Así esperaron a Anna Bensi a las afueras del Tribunal

La creadora de contenido y activista cubana Anna Sofia Benitez Silvente junto a su madre, Caridad Silvente, a las afueras del Tribunal Municipal de Habana del Este tras su juicio en La Habana, el 1 de octubre de 2026.

Representantes de varias asociaciones religiosas cubanas aguardaron a la creadora de contenido a las puertas del Tribunal Municipal de Habana del Este tras su juicio.

El proceso contra Benítez y su madre ha provocó expresiones de solidaridad de varias denominaciones reliogiosas en la isla.

El acceso al recinto fue restringido para la mayoría de los asistentes

El caso se originó el 10 de marzo, cuando Benítez y Silvente grabaron y difundieron la visita del suboficial del Ministerio del Interior, Yoel Leodán Rabaza Ramos, a su vivienda en Alamar.

El Tribunal las declaró culpables a ambas y les impuso dos años de limitación de libertad a cada una.

“Pienso que es un circo todo esto de estarme poniendo en esta situación cuando yo lo único que he hecho es simplemente decir lo que pienso en las redes sociales de manera respetuosa”, declaró la joven.

Según un informe preliminar del Observatorio Cubano por la Libertad de Expresión (OCLE), basado en denuncias públicas y testimonios directos, varias personas fueron sometidas a vigilancia, cercos domiciliarios, amenazas o detenciones arbitrarias, entre ellas periodistas de medios independientes, comunicadores y activistas religiosos.

El secretario adjunto de Estado de Estados Unidos para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura, cuestionó la sentencia. “La cobardía del régimen cubano no tiene límites. Una vez más, actúan movidos por el miedo y censuran a cualquiera que exprese opiniones distintas a las de su fracasada revolución”, afirmó.

La acusación se originó en un incidente ocurrido el 10 de marzo, cuando el policía acudió vestido de civil a la vivienda de ambas mujeres para entregar a Silvente una citación de la Seguridad del Estado.