Enlaces de accesibilidad

Sísifo y la economía cubana


La nueva fórmula económica, otra subida más del peñasco de Sísifo, de Raúl Castro, llamado “actualización del modelo económico”, que asegura otorgará créditos para los nuevos negocios, sobre todo en la parte agrícola, entre otros cambios, no solucionará el problema de un desarrollo sostenible del país.

El gobierno cubano y sus delirantes concepciones económicas aunque juren hasta la saciedad que sus bases son socialistas basadas en el marxismo, en realidad su sistema lo sombrea por completo la mitológica imagen griega de Sísifo, rey y fundador de Corinto.
Según la leyenda este hombre, ciego por añadidura, – y ahora vienen los parecidos con el régimen cubano- avaro y mentiroso, asesinaba a viajeros y caminantes para aumentar sus riquezas.
Cuando lo llevaron al infierno empujó hasta la eternidad una enorme piedra por una ladera empinada y antes de coronar la cima, el peñasco rodaba hacia abajo y Sísifo comenzaba de nuevo, una y otra vez sin final.

Lo de mentiroso no hace falta argumentar mucho y el “asesinato” a viajeros y caminantes representa el despojo que realizan contra sus emigrantes que regresan a la isla, o los familiares que salen de visita, en sus oficinas migratorias y aduanas con los precios a los pasaportes y otras argucias monetarias.
Y la piedra que rueda una y otra vez son los descalabros económicos que sufre el pobre país con los constantes inventos castristas, los cuales en otras sociedades habrían representado la salida del poder del partido gobernante, cansados ya los electores de tanta ineficiencia.
Solo en un sistema totalitario, con un partido único, donde desde hace mas de 50 años gobiernan individuos de la misma familia, como una suerte de monarquía absoluta, puede aparecer este fenómeno sin aparente final.
Repasemos de manera breve sus ascensos y bajadas de peñascos. Entre 1959 al 69 el flamante gobierno de barbudos, en aras de implantar su nueva visión “para el pueblo”, eliminó a los burgueses y desactivó el sistema contable. Un año después, el desastre de los 10 millones los lanzó de cabeza hacia el oasis de la planificación soviética, lo máximo en aquel entonces para los planes del castrismo.
La caída del socialismo los volvió a la realidad, sobre todo porque el peñasco le cayó en los pies y ya no contaban con el subsidio enorme del campo socialista, más del 30 por ciento del Producto Interno Bruto.Según cifras oficiales la deuda de Cuba con Rusia sobrepasan los 300 mil millones de “rublos convertibles”.
El periodo especial en 1996 provocó que el régimen abriera las puertas a la iniciativa privada, muy en contra de su voluntad, no para ayudar a la población, sino una vez más para no perder el poder político.
En esa fecha otorgaron licencias para trabajar por cuenta propia a cerca de 209 mil personas en diferentes especialidades, cifra que descendió de forma paulatina a 143 mil por los impuestos abusivos, requerimientos excesivos y desencanto de aquellos que recibían esas licencias.La nueva fórmula económica, otra subida más del peñasco de Sísifo, de Raúl Castro, llamado “actualización del modelo económico”, que asegura otorgará créditos para los nuevos negocios, sobre todo en la parte agrícola, entre otros cambios, no solucionará el problema de un desarrollo sostenible del país.
El sistema de control estatal a las empresas, sin darles verdaderas oportunidades a la iniciativa privada, es una aberración que lastra al desarrollo, como ya quedó fehacientemente demostrado, y el cual a estas alturas el gobierno cubano insiste en mantener a toda costa.
En los nuevos lineamientos eso es muy claro en uno de sus apartes cuando indica “que el sistema de planificación socialista continuará siendo la vía principal para la dirección de la economía nacional, y debe transformarse en sus aspectos metodológicos, organizativos y de control. La planificación tendrá en cuenta el mercado, influyendo sobre el mismo y considerando sus características”.
Lo cubanos en la isla no pueden engañarse y tienen que saber que las nuevas reformas económica, llamadas “actualización del modelo económico”, significan unos cambios cosméticos que realizan los ancianos del grupo ultraconservador que llevan las riendas del poder, quienes obligados por las circunstancias tratan de darle colorete a su decrepito e ineficiente sistema económico.
Al final ocurrirá lo de siempre: al Sísifo castrista le caerá la piedra hacia abajo otra vez. Esperemos que esta sea la última vez y el mortal personaje desaparezca de una vez por todas de la isla para establecer una economía mas racional y lógica para el desarrollo de la nación.

XS
SM
MD
LG