiración para cometer asesinato por encargo, del que sí se acusa a Yuri Khrameev, Yaidel Delgado Suárez y Ángel Eduardo Castro, con una pena máxima de 10 años.
El caso fue investigado por la División de Contrainteligencia de la oficina del FBI en Nueva York, con el apoyo de la sede del FBI en Washington y de Homeland Security Investigations (HSI). La Fiscalía está a cargo de un equipo del Distrito Sur de Nueva York, con asistencia de abogados de la División de Seguridad Nacional del Departamento de Justicia.