Apuesta fallida del régimen: turismo en Cuba atraviesa su peor crisis en décadas

Una de las Playas del Este de La Habana, Cuba.

El sector priorizado por La Habana sufre un declive sostenido mientras el resto del Caribe celebra récords históricos en la llegada de visitantes internacionales.

La Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) del régimen de Cuba reportó al cierre de noviembre que 1.629.787 visitantes internacionales visitaron la isla, según la tendencia, cuando se compilen las cifras totales de 2025, el balance anual rondaría en los 1.8 millones de vacacionistas extranjeros.

Esta cifra, incluso inferior a la reportada en 2003, evidencia que la llamada locomotora de la economía cubana no despega.

Aún cuando el oficialismo ha apostado fuertemente al sector hotelero por cuatro años consecutivos, los números quedan muy por debajo de lo esperado.

La debacle del turismo cubano ocurre mientras el mundo disfruta del boom turístico y los principales destinos están totalmente recuperados tras la pandemia y experimentan récords históricos.

El ministro de Turismo de la República Dominicana, David Collado anunció esta semana que la nación caribeña recibió el pasado año 11.676.901 de vacacionistas. Otros países de la región, sin una marcada tradición turística, también marcaron parámetros inéditos en esa industria.

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Info Martí | 2025: El peor año del turismo cubano en dos décadas

Harris Whitbeck, director general del Instituto Guatemalteco de Turismo destacó el martes que su país al cierre de noviembre compiló 2.9 millones de visitantes. De esta forma Guatemala, que tiene en la colonial ciudad de Antigua, en sus volcanes y en el lago Atitlán sus principales focos turísticos, cerrará 2025 con una cifra superior a los 3 millones de vacacionistas foráneos, un número muy superior a las expectativas de Cuba, con una mayor variedad de atractivos.

“La tasa de ocupación es considerablemente baja, prácticamente más de tres cuartas partes de las habitaciones disponibles en el sistema hotelero cubano están vacías”, comentó Mauricio de Miranda Parrondo, catedrático, economista y co-director de Cuba x Cuba.

El experto, que ha cuestionado las asignaciones presupuestales del régimen comunista de La Habana, explicó que “se ha priorizado sistemáticamente la inversión en el sector inmobiliario en los hoteles, desatendiéndose la agricultura, desatendiéndose la industria, desatendiéndose la salud, la educación, es decir, los sectores sociales se han desatendido”.

En volumen, Canadá continúa siendo el principal emisor de turistas a la isla, aún cuando 2025 muestra un decrecimiento de un 15% respecto al 2024.

Hacia finales del 2024, el turoperador Sunwing Vacations eliminó 26 hoteles cubanos de su lista de destinos para los turistas de ese país por la falta de condiciones en estas instalaciones.

“La industria turística de Cuba ha perdido su atractivo, nadie va a hacer turismo a un país donde, desde que tú te bajas del avión, vas a ver basuras en todas las esquinas de las ciudades, donde vas a ver que las casas se están cayendo en pedazos, donde no existe prácticamente transporte, donde las ciudades están apagadas, no hay luz”, afirmó Emilio Morales, presidente de Havana Consulting Group, quien califica de “infierno” la situación existente en Cuba.

La gran mayoría de quienes visitan la mayor de las Antillas experimentan durante su estadía los mismos males que padece la sociedad cubana: continuos apagones, falta de productos básicos y combustibles, la crisis con la recogida de basura, y una grave situación epidemiológica.

De hecho, varios gobiernos han emitido alertas a sus ciudadanos sobre el peligro de viajar al país donde confluyen epidemias de dengue, Oropuche y chikungunya.

La caída del turismo en Cuba

La Habana culpa al Covid-19 de la caída del turismo, sin embargo se trata de una tendecia anterior a la pandemia: Desde 2019 había comenzado el descenso de un 9.3% respecto al 2018, incluso la cifra fue inferior a la reflejada en 2017. Según estadísticas del banco mundial el récord de 4.7 millones de visitantes extranjeros se logró en el 2018.

En entrevista con la agencia EFE, José Luis Perelló, uno de los estudiosos del Turismo dentro de Cuba sostuvo que se ha perdido una década, es decir, habrá que esperar hasta 2029 o 2030 para llegar a las cifras del 2019.

A diferencia del resto del Caribe, la mayor de las Antillas ve descender el número de visitantes de manera consistente, 2.4 millones en 2023, 2.2 en 2024, como destaca el estudio de la Universidad de Navarra “Cuba, incapaz de recuperar el turismo que tuvo antes de la pandemia”.

"Controlado el turismo por empresas estatales, vinculadas al Ejército cubano, la reducción de ingresos y de divisas podría estar generando un clima de tensión entre la nomenclatura", anticipa esa investigación.

Ante la debacle del turismo, el gobierno cubano apostó por incentivar las visitas desde China, pero la cifra de visitantes desde el país asiático no figura ni siquiera entre los 10 principales emisores, según la ONEI.

Lo mismo pasa con Rusia, en el tercer puesto entre los mercados emisores, pero con una contracción interanual superior al 32%.

“El callejón sin salida de Meliá e Iberostar en Cuba” tituló en septiembre pasado el portal económico Cinco Días de El País, destacando cómo los dos gigantes del turismo español continúan apostando por sus negocios en la Isla y reforzando su "compromiso" con el régimen comunista cubano.

“La crisis económica, la falta de suministro eléctrico y la menor conectividad aérea hunden el turismo extranjero al archipiélago”, afirmaba el artículo.

El economista Pedro Monreal en un hilo en X analizó la participación de varias actividades económicas en la inversión de Cuba, reflejándo cómo el turismo ha visto un significativo descenso, de un 47.6% en 2020 a un 22.5% en 2025.

La locomotora de la economía cubana camina a marcha forzada, 2026 estadísticamente hablando muestra una tendencia a la contracción del sector si se analizan los datos de los últimos años.