Líderes y autoridades reiteran pedido de nueva designación del TPS para venezolanos a un mes del terremoto

Hellen Villalonga, presidenta de la ong AMAVEX junto a representantes de otras organizaciones, activistas y autoridades municipales en rueda de prensa. (OCB)

Sumario

  • A un mes del devastador terremoto que sacudió la costa central de Venezuela, líderes comunitarios y autoridades de la ciudad de Doral renovaron su llamado al presidente Donald Trump para que otorgue una nueva designación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para los venezolanos, argumentando que la emergencia humanitaria persiste.

Este viernes se cumplió un mes del impacto de los terremotos que devastaron la costa central de Venezuela. Representantes de organizaciones venezolanas en el sur de la Florida, así como autoridades de la ciudad de Doral, reiteraron este jueves su solicitud al presidente Donald Trump para que conceda una nueva designación del Estatus de Protección Temporal (TPS), sustentada en la crisis humanitaria provocada por el desastre natural.

Durante el encuentro, celebrado en Doral, los participantes insistieron en que la tragedia abrió un nuevo escenario humanitario que, a su juicio, justifica una redesignación del beneficio migratorio para miles de venezolanos que permanecen en Estados Unidos.

La presidenta de la Asociación Multicultural de Activistas Voz y Expresión (AMAVEX), Helen Villalonga, recordó que la petición fue presentada formalmente el pasado 26 de junio junto con VEPPEX y otras organizaciones de la diáspora.

"Estamos pidiéndole al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, una nueva designación del TPS basado en un desastre natural. Estamos pidiendo que se cierre un capítulo político para que se abra un capítulo humano", afirmó.

Villalonga sostuvo que el TPS representa una herramienta de protección humanitaria que permitiría a miles de venezolanos continuar trabajando legalmente, sostener a sus familias y seguir enviando recursos y ayuda hacia las zonas afectadas por la catástrofe.

Por su parte, el concejal de la ciudad de Doral, Rafael Piñeiro, respaldó la solicitud y afirmó que la comunidad venezolana debe mantener la presión para que la administración estadounidense considere la nueva designación.

"Hoy más que nunca nuestra voz tiene que ser escuchada", señaló el funcionario, al recordar que desde finales de junio distintas organizaciones vienen insistiendo en la necesidad de atender también la situación migratoria de los venezolanos que permanecen en Estados Unidos.

Piñeiro destacó que más de 600.000 venezolanos quedaron en un limbo migratorio tras la revocatoria del TPS anterior y sostuvo que la tragedia ocurrida en Venezuela refuerza el carácter humanitario de la solicitud.

Además del pedido migratorio, los participantes manifestaron preocupación por la distribución de la ayuda internacional enviada a Venezuela.

El director de VEPPEX, José Antonio Colina, afirmó que persisten denuncias de comunidades que continúan sin recibir asistencia, especialmente en sectores apartados de las zonas afectadas, por lo que pidió establecer mecanismos de supervisión que garanticen que los insumos lleguen efectivamente a los damnificados.

"Es importante la ayuda humanitaria, pero también es importante hacer contraloría para que esa ayuda realmente llegue a los venezolanos", expresó.

Colina aseguró que organizaciones de la diáspora continúan recibiendo testimonios de habitantes de las zonas devastadas que denuncian retrasos en la asistencia y afirmó que, pese al retiro de la mayoría de los equipos internacionales de búsqueda y rescate, las labores para recuperar víctimas mortales aún continúan.

Según indicó, son ahora familiares, vecinos y voluntarios quienes siguen removiendo escombros para intentar recuperar los restos de personas que permanecen desaparecidas desde el colapso de edificaciones provocado por los terremotos.

El dirigente también cuestionó la respuesta de las autoridades venezolanas, al sostener que la emergencia continúa marcada por deficiencias en la atención a los damnificados y por denuncias de presunta politización de la ayuda humanitaria.

Los líderes presentes coincidieron en que, un mes después del desastre, la emergencia no ha concluido y sostuvieron que tanto la comunidad internacional como las autoridades estadounidenses deben mantener la atención sobre la situación humanitaria que atraviesa Venezuela.