La grave crisis sanitaria que afecta a los cubanos, se ha cebado en los residentes de la calle 4ª del reparto Volpe en la barriada habanera La Güinera, donde una rotura en el sistema de alcantarillado ha provocado la contaminación del suministro de agua corriente.
"La fosa lleva más de 20 días reventada, que no hay quien pase por ahí. Pero resulta que hace más de 10 días esa agua se está mezclando con el agua potable. Estamos tomando agua potable con aguas albañales", denunció con desesperación Anais Penalba.
La crisis de agua en Arroyo Naranjo se ve intensificada por la infraestructura averiada, siendo uno de los territorios de la capital con mayor número de reportes de este tipo.
La cifra oficial más actualizada sobre el número de salideros de aguas negras data de diciembre de 2024 cuando se informaron más de 11,000 fosas y puntos de vertido de aguas albañales en las calles de toda Cuba, con una situación crítica en la capital debido a la antigüedad de su red.
La contaminación afecta a la población desde la calle 4a. y a las zonas aledañas, afectando a niños, ancianos y enfermos.
La justificación dada por los organismos competentes para no solucionar el vertido ha sido la falta de combustible, una respuesta que ha indignado a los vecinos ante el inminente peligro para la salud pública.
La denunciante relató la indolencia ante la situación: empleados, presuntamente de Aguas de La Habana, la entidad principal encargada del mantenimiento, reparación y desobstrucción de las redes exteriores y el sistema de alcantarillado público en la calle, acudieron al lugar en un camión, pero se marcharon sin solucionar el salidero.
"La justificación es 'vamos a ver cuándo haya combustible para venir a arreglarlo'. Es la vida que nos la están consumiendo. ¿Por qué razón tenemos que tomar esa agua sucia?", exclamó Penalba, describiendo la desesperación de vivir rodeados de inmundicia y sin agua segura para el consumo.
Las comprometedoras deficiencias en la higiene ambiental son consideradas uno de los principales factores de la propagación de enfermedades en el país en los últimos años.
“Y a nadie le importa la situación, lo único que me queda es pedirle a Dios y suplicarle que nos siga amparando, porque de esta, si seguimos así, no nos salva nadie”, recalcó.
La Asamblea General de la ONU declaró en 2022 que el acceso a un medio ambiente limpio, saludable y sostenible es un derecho humano universal. Esto incluye la higiene ambiental, aire limpio, agua segura, alimentos sostenibles y ecosistemas saludables, que son fundamentales para una vida digna.
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