Cuba: ¿diplomacia o intimidación?

Embajador de EEUU ante la ONU, Mike Waltz

Sumario

  • Los recientes ataques de funcionarios del régimen cubano en la ONU no son un hecho aislado, sino parte de una larga práctica de intolerancia, intimidación y violencia que se ha repetido durante años en foros internacionales y frente a sedes diplomáticas.

Los recientes ataques de “diplomáticos” del régimen en la ONU no son un hecho aislado. La intolerancia, la intimidación y el uso de la violencia han sido las características más consistentes de los representantes internacionales del régimen de La Habana durante años en la ONU, en foros internacionales y como respuesta a protestas frente a sus sedes diplomáticas, sobre todo la sede del régimen ante la ONU en la ciudad de Nueva York. Las agresiones verbales y físicas, incluyendo disparos de armas de fuego, los actos de repudio, y las interrupciones de discursos de personas y diplomáticos críticos de la realidad cubana constituyen un modus operandi.

El 16 de octubre de 2018, durante el evento paralelo “Jailed for What?” (“¿Presos por qué?”) realizado en la sala del Consejo Económico y Social de la ONU en Nueva York para denunciar la situación de los presos políticos cubanos, representantes de la Misión de Cuba en la ONU encabezados por la entonces embajadora, Anayansi Rodríguez Camejo, interrumpieron la presentación de Luis Almagro sobre la realidad de Cuba. Golpearon sobre las mesas, gritaron insultos y rompieron la disciplina del foro para impedir a Almagro su presentación durante aproximadamente 45 minutos.

Un recuento de algunos de los hechos más relevantes de los últimos años y la estrategia detrás de los mismos se presenta en la pieza periodística realizada por Martí Noticias y ADN Cuba, que demuestra la sistematicidad del método.

Ejemplos fehacientes

En septiembre de 1988, en el barrio londinense de Bayswater, el tercer secretario de la embajada de Cuba en el Reino Unido, Carlos Medina Pérez, disparó varias veces en plena calle. El incidente fue considerado tan grave por el gobierno británico que ordenó la expulsión inmediata tanto de Medina Pérez como del entonces embajador cubano, Oscar Fernández Mell. Las autoridades de ese país dejaron claro que no tolerarían ese tipo de conducta por parte de diplomáticos acreditados en su territorio.

En 1988, cuando un equipo de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU realizó una visita a Cuba y documentó cientos de casos individuales de violaciones a los derechos fundamentales de la población cubana, el régimen de la Isla fue sujeto a una evaluación anual que resultó en numerosas condenas a partir de 1990.

Las agresiones y altercados de funcionarios del castrismo contra activistas de derechos humanos y diplomáticos de países libres del mundo que se solidarizan con la situación del pueblo cubano se han multiplicado.

La Habana toma como pretexto regulaciones y normas que rigen las instituciones donde se da el debate, el insulto y la agresión física para callar las voces que rompen la propaganda de víctima que ha mantenido durante 67 años el régimen totalitario cubano en instancias internacionales.

Hay una larga lista de hechos que demuestran la manera en que el régimen actúa.

En la primavera de 1999, durante la reunión de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) donde se trató el tema del derribo en aguas internacionales de las avionetas civiles de Hermanos al Rescate, el entonces presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Ricardo Alarcón, quien había ocupado el puesto de embajador ante la ONU entre 1966 y 1978, perdió la compostura cuando el periodista Ángel Zayón le preguntó sobre las víctimas y sus familiares.

En abril de 2002, durante la sesión de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra, Suiza, se reportaron numerosos incidentes de agresiones e insultos por parte de los diplomáticos cubanos, entre ellos el ataque al bibliotecario independiente Humberto Colás Castillo, recién llegado al exilio, y que había realizado un testimonio ante el pleno de la reunión. Funcionarios de la Embajada cubana y miembros de las organizaciones de masas del régimen que participaban en el evento arremetieron violentamente contra el activista y contra quien escribe este artículo, empujando e insultando, lo que provocó que cerraran la sesión.

Ese mismo año, en mayo y en la sede de la ONU en Nueva York, se registró un altercado de la fallecida Vilma Espín, entonces presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas y esposa de Raúl Castro, con el periodista Mario Vallejo, donde demostró la intolerancia de los personeros del régimen. Cuando el periodista le preguntó por los presos políticos y los exiliados, se enfureció y trató de quitarle el micrófono. El 19 de abril se había aprobado una resolución condenando al gobierno de La Habana por violar los derechos humanos del pueblo de Cuba.

El 24 de abril de 2003, un empleado de la Embajada de Cuba en París agredió a activistas de la organización Reporteros sin Fronteras y golpeó con barras de hierro al activista Ricardo Vega, quien se encontraba grabando las imágenes. Posteriormente se denunció que uno de los empleados portaba un arma.

En abril de 2004, y también durante la reunión de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, un diplomático de la delegación cubana atacó por la espalda al activista cubanoamericano Frank Calzón, propinándole un golpe en la cabeza que lo dejó inconsciente.

El 8 de abril de 2015, en vísperas de la Séptima Cumbre de las Américas en Ciudad de Panamá, exiliados y activistas de derechos humanos en Cuba, de visita en ese país, fueron atacados violentamente por una turba de funcionarios de la Embajada de Cuba en Ciudad de Panamá. Orlando Gutiérrez Boronat, Jorge Luis García Pérez (Antúnez) y Leticia Ramos Herrería, entre otros, resultaron lesionados.

En marzo de 2018, Juan Antonio Fernández Palacios, con largo historial de agresiones y conducta agresiva dentro de la ONU y quien fungía en ese momento como embajador de Cuba ante Naciones Unidas en Viena, agredió verbalmente a Jorge Vallejo, representante de la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia, durante la reunión en Lima, Perú, del Diálogo Hemisférico de la Sociedad Civil, al escucharlo mencionar el nombre de Oswaldo Payá Sardiñas.

El 13 de julio de 2021, funcionarios de la Embajada de Cuba en México enfrentaron a golpes a manifestantes que protestaban contra la represión desatada en Cuba por las masivas protestas en el país del 11 y 12 de ese mes. El evento, convocado frente a la embajada por activistas de la sociedad civil mexicana, fue impedido con golpes y brutalidad. El abogado René Bolio, quien preside la Comisión Mexicana de Derechos Humanos, denunció que golpearon a mexicanos en su propio país.

No era la primera vez que ocurría: el 12 de marzo de 1996, un grupo de jóvenes mexicanos que fue a orar frente a la Embajada de Cuba en Ciudad de México luego del derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate, fue golpeado brutalmente por funcionarios cubanos de la embajada, y uno de los jóvenes fue secuestrado durante horas dentro de la sede, de acuerdo con una denuncia del Directorio Democrático Cubano reportada por Cubanet.

“Fuimos agredidos verbalmente, luego fuimos golpeados y muchos de nuestros compañeros tuvieron que huir del lugar con lesiones en la cabeza, el rostro y el abdomen”, dijo el diputado mexicano del Partido Acción Nacional Cristián Castaño, quien se encontraba en el lugar, y agregó que hubo 24 heridos y que doce de ellos formularon una denuncia contra la embajada cubana.

En febrero de 2024, el cónsul de Cuba en Milán, Italia, agredió a la activista Avana de la Torre, provocándole una luxación en la muñeca, de acuerdo con la denuncia de la víctima a la prensa internacional, en el marco de la Feria Internacional de Turismo en esa ciudad.

Conducta que delata

Durante su discurso sobre la realidad cubana y el verdadero bloqueo que existe en Cuba, el actual embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, fue atacado por los funcionarios de la Misión Permanente de Cuba ante la ONU, incluyendo los gritos del ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla.

“Espero que todos estén mirando a la delegación cubana en este momento. Imaginen lo que pasa en Cuba cuando alguien no está de acuerdo, cuando se hacen estas preguntas sin estar frente a embajadores y cámaras, si esta es la intimidación y perturbación que vemos aquí”, dijo Waltz.

Con esta afirmación puso al descubierto la verdadera naturaleza del régimen, al subrayar la actitud violenta e intolerante de los llamados diplomáticos de la isla como muestra clara de su proceder en Cuba contra sus propios ciudadanos.