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Tres días de oscuridad y otras siete profecías que no se cumplieron


Las teorías del fin del mundo abundan con frecuencia a finales de cada año.

Denominado como "eclipse galáctico", este falso fenómeno fue descrito como un suceso que acontece cada 26 mil años, al pasar nuestro sistema solar frente a la brecha oscura de la galaxia.

Durante los últimos días de octubre, una versión falsamente atribuida a la NASA aseguraba que en el mes de diciembre de 2014 habría tres días consecutivos de plena oscuridad, lo que se propagó como la pólvora en las redes sociales.

Según el rumor, reproducido por varios medios del mundo y atribuido a un vidente desconocido, un raro fenómeno espacial haría que entre el 21 y el 23 de diciembre no llegue luz solar a la Tierra como suele ocurrir desde hace miles de años.

Denominado como "eclipse galáctico", este falso fenómeno fue descrito como un evento que acontece cada 26.000 años, cuando "al pasar nuestro Sistema Solar frente a la brecha oscura de la galaxia, probablemente esta brecha absorbería todos los fotones y al estar el Sol entre la Tierra y esta brecha oscura, evidentemente la luz del Sol no llegaría a la Tierra".

Sin embargo, este evento no existe ni existirá jamás, según aseguran los expertos. En cambio, lo que sucederá será una tormenta solar, como suele ocurrir, sin mayores repercusiones en la luz que habitualmente recibe nuestro planeta. La experta en Física solar, Cristina Mandrini, aseguró que "sería una tormenta magnética. Habría un gran grupo de manchas que podría producir fenómenos activos muy importantes".

En cuanto a las consecuencias generales de la tormenta solar, la física detalló que al igual que con todas las tormentas de magnitud, se pueden esperar impactos en las telecomunicaciones. Añadió que "somos una civilización muy dependiente de tecnología, y estos fenómenos pueden afectar satélites de los cuales dependemos, y generar interrupción de comunicaciones".

En cada época de la historia humana algunas personas decidieron tratar de saltar su línea de tiempo y especular sobre el futuro y pronosticaban finales catastróficos que las personas a lo largo de los años que se acercaban las fechas se sentían con ansiedad y temor, pero que al llegar la hora jamás ocurrieron.

Al igual que el pronóstico de los tres días de oscuridad, otras siete profecías que llevaron temor en partes de la población en tiempos recientes no se han cumplido al pie de la letra, y el Universo prosigue su rutina mecánica sin mayores contratiempos, al menos por ahora.

El Armagedón de los mormones. En 1835, el fundador de los Mormones, Joseph Smith, humildemente convocó a sus fieles y les dijo que Dios le había hecho una visita informándole que Jesús regresaría a la tierra a lo largo del siglo y el mundo acabaría. Como se comprobó finalmente, el Armagedón de los Mormones fue solo un sueño de su primer líder.

El cometa Halley provoca una crisis. A principios del siglo XX, la vida de todos los habitantes del planeta se vio bastante revolucionada, debido a que los medios difundieron que la cola del cometa Halley rozaría la Tierra, acabando con la vida del planeta. Tú y yo sabemos que no fue una buena predicción.

Las puertas del cielo: consecuencias fatales de una profecía. Por desgracia, no siempre las profecías tienen un final tan pacífico, como el simple hecho de que no sucedan. A finales del XX, todos los integrantes de una secta llamada "Las puertas del cielo" se suicidaron ante la supuesta predicción de que el mundo acabaría tras el paso del cometa Hale-Bopp, un evento que cualquiera, con el más simple telescopio, habría podido refutar.

Imagen de la Tierra vista por un satélite desde el espacio.
Imagen de la Tierra vista por un satélite desde el espacio.

Predicciones sobre el caos informático. También sobre el universo informático se han hecho predicciones fallidas. A principios de los años 70, algunos notaron que al finalizar el siglo las computadoras podrían no poder identificar la diferencia de datos entre el 2000 y los años anteriores. Sobrevino la alarma y, con ella, la idea de que el mundo terminaría acabando en un holocausto provocado por el caos informático. Parece que estas predicciones no eran muy certeras, después de todo.

Nostradamus se equivocó. Salvo a los devotos a las profecías de Nostradamus, a nadie tomó por sorpresa que en julio del buen año de 1999, fecha en la cual, según se predijera 80 lustros antes, debería producirse el Armagedón pues "del cielo llovería el terror", no sucediera absolutamente nada. Nostradamus definitivamente se equivocó.

2008: el fin del mundo se cernía sobre todos. En el 2006, un ministro de la Iglesia de Dios vaticinó que el fin del mundo se cernía sobre todos y que ya en el 2008 estaríamos condenados por el peor tiempo de la historia de la humanidad, colapsarían los poderes del planeta y Estados Unidos se desmembraría como nación. A pesar de nuestro temor a una gran afectación de la Tierra por los desmanes del hombre, no podemos decir que tal predicción se haya cumplido.

Octubre del 2011: ¡Y otra vez el fin! En mayo del 2011, volvió a ser anunciado por un predicador radial que en octubre de ese mismo año comenzarían una serie de terremotos, hundiendo al planeta en un caos y falta de fe. Se iniciarían tormentas y llegaría una vez más el fin del mundo. Razón no le sobraba.

Hemos entrado a la segunda década del siglo XXI. Podríamos estar horas enumerando profecías sobre el fin del mundo. Lo cierto es que la ciencia prueba que se pueden hacer estimaciones predictivas de fenómenos naturales y sociales usando herramientas matemáticas. Pero adivinar el futuro con certeza no es algo que esté dado todavía a los seres humanos...

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