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Republicanos rechazan, en voto simbólico, la reforma sanitaria


El presidente de la Cámara de Representantes de EEUU, John Boehner, (C), rodeado por miembros de su equipo se dirige a la intervención semanal ante los medios en el Capitolio de Washington, Estados Unidos, el jueves, 12 de julio de 2012. EFE/Jim Lo Scalzo

Se trata de la segunda vez en la sesión 112 del Legislativo -y la número 33 desde 2011- que los republicanos de la Cámara baja aprueban una medida que anula o debilita la reforma sanitaria

La Cámara de Representantes de EE.UU., bajo control republicano, aprobó el miércoles una medida que anula la reforma sanitaria impulsada por el presidente Barack Obama, pero que es un voto meramente simbólico pues la derogación de la norma no tiene posibilidades de ser aprobada en el Senado, de mayoría demócrata.

Tras más de cinco horas de debate, los legisladores aprobaron la medida de anulación promovida por los republicanos, con 244 votos a favor y 185 en contra, dos semanas después de que el Tribunal Supremo declarara constitucional la reforma que Obama promulgó en 2010 y que busca que a partir de 2014 la mayoría de ciudadanos tenga cobertura médica.

La agencia Efe dijo que al final, los republicanos mantuvieron la disciplina de partido en contra de la reforma y sólo cinco demócratas apoyaron la medida.

Se trata de la segunda vez en la sesión 112 del Legislativo -y la número 33 desde 2011- que los republicanos de la Cámara baja aprueban una medida que anula o debilita la reforma sanitaria.

El primer voto de anulación fue en enero de 2011, poco después de que los republicanos recuperaran el control de la Cámara de Representantes en los comicios legislativos de 2010, en parte por la impopularidad de la reforma sanitaria entre los conservadores.

Dos años después, la reforma de salud sigue dividiendo por partes iguales al electorado pero sólo una tercera parte de los estadounidenses apoya anular toda o parte de la ley, según una encuesta conjunta del diario The Washington Post y la cadena televisiva ABC difundida esta semana.

La Casa Blanca ha dejado en claro que el presidente Barack Obama vetara la medida de anulación en caso de que ambas cámaras del Congreso acordaran derogar su reforma sanitaria, su mayor logro social en cuatro años de mandato.

Durante su acostumbrada rueda de prensa diaria, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, consideró que los republicanos están perdiendo el tiempo al programar estos votos "una y otra vez", en vez de centrarse en los problemas económicos del país.

Estos votos no ayudan "a mejorar la situación de las familias de clase media" ni a dar cuidado médico a los estadounidenses, enfatizó Carney.

Antes del voto definitivo, los legisladores derrotaron una moción demócrata previa para enmendar la medida republicana, por 180 contra 248.

La reforma busca ampliar la cobertura médica y reducir los costos de salud mediante un conjunto de medidas que obligara a personas sin seguro a contratarlo y a las aseguradoras a extender sus servicios, al tiempo que se amplía el programa público Medicaid, destinado a las personas sin recursos.

El presidente de la Cámara baja, el republicano John Boehner, se hizo eco de la queja republicana de que la reforma es una costosa intrusión del Gobierno y "está empeorando" la "economía, elevando los costos y dificultando las contrataciones de los pequeños negocios".

La reforma, conocida como Ley de Cuidado Médico Asequible, exige que la mayoría de los estadounidenses adquiera un seguro médico so pena del pago de una multa, la cual se debe articular, según los jueces del Supremo, como un impuesto que el Congreso tiene la autoridad de imponer.

En ese sentido, el líder de la mayoría republicana en la Cámara baja, Eric Cantor, dijo que Obama prometió que no elevaría los impuestos pero que precisamente la reforma los incluye.

"Es una situación precaria para millones de estadounidenses, estamos tratando de poner fin a la era de promesas incumplidas, de poner fin al cuidado de salud controlado por Washington", afirmó.

Pero los demócratas, entre ellos el legislador tejano Al Green, aseguran que los republicanos solo atacan pero no presentan una alternativa para corregir los males del sistema de salud.

Para dramatizar ese mensaje, Green sostuvo en su mano izquierda el voluminoso documento y mostró la alternativa republicana con su mano derecha vacía.

Horas antes del voto, la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, acusó a los republicanos de querer privar de "sus derechos y protecciones a millones de estadounidenses".

Acompañada de otros líderes demócratas y de personas beneficiadas por la reforma, Pelosi dijo en rueda de prensa que esta ya está ayudando a 17 millones de niños con condiciones médicas preexistentes, y a millones de ancianos y jubilados mediante ahorros en sus medicinas.

Además, "los pequeños empresarios en todo el país utilizan los créditos fiscales para dar cobertura a sus empleados y antes de que la reforma entre en vigor por completo, los republicanos quieren quitárselos", subrayó Pelosi.

La reforma de salud, contenida en un documento de 2.700 páginas, pretende dar cobertura médica a unos 50 millones de estadounidenses sin seguro.

El candidato presidencial republicano Mitt Romney ha prometido que si gana los comicios de noviembre próximo "revocará y reemplazará" la reforma sanitaria de Obama.

Es una polémica que, según vaticinan los expertos, continuará enfrentando a demócratas y republicanos en los cuatro meses que restan de la contienda electoral.
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