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Dos clérigos cubanos encontrados en torno al poder


Una combinación de fotos del Padre José Conrado (EFE) y el cardenal Jaime Ortega (Reuters)

"El cardenal Ortega, el principal clérigo católico en Cuba, crítica de manera cautelosa al gobierno, mientras que el padre Rodríguez predica y mantiene una oposición más abierta desde su púlpito en Santiago de Cuba", publica en Wall Street Journal.

El periódico The Wall Street Journal analiza la posición ante el régimen cubano de dos clérigos de la isla: el cardenal Jaime Lucas Ortega y Alamino, arzobispo de San Cristóbal de La Habana y el párroco José Conrado Rodríguez.

Señala que a pesar de que fueron en una época profesor y alumno, el maestro, ahora cardenal, y el estudiante, un sacerdote rural, tienen visiones distintas sobre el alma de la isla y sobre el rol que la Iglesia debe jugar para su salvación.

“Mientras que los acercamientos de Ortega a Raúl Castro han pagado dividendos, podrían también legitimar al régimen y permitir al Partido Comunista resistir una reforma más radical. La línea dura de Rodríguez, en cambio, podría llevar al gobierno a revertir la reciente liberalización de la política religiosa, o impulsar a los feligreses a asumir una postura más violenta, algo que la Iglesia no recomienda”.

El padre José Conrado Rodríguez, de 60 años, cree que la Iglesia tiene un deber moral de criticar al comunismo, un llamado, dice, que la llevó a oponerse al comunismo en Europa Oriental en los 80. En una pequeña iglesia al lado opuesto de la isla donde se encuentra la catedral de La Habana, el padre José Conrado Rodríguez se ha atrevido a calificar al gobierno cubano de atrasado, egoísta y tirano.

El artículo destaca cómo el cardenal Ortega hizo posible la visita del Papa a una isla que, hasta hace pocos años, era por ley una nación atea donde la Navidad fue eliminada como día festivo y explica que se reúne regularmente con Raúl Castro y ha obtenido concesiones como la liberación de presos políticos y una nueva tolerancia para los funcionarios gubernamentales que asisten abiertamente a misa. También logró permisos para poner en marcha una nueva escuela de negocios específicamente de capacitación -algo inédito en la Cuba comunista- en medio de los cambios legales que permiten a los cubanos formar pequeñas empresas.

Aunque Ortega rara vez ha criticado al régimen comunista en público, una postura que lo ha convertido en blanco de ataques.
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