Amin al-Sheikh dijo en un testimonio grabado en Iraq y exhibido ante el tribunal militar de Estados Unidos que juzga a Graner que éste lo golpeó y lo humilló por sus creencias musulmanas.
Graner es sometido a una corte marcial en Fort Hood, Texas. La fiscalía lo acusa de conspiración para maltratar a presos, negligencia en el cumplimiento de su deber y de cometer actos indecentes.
Si es declarado culpable de todos los cargos que se le imputan, Charles Graner podría ser condenado a más de 17 años de prisión.