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Trabajadores turísticos protestan en Caracas


Empleados del sector turismo participan en una manifestación por la falta de acuerdo entre el Gobierno de Venezuela y las aerolíneas que prestan servicio en el país.

Los empleados gritaron "queremos trabajar, Maduro paga ya", y portaban pancartas en las que se leía "cuántas aerolíneas tendrán que irse para que el Gobierno pague".

Cientos de empleados de agencias de viaje realizaron este viernes una concentración pacífica en el este de Caracas en una nueva jornada de protestas en la capital que se ha visto sacudida desde hace más de cien días por manifestaciones callejeras contra el Gobierno del presidente Nicolás Maduro.

Los trabajadores del sector turístico, que hasta ahora se habían mantenido alejados de las protestas que han protagonizado opositores y universitarios en la capital, se lanzaron el viernes a las calles para exigir al Gobierno acciones inmediatas.

Al grito de "queremos trabajar, Maduro paga ya", y entre pancartas en las que se leía "cuántas aerolíneas tendrán que irse para que el Gobierno pague", varios cientos de empleados de agencias de viaje se concentraron en los alrededores de la sede del Ministerio de Turismo, en el este de la ciudad, para manifestar contra la crisis que enfrenta el sector por la demora del Gobierno en el pago de obligaciones con las líneas aéreas internacionales.

El retraso de varios meses del Gobierno en el pago de las acreencias pendientes con las aerolíneas internacionales, que suman unos 4.000 millones de dólares, ha llevado a muchas de esas empresas a limitar la venta de boletos y en otros casos, como la panameña Copa Airlines, Air Canada y Alitalia, a suspender operaciones. Las deudas surgen de la diferencia entre los ingresos por la venta de boletos y los gastos de operaciones en Venezuela.

"Hay una situación grave hotelera porque no están viniendo turistas, no vienen conferencistas,...no hay reuniones de negocios en Venezuela porque no se consiguen los cupos (aéreos) de allá para acá y para regresar de Venezuela", indicó Daniel Piske, directivo de una empresa local de representación de hoteles y seguros de viajes.

Piske dijo a la AP que las líneas aéreas "al no tener su dinero en dólares están bloqueando a Venezuela", y "han reducido las frecuencias..., y prefieren sacar aviones medio vacíos que vender los asientos aquí".

Desde hace más de un año, el Gobierno ha venido demorando, sin dar mayores explicaciones, la venta de divisas a las empresas privadas lo que ha afectado el flujo de las importaciones de materias primas e insumos de muchas compañías locales. Esta situación ha generado una caída de la producción en algunas empresas, y ha complicado los problemas de escasez de algunos alimentos y bienes básicos que padece el país desde hace varios años.

Algunos dirigentes empresariales han señalado que las deudas pendientes con proveedores internaciones, generadas a consecuencia del retraso del Gobierno en la venta de las divisas oficiales, ya superan los 10.000 millones de dólares.

Venezuela mantiene desde hace once años un control de cambio y las empresas privadas están obligadas a acudir a los entes estatales para comprar las divisas.

El país suramericano se ha visto sacudida desde febrero por protestas de universitarios y opositores, esencialmente de clase media, en contra de la desbordada inflación -que alcanzó en marzo una tasa anualizada de 59%_, el desabastecimiento y un alto índice de delincuencia.
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