Sumario
- “La Semana Santa es un tiempo sagrado para las familias de todo el mundo… pero, un año más, la dictadura de Ortega y Murillo niega al pueblo de Nicaragua el derecho a practicar su fe de esta manera, prohibiendo dichas procesiones públicas”, afirmó Landau.
El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, denunció que el gobierno de Nicaragua impide a los fieles católicos celebrar procesiones públicas durante la Semana Santa, en lo que describió como una violación de la libertad religiosa en el país centroamericano.
“La Semana Santa es un tiempo sagrado para las familias de todo el mundo… pero, un año más, la dictadura de Ortega y Murillo niega al pueblo de Nicaragua el derecho a practicar su fe de esta manera, prohibiendo dichas procesiones públicas”, afirmó Landau en un mensaje difundido este martes en redes sociales.
El funcionario agregó que Nicaragua ha sido históricamente sede de algunas de las celebraciones religiosas más emblemáticas de la región y expresó su deseo de que los nicaragüenses “recuperen su libertad religiosa”.
Las declaraciones se producen en medio de nuevas denuncias sobre restricciones impuestas por el gobierno de Daniel Ortega y la vicepresidenta Rosario Murillo, que desde 2024 mantiene una prohibición sistemática de las procesiones públicas durante la Cuaresma y la Semana Santa. Según reportes de organizaciones religiosas, esta medida ha derivado en la cancelación de más de 2.000 procesiones anuales durante tres años consecutivos.
La congresista cubanoamericana María Elvira Salazar también criticó al régimen nicaragüense.
“Los nicaragüenses merecen vivir sin miedo, sin persecución y sin una dictadura que profana hasta sus iglesias. Los Ortega le temen a la fe porque no pueden controlar el alma de un pueblo que no se rinde. Este régimen está en sus últimos capítulos. Y cuando caiga, no habrá refugio para los responsables. Su hora también llegará", dijo.
Las limitaciones no se restringen a las procesiones. En varias diócesis donde los obispos han sido expulsados o se encuentran fuera del país, las autoridades han prohibido ordenaciones diaconales y sacerdotales, así como celebraciones litúrgicas clave.
Según la investigadora Martha Patricia Molina, citada por ACI Prensa, al menos cuatro diócesis no tienen autorización para realizar la Misa Crismal, una ceremonia fundamental en el calendario católico.
Religiosos en el exilio también han denunciado la situación. El sacerdote Edwing Román recordó que localidades como Masaya, conocidas por su arraigada tradición religiosa, han sido escenario tanto de celebraciones históricas como de represión estatal desde las protestas de 2018.