Sumario
- Estados Unidos identifica los vínculos de Nicaragua con Rusia como una amenaza para la seguridad nacional
- Washington advierte de la presencia naval rusa en aguas de Nicaragua e incluye los vínculos entre Managua y Moscú en su Evaluación Anual de Amenazas
La postura antiestadounidense del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo y su alineamiento con potencias extracontinentales adverdsarias a EE.UU. ha puesto a Nicaragua en la mira del Comando Sur y de la Comunidad de Inteligencia estadounidense.
El General Francis Donovan, jefe del Comando Sur de EE.UU., señaló el pasado 17 de marzo en un informe al Comité de Servicios Armados del Congreso que “Rusia continúa proyectando poder marítimo en el hemisferio occidental mediante el despliegue de una variedad de buques de guerra, desde submarinos hasta destructores y buques recolectores, en Nicaragua y otros países de la región”.
El general Donovan probablemente se refería a la entrada en aguas nicaragüenses de buques de la flota rusa que con frecuencia visitan Nicaragua en supuestas misiones humanitarias desde que Daniel Ortega regresó al poder en 2007.
No solo el general Donovan alertó de la presencia rusa en Nicaragua. En paralelo se ha publicado esta semana la Evaluación Anual de Amenazas elaborada de la Comunidad de inteligencia de EE.UU. conformada por 17 agencias y organizaciones, entre ellas la CIA, el FBI y servicios de inteligencia militar.
La evaluación proyectada para 2026 señala que "China, Rusia e Irán buscan mantener el compromiso económico, político y militar con América Latina, lo que podría entrar en conflicto con los intereses de Estados Unidos en la región. Es probable que la demanda china de materias primas impulse una mayor expansión económica hacia América Latina, mientras que Rusia probablemente desee ampliar sus actuales lazos diplomáticos y de seguridad con Cuba, Nicaragua y Venezuela".
De los tres países en mención, Cuba y Nicaragua son los que sostienen relaciones más antiguas y consolidadas con los rusos.
El vínculo de Ortega con el Kremlin data de la década de los años setenta del siglo pasado y sobre todo tras la revolución sandinista de 1979 cuando se profundizaron los vínculos hasta la caída de la Unión Soviética y la salida de Ortega del poder en 1990.
Precisamente, en diciembre 2008, ya con Ortega de nuevo en la presidencia, tres buques de guerra rusos con 650 marineros llegaron a Nicaragua como parte de una “operación humanitaria” de tres días que no fue autorizada por el Congreso de aquel entonces, cuando todavía había oposición parlamentaria al sandinismo.
Las naves, encabezadas por el buque cazasubmarinos Almirante Chabanenko, atracaron en el puerto de El Bluff en la costa Caribe, a unos 400 kilómetros al este de Managua, confirmó el entonces embajador ruso en Nicaragua, Igor Kondrashev, quien aseguró: "No queremos violar las leyes de Nicaragua y sólo venimos en una misión amistosa y humanitaria".
Lee también Rusia expande poderío naval al Caribe y otros maresEl buque Almirante Chabanenko integraba la flota de guerra rusa que participó en las maniobras conjuntas con la marina venezolana en el mar Caribe a finales de noviembre de 2008. Según reportes de prensa de entonces, la flota también visitó una antigua base naval estadounidense en Panamá.
Ya en enero 2025, incluso antes de asumir el cargo de secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, señaló que “los nicaragüenses han invitado a los rusos a establecer una presencia (...) militar en Nicaragua" que "representa una amenaza a nuestra seguridad nacional".
A pesar del señalamiento de Rubio, la relación entre Managua y Moscú continuó e incluso se amplió al ámbito de la ciberseguridad cuando el 22 de abril de ese año una delegación del Consejo de Seguridad de Rusia visitó Nicaragua para sostener reuniones "de trabajo" durante dos días con responsables del Ejército, Policía, Cancillería, Instituto de Telecomunicaciones y Ministerio del Interior “viendo todos los aspectos de la cooperación para la seguridad" informó entonces Rosario Murillo.
Lee también Régimen de Ortega busca protección de Pekín entregando minerales críticos de NicaraguaPor su parte, el secretario adjunto del Consejo de Seguridad ruso, Oleg Khramov, quien encabezó la delegación aseguró: "Tenemos mucho que hacer para fortalecer nuestras relaciones afectivas de amistad con el fin de mantener la seguridad y la justicia en nuestros países".
En los últimos años, la pareja presidencial ha designado a Laureano Ortega Murillo, uno de sus hijos, para gestionar los vínculos con Rusia y China y la profundidad actual de la alianza entre Managua y Moscú es tal, que Nicaragua junto al régimen de Corea del Norte, han sido los únicos países del mundo que oficialmente han reconocido la anexión rusa de las cuatro regiones ucranianas invadidas por Rusia.
Este reconocimiento a las anexiones rusas fue agradecida por el Kremlin durante el foro internacional de seguridad celebrado el 28 de mayo de 2025 en Moscú, cuando el secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Serguéi Shoigú, agradeció “especialmente a la dirigencia sandinista por su apoyo público a nuestras acciones durante la operación militar especial de Rusia".
"Nicaragua es un aliado fiable y que brinda su apoyo a Rusia en América Latina y en el ámbito internacional" celebró Shoigu al tiempo que aseguró que ambos países están "unidos por fuertes lazos de amistad, relaciones de asociación estratégica probadas a lo largo del tiempo y un apoyo mutuo que no está sujeto a los cambios del entorno político".
Posteriormente, el 22 de septiembre 2025, Nicaragua firmó acuerdos comerciales con las cuatro regiones ucranianas ocupadas por Rusia en 2022 y la península de Crimea invadida en 2014. Los acuerdos con las regiones de Lugansk, Donetsk, Zaporiya, Jersón y Sebastopol (Crimea) fueron suscritos en Moscú por Laureano Ortega Murillo, quien señaló: "Nos llena de honor firmar estos acuerdos de cooperación con estas regiones y repúblicas [...] que han reclamado su derecho histórico a ser parte integral de la Federación de Rusia".
En consecuencia, el 2 de octubre de ese mismo año, Ucrania rompió relaciones diplomáticas con Managua con un anuncio en redes sociales del ministro de Relaciones Exteriores ucraniano, Andrii Sibiga.
En su mensaje, el diplomático ucraniano afirmó que la decisión del régimen de Nicaragua suponía un "intento deliberado de socavar la soberanía y la integridad territorial" de la exrepública soviética. Al mismo tiempo denunció que "Nicaragua se ha convertido en cómplice del delito de agresión de Rusia contra Ucrania".
Pese a que la cooperación entre Managua y Moscú tiene diferentes áreas, la presencia de la marina rusa en aguas nicaragüenses es la principal preocupación de EE.UU. precisamente porque el 17 de diciembre de 2025 el régimen Ortega y Murillo autorizó nuevamente el ingreso, tránsito y estacionamiento en su territorio de tropas, naves y aeronaves de las Fuerzas Armadas de Rusia, Cuba y Venezuela.
El decreto presidencial publicado en el Diario Oficial de Nicaragua señala que la autorización se extiende entre el 1 de enero y el 30 de junio de 2026, “con fines de intercambio y asistencia humanitaria de beneficio mutuo en caso de situaciones de emergencia”.
Los militares rusos realizarán ejercicios con el Comando de Operaciones Especiales del Ejército nicaragüense y entrenarán a la Fuerza Naval de Nicaragua en “operaciones contra ilícitos en espacios marítimos del mar Caribe y en aguas jurisdiccionales del océano Pacífico”.
En este contexto, la Administración del presidente Trump ya ha dado señales de no permitir que actores extracontinentales continúen operando en el hemisferio occidental y el último mensaje en esta dirección fue emitido, por segunda vez en una misma semana, por el jefe del Comando Sur tras su encuentro en el Pentágono con el Encargado de Negocios de EE.UU. en Nicaragua.
“Nuestro equipo del Comando Sur está listo para brindar apoyo al Encargado de Negocios Elias Baumann y a la misión diplomática de Estados Unidos en Nicaragua. Mantenemos nuestro firme compromiso de promover la seguridad y la estabilidad para los pueblos de la región, en estrecha colaboración con el respetado y profesional cuerpo diplomático de nuestra nación, que trabaja diariamente para impulsar la estabilidad, la prosperidad y los valores democráticos en el hemisferio occidental”, aseguró el general Francis Donovan en una publicación en X el pasado 19 de marzo.
Nicaragua es actualmente el principal aliado de Rusia y China en Centroamérica, pero eso podría cambiar pronto tomando en cuenta el reimpulso que Trump y Rubio le están dando a la Doctrina Monroe.