El presidente Donald Trump confirmó este jueves que la Fiscal General de EEUU, Pam Bondi, dejará su cargo al frente del Departamento de Justicia (DOJ) para incorporarse a una nueva posición en el sector privado.
A través de una publicación en Truth Social, el mandatario elogió la gestión de Bondi, calificándola como una "patriota y amiga leal". Trump destacó su labor en la reducción de los índices de criminalidad durante su mandato y adelantó que su nuevo destino profesional se anunciará próximamente.
En su lugar, el presidente confirmó que Todd Blanche, actual fiscal general adjunto y exabogado personal de Trump, asumirá de inmediato el cargo de Fiscal General interino. Blanche es reconocido en el entorno del presidente como una "mente legal respetada" por su papel en la defensa de Trump en diversos procesos judiciales.
Blanche agradeció en redes sociales el respaldo del presidente y subrayó que enfocará sus esfuerzos en la seguridad nacional y el cumplimiento de la ley.
Bondi, quien asumió el liderazgo del DOJ en 2025, ha sido una de las aliadas más estrechas del mandatario. Su gestión se caracterizó por políticas de "mano dura" contra el crimen y una postura firme contra regímenes autoritarios, incluyendo advertencias de acciones legales contra colaboradores del gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela.
La salida de Bondi ha generado reacciones encontradas. Mientras los aliados de la administración celebran sus logros en seguridad pública, sectores de la oposición demócrata han cuestionado su manejo de temas sensibles, como las investigaciones relacionadas con los archivos de Jeffrey Epstein.
Dentro del Partido Republicano, el movimiento se ve como una transición estratégica para reforzar la agenda de la Casa Blanca.
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