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Redes de barrio en Cuba se mudan bajo tierra


Internet en Cuba /Mario Hechavarria Driggs

A pesar de las batidas y los decomisos del gobierno, conexiones clandestinas cada día cobran mayor fuerza.

Las redes de conexión de barrio son compartidas por miles de usuarios y cada día toman mayor auge en la isla, a pesar de las redadas y los decomisos de las autoridades. Estas redes constituyen una forma muy efectiva de burlar el estricto control del monopolio de las telecomunicaciones del gobierno.

Intento de ponerles fin

El gobierno, conjuntamente con la policía, agentes de Departamento Técnico de Investigaciones (DTI) y brigadas de la estatal Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA) han estado tratando de desmantelar las redes de barrio. A pesar de recientes decomisos de computadoras a los usuarios de estas redes y elevadas multas de entre 10 mil y 30 mil CUP (unos 400-1200 dólares), las conexiones de red continúan aumentando, aunque de manera furtiva y a un ritmo menos acelerado.

-Es como si tuviera internet, puedo jugar, descargar películas y hacer comentarios a mis amigos y hasta subir fotos; claro, nada contra el gobierno – hacía alusión un joven de 22 años que no desea que se revele completamente su identidad.

En un operativo contra una red Wi-Fi en la localidad de Mantilla, hace 5 meses, hubo tres arrestados, que fueron liberados unas cinco horas después. Dos de ellos recibieron multas de 10 mil CUP. El administrador de la red fue multado por 30 mil CUP.

-El Estado tiene su empeño en acabar con las redes, pero nosotros tomamos nuestras medidas para ampliar la capacidad; los cables los pasamos bajo tierra para evitar que puedan ser detectados por las autoridades. Expresó un administrador de red que prefirió el anonimato.

Existen conexiones de manera inalámbrica (Wi-Fi) pero son más costosas y escasas debido a los controles de seguridad y las prohibiciones en la aduana para la estrada al país de este tipo de tecnología. Además, las redes inalámbricas son más fáciles de detectar pues emiten ondas de radio a diferencia de las cableadas. Esto hace que muchos administradores de red prefieran las conexiones soterradas o colgadas precariamente de casa a casa.

Cuidado con los cables

En ocasiones, estos cables son colgados, de manera muy peligrosa, por encima de los cables de electricidad de alta tensión. A diferencia de los cables soterrados que sí son seguros, los cables colgantes pueden ser detectados visualmente y esta peligrosa práctica puede costarle la vida a los administradores o usuarios de la red. Además, cualquier fallo en el aislamiento de los cables puede inutilizar los caros equipos de comunicación que se utilizan en la red.

Solo cuestión de tiempo

Conectarse a las redes de barrio es una opción más barata que la televisión por cable ilegal que opera en muchos lugares en la isla. Sin embargo, se requiere el costo inicial de una computadora y, en el caso de las conexiones cableadas, se suma el del metro de cable, que es 5 pesos CUP (25 centavos dólar). Típicamente, cada usuario paga 2 CUC (moneda convertible) o 50 CUP (pesos cubanos) mensuales por el acceso a la red y a los contenidos multimedia que ofrecen.

Es solo cuestión de tiempo para que el país sea tomado por las nuevas tecnologías, los teléfonos inteligentes y el acceso a Internet, aunque el gobierno siga obstruyendo el camino a la libertad de información.

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