El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que Cuba tiene la oportunidad de iniciar cambios políticos y económicos que encaminen al país hacia "una trayectoria irreversible hacia el progreso y un futuro mejor" durante una conferencia de prensa en el marco de la semana de alto nivel de la Asamblea General de la ONU.
"La Revolución Cubana ha fracasado. Ha fracasado durante más de 60 años", sostuvo Rubio.
"Tienen la oportunidad de realizar cambios y de empezar a encaminar a su país hacia una trayectoria irreversible de progreso y un futuro mejor. Y eso implica tanto libertad política como económica; no cabe duda. Por ello, seguiremos trabajando en este asunto", agregó.
Rubio señaló que Washington está abierto a medidas que impulsen esa transformación, aunque advirtió que sería un proceso largo. "No se revierten más de 60 años de mala gestión, corrupción e incompetencia en seis meses", afirmó.
El secretario de Estado señaló que no todos los funcionarios cubanos podrían participar en un eventual entendimiento con Washington. Hay “individuos en ese régimen con los que nunca podremos trabajar porque tienen las manos manchadas de sangre”, declaró.
Preguntado por la posibilidad de una acción militar estadounidense en Cuba, Rubio evitó plantear un escenario específico para la isla. Dijo que el presidente tiene facultades para actuar ante amenazas a la seguridad nacional, pero sostuvo que la preferencia de Washington es avanzar por la vía política y negociada, mediante cambios sustanciales que no impliquen el uso de la fuerza.
Sus comentarios se producen un día después de que el presidente Donald Trump dijera ante la Asamblea General de la ONU que su gobierno busca un "cambio fundamental" en Cuba y que Rubio está involucrado en negociaciones con La Habana. La delegación cubana abandonó la sala durante el discurso del mandatario.
Nadie va a invertir en Cuba bajo el modelo de gobierno actual
El jefe de la diplomacia estadounidense explicó que la ley Helms-Burton establece restricciones y condiciones para la actividad comercial con la isla y afirmó que las empresas de Estados Unidos podrían contribuir en el futuro si Cuba llegara a tener una economía libre y abierta.
También destacó el potencial de la diáspora cubana para participar en su desarrollo. "Una de las grandes oportunidades de Cuba radica en su enorme comunidad de exiliados, cubanoamericanos y cubanos residentes en otras partes del mundo que podrían contribuir enormemente al futuro del país; hablo de la diáspora. Y también hay empresas de otras partes del mundo que podrían aportar su granito de arena".
Pero, aclaró, el obstáculo para atraer capital va más allá de las restricciones estadounidenses. “Nadie va a invertir en Cuba bajo su actual modelo de gobierno; simplemente no lo harán”, afirmó.
Asimismo, precisó que la isla necesita ofrecer al sector privado garantías de que podrá recuperar sus inversiones y obtener ganancias sin riesgo de confiscación.
"La razón por la que no lo hacen es... pongamos un ejemplo: ¿por qué yo —un empresario, digamos, de España— invertiría millones de dólares en Cuba si, dentro de dos años, ellos deciden unilateralmente cambiar las reglas, confiscar mi inversión, quedarse con el dinero y no pagarme nunca? Y eso ha sucedido una y otra vez", comentó.
"Incluso ahora, al anunciar estas reformas, todo el mundo comenta que son cosas que solo existen sobre el papel. Primero, hay que implementarlas y, segundo, hay que mantenerlas. Así que el problema es la falta de certeza. Y, sencillamente, no existe legitimidad ni credibilidad alguna que sugiera que este régimen vaya a cumplir jamás con estas condiciones, ya que nunca lo ha hecho antes", agregó.
Rubio insistió en que por estas razones es imprescindible contar "con un modelo de gobierno que ofrezca confianza al sector privado: la seguridad de que, si invierten, recuperarán su dinero con ganancias y no verán cómo se lo confiscan sin recibir jamás el reembolso".
Sus declaraciones se produjeron un día después de que el presidente Donald Trump criticara al régimen cubano en su discurso ante la Asamblea General de la ONU. La delegación de Cuba abandonó la sala mientras el mandatario hablaba sobre la isla.
Foro