Sumario
- El youtuber estadounidense Nick Shirley denunció haber sido vigilado por la Seguridad del Estado cubana durante su estancia en La Habana, adonde viajó para documentar la vida bajo el comunismo y la crisis del país.
- Shirley describió una ciudad en ruinas, escasez de alimentos, hospitales sin electricidad y vigilancia intensificada tras entrevistar a ciudadanos sobre el comunismo.
- El creador de contenido afirmó que su experiencia evidencia las restricciones a la libertad de expresión y prensa en la isla.
El youtuber estadounidense Nick Shirley aseguró que fue vigilado por agentes de la Seguridad del Estado cubana durante las primeras 24 horas de su estancia en La Habana, adonde viajó para documentar cómo se vive bajo el sistema comunista y la crisis que enfrenta el país.
"He estado queriendo hacer un video durante tanto tiempo sobre la vida en el comunismo y mostrarle a la gente cómo es el comunismo en un lugar como Cuba... Vine aquí para hacer este video", aseguró Shirley en un video publicado en YouTube.
El youtuber explicó que, más allá del presunto "igualitarismo" y el control estatal sobre la economía,"algo en lo que la gente no piensa, incluyéndome a mí, es que en el comunismo no tienen libertad de expresión, no tienen libertad de prensa y, por lo tanto, quieren asegurarse de que todo lo que se publique o revele al mundo sobre su país sea filtrado o censurado".
El creador de contenido afirmó en el video que la situación que enfrentó en La Habana fue tan tensa que temió ser detenido o impedido de salir de la isla.
"Estuve a punto de ser tomado como rehén en Cuba. Durante las 24 horas que estuve allí, desplegaron a sus espías e inteligencia para rastrear y seguir cada uno de mis movimientos. Tuvimos que escapar antes de que nos tomaran como rehenes o nos encarcelaran", escribió en la introducción al video.
Shirley relató que ingresó a Cuba con una visa para actividades periodísticas, una de las categorías legales de entrada al país. Sin embargo, dijo que al llegar al aeropuerto las autoridades le confiscaron la mayor parte de su equipo de grabación, incluidas cámaras GoPro, gafas con cámara y micrófonos, permitiéndole conservar únicamente su teléfono móvil y un micrófono que llevaba en el fondo de su mochila.
Según explicó en el video, las autoridades cubanas no le ofrecieron una justificación clara para el decomiso.
A pesar de las restricciones, el youtuber afirmó que salió a recorrer zonas de La Habana con el objetivo de registrar la vida cotidiana de los cubanos. En su testimonio, describió edificios en ruinas, escasez de alimentos, poco tránsito vehicular debido al alto costo del combustible y largas filas frente a hospitales.
También aseguró que visitó centros de salud que operaban con limitaciones por la falta de electricidad y recursos básicos, lo que, según dijo, reflejaría la gravedad de la crisis humanitaria en la isla. "Así que ahora mismo hay cirujanos realizando operaciones con linternas porque no hay electricidad... en los hospitales", describió.
De acuerdo con su relato, precisamente, la vigilancia de la Seguridad del Estado se hizo más evidente después de entrevistar a un hombre sobre el comunismo cerca de un centro de salud.
Shirley afirmó que notó la presencia de una persona que lo grababa discretamente. Esa misma noche, dijo haber visto a varios agentes de inteligencia esperándolo en el lobby del hotel habanero donde se hospedaba, una instalación que goza de "servicio eléctrico permanente" en medio de los apagones generalizados.
"En este momento tenemos a la inteligencia cubana abajo, tratando de atraparnos y potencialmente encarcelarnos o impedirnos salir del país", afirmó Shirley en una grabación que difundió como una especie de mensaje de alerta. En el video, el youtuber señaló que decidió grabar ese testimonio ante el temor de ser retenido y como constancia de lo que estaba ocurriendo.
Shirley explicó que, ante la situación, optó por abandonar el país lo antes posible y tomar medidas para evitar ser seguido. Según su versión, logró salir de Cuba antes de ser detenido.
"Esto no es una broma. Cuando hablamos del comunismo y de sus efectos, algo que a menudo no se tiene en cuenta es la libertad de expresión o la libertad de prensa, el simple hecho de poder expresar la propia opinión públicamente y que un periodista la publique", reiteró.
El joven estadounidense sostuvo que su experiencia buscaba mostrar "la realidad de la vida bajo más de seis décadas de comunismo" y las restricciones que, según él, enfrentan quienes intentan documentar la realidad desde dentro de la isla.
"Hoy estuve preguntando a la gente sobre la situación actual, pregunté a algunos sobre el comunismo. Y ahí fue cuando la cosa se puso realmente fea", afirmó.
Shirley añadió que "el comunismo no permite que se diga la verdad, de hecho, simplemente censura lo que la gente puede hacer", y aseguró que los agentes cubanos intentaban secuestrarlo y detenerlo, aél y a sus dos guardaespaldas, justo antes de salir de Cuba.
"Estamos haciendo todo lo posible para sacar provecho de estas imágenes (...). Ahora, existe la posibilidad de que me secuestren aquí en Cuba. Espero que no sea así. Pero creo que ustedes deberían saber exactamente qué está sucediendo y el riesgo que estamos corriendo aquí en Cuba para intentar mostrarle a la gente la verdad sobre las realidades del comunismo y lo que está ocurriendo aquí", concluyó Shirley.
Otros youtubers, tanto extranjeros como nacionales, han denunciado experiencias similares con la policía política durante su estancia en Cuba, donde las autoridades restringen y controlan las actividades y publicaciones en el espacio digital.
En años recientes, varios influencers han enfrentado procesos legales, multas y hasta la cárcel por ejercer su derecho a expresarse libremente, una situación denunciada por activistas y organizaciones defensoras de los derechos humanos.
En reacción a la denuncia del youtuber estadounidense, el portal oficialista Razones de Cuba, vinculado a la Seguridad del Estado cubana, señaló que Shirley "intentó hacerse pasar por periodista en Cuba con una visa de turista", por lo que las autoridades cubanas "aplicaron el protocolo establecido".
Añadió que el youtuber tomó la decisión de adelantar su salida del país el 1 de mayo, desmintiendo que haya sido perseguido. "Él mismo compró su boleto y se fue", aseguró el portal oficialista, que acusa Shirley de "influencer trumpista".
Cuba es uno de los países con peores condiciones para el ejercicio del periodismo, según el Índice Mundial de Libertad de Prensa 2026 de la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF), que documenta recientes acciones de hostigamiento, vigilancia policial y restricciones de movimiento contra periodistas que ejercen su labor fuera de la red de medios de comunicacipon controlada por el Estado.
En un post en X publicado este lunes, Shirley prometió más detalles sobre breve estancia en La Habana. "Pronto les contaré más sobre mis 24 horas en Cuba. Les sorprenderá la realidad. Viajé sin guía turístico del gobierno cubano, así que nada de palabrería, solo la realidad, y por eso nos enviaron espías y sus servicios de inteligencia.