Enlaces de accesibilidad

Navarro-Valls entrevistado a fondo por El Mercurio de Chile


El ex portavoz de Su Santida Juan Pablo II, Joaquín Navarro Valls.

También se refiere a la influencia del Vaticano en la Perestroika y en Cuba, y al encuentro del Papa con Augusto Pinochet en La Moneda.

Cuando en Roma se reabre el "caso VatiLeaks", Joaquín Navarro-Valls, quien fuera la voz pública de la Santa Sede durante el pontificado de Juan Pablo II y en los inicios del gobierno de Benedicto XVI, habla en entrevista con el diario chileno El Mercurio acerca de los conflictos que ha debido encarar y reconocer la Iglesia Católica en los últimos años y pide que no haya hipocresía al momento de juzgar.

También se refiere a la influencia del Vaticano en la Perestroika y en Cuba, y al encuentro del Papa con Augusto Pinochet en La Moneda.

Navarro-Valls, 1936, legendario director de la oficina de prensa de la Santa Sede durante el pontificado de Juan Pablo II, psiquiatra y periodista, miembro numerario del Opus Dei, está de vuelta en Chile después de 25 años -estuvo para la histórica visita papal de 1987-, invitado por la Universidad Santo Tomás, que lo investirá con el grado de "Doctor Honoris Causa en Ciencias de la Comunicación" este martes 2 de octubre.

También la personalidad vaticana irá a Antofagasta, donde se referirá a la misión pública de los cristianos en el mundo de hoy.

El gran tema que abordará este martes será, sin embargo, el sentido del sufrimiento en Juan Pablo II, un tema que, más allá de los aspectos físicos que atañen específicamente al fallecido Pontífice, llega justo en un tiempo durante el cual la Iglesia Católica -su jerarquía y sus fieles- ha padecido mucho dolor.

Navarro-Valls dijo al diario chileno que comprende el interés de la opinión pública y que incluso comprende cómo se ha presentado el tema, pero lo cierto es que, en fin, no deja de ser una cosa episódica, y que con los llamados VatiLeaks no se pone en peligro la vida de nadie, para apuntar: “Lo lamentable es que correspondencia privada se hace pública, pero ¿qué sale de ahí? No sale nada, en mi opinión".

Agregó el ex alto funcionario vaticano que el dolor es un tema del que Juan Pablo II comenzó a escribir a los 19 años y lo siguió haciendo durante toda su vida. “En un contexto cultural que se escandaliza del dolor, que no sabe qué sentido tiene, que trata de borrar de la sociedad el tema por ser políticamente incorrecto, creo que es algo importantísimo".

Continúa Navarro-Valls diciendo al Mercurio que “esto del dolor nos pone ante el sufrimiento actual de la Iglesia. Tras los problemas que se han suscitado, los de índole sexual o las filtraciones, toda la información que proviene de la jerarquía de la Iglesia Católica está en cierta medida contaminada. Porque una cosa es que la Iglesia pida perdón en repetidas oportunidades y que hable con claridad respecto de lo que ha sucedido, y otra muy distinta es que cada vez que surgen temas que forman parte fundamental del magisterio de la Iglesia se insiste sólo sobre estos problemas”.

Por otro lado, Navarro-Valls manifiesta que el mensaje universal de la Iglesia no es un mensaje fácil. “Es muy difícil decirle a una cultura que se mueve al margen de una visión trascendente de la existencia, que la vida no es puramente una interpretación racional de las cosas, sino que hay otra dimensión. La Iglesia -que somos todos- tiene una misión fascinante: hacer simpática la virtud, mostrarle a un adolescente cómo es el amor humano y qué significa el respeto por el otro....".

Apunta Navarro-Valls que lo que sí es cierto es que estamos en una época curiosa, mezclada a la vez con un sentido de arrogancia y gran inseguridad en la concepción del ser humano. “En los congresos internacionales de filosofía hay dos temas que no se hablan: el concepto de naturaleza humana y el concepto de verdad. Es increíble, pero no se puede hablar de verdad, pues pareciera que yo le estoy quitando a usted parte de su autonomía... Así, todo se convierte en opinión. Es la dictadura del relativismo que lleva a que se pierda el pensamiento humano".

Declara el sacerdote en entrevista con El Mercurio que: “Francamente, hoy la Iglesia casi no puede opinar, por ejemplo, sobre la importancia de la familia sin que de inmediato surjan alusiones acerca del abuso sexual en menores…”

Agrega el entrevistado que “las estadísticas dicen que uno de cada 8 niños ha tenido una experiencia de abuso sexual en Occidente, y que una de cada 3 niñas ha tenido una experiencia de abuso sexual. El 85% de esas experiencias se ha consumado al interior de las familias... y aquí estamos hablando de unos cuantos sacerdotes. Es horrible, es cierto, pero no seamos hipócritas. Mi experiencia médica es grande en este punto, y afirmo que no encuentro ninguna institución cultural, política, militar o académica que haya enfrentado el problema de la pedofilia con la claridad con que lo ha hecho la Iglesia de Benedicto XVI".

Respecto al encuentro de Juan Pablo Segundo y Augusto Pinochet, declaró Navarro-Valls que el general “estaba a la izquierda del Papa e iban hacia el final de este corredor donde estaba la habitación para el coloquio privado y entonces veo que el general gira un poco y lleva al Papa al balcón. Pues, vamos, no estaba en el protocolo, pero tampoco era pecado mortal. He visto tantas cosas que no me escandalizo. Supongamos que fue una treta, pero, ¿usted cree que en el coloquio que tuvieron después influyó en algo lo que Pinochet hizo? El Papa le dijo todo lo que le tenía que decir. Y pocos años después Pinochet juzgó que llegó el momento de abandonar".

En relación con la visita de Juan Pablo II a Cuba, Navarro-Valls dijo: "Volví un año después de la visita. El tema del viaje del Papa no era sólo Fidel Sí o Fidel No. En su discurso al llegar dio una señal clara al decir que el mundo se abra a Cuba y Cuba al mundo: era un mensaje contra el embargo de EE.UU., que en mi opinión es lo que más ha servido para darle estabilidad a Fidel. Yo creo que han pasado muchas cosas en Cuba. No ha cambiado el régimen, pero la Iglesia ha ganado un espacio impensado".
XS
SM
MD
LG