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Intensa seguridad luego que disidente llegó hasta el Papa


Escoltas del Papa Francisco le acompañan a la Loma de la Cruz en Holguín.

En Santiago, un hombre fue arrestado el 26 de marzo de 2012 después de gritar proclamas contra el gobierno durante la misa de Benedicto XVI en la principal plaza de esa localidad.

La seguridad alrededor del Papa Francisco era intensa el lunes en su gira por Cuba, después de que un disidente logró la víspera acercarse hasta el papamóvil y que al menos a tres opositores más las autoridades les frustraran sus intentos de saludar al pontífice en algunas ceremonias en La Habana.

A pesar de la presencia de elementos de seguridad uniformados y lo que parecían ser cientos de agentes vestidos de civil, un hombre se acercó y se agarró al papamóvil previo a la misa masiva del domingo en la Plaza de la Revolución y comenzó a decir algo al pontífice hasta que fue retirado.

Funcionarios del Vaticano no comentaron en detalle los incidentes del domingo y se limitaron a decir que algunos miembros de la oposición fueron invitados por teléfono a asistir a algunos de los eventos, pero que no estaba planeada ninguna reunión privada.

El Papa había sido blanco de algunas críticas antes del viaje por no haber planeado reuniones con los disidentes.

"Realmente muestra la intolerancia del régimen castrista totalitario y la falta de respeto al Vaticano que nos invitó", dijo Berta Soler, líder del grupo opositor Damas de Blanco. Incluso un saludo público para los disidentes había sido algo novedoso para una visita papal a Cuba.

Juan Pablo II no se reunió con disidentes durante su visita en 1998 y cuando el papa Benedicto XVI estuvo en la isla en 2012, los opositores se quejaron de que decenas e incluso cientos de sus celulares fueron bloqueados, aparentemente para impedir que se organizaran y se comunicaran con el exterior durante la estancia del pontífice.

En Santiago, un hombre fue arrestado el 26 de marzo de 2012 después de gritar proclamas contra el gobierno durante la misa de Benedicto XVI en la principal plaza de esa localidad.

Además, en vísperas del viaje de Benedicto, 13 disidentes llegaron a una iglesia de La Habana para pedir una audiencia con el papa. Después cambiaron su demanda y sólo pidieron que intercediera ante sus demandas, como el fin del gobierno comunista y la instalación de una autoridad de transición.

Fueron desalojados por la policía pocos días después, luego de que las autoridades aseguraron a la Iglesia católica que no procesarían a nadie. "En lo personal me siento muy satisfecha con el reconocimiento que significa el hecho que nos haya invitado a estas actividades", dijo Marta Beatriz Roque, una de las disidentes que fue detenida cuando intentaba acudir el domingo a uno de los eventos del papa.

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