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Pito Abreu: De Mal Tiempo a la urbe de los vientos


José Pito Abreu, con el uniforme de las Medias Blancas de Chicago.

El 1B de los Medias Blancas de Chicago José Dariel Abreu, motivado por su visita a Cuba en diciembre, en la que compartió con su hijo, espera tener este año otra gran temporada en las Grandes Ligas.

Martí Noticias comienza hoy a publicar reseñas de los 38 peloteros de Cuba que se encuentran en el entrenamiento de sus equipos en los estados de Arizona y Florida, y sobre todo ahora que comenzó la pretemporada 2016.

Nada mejor que comenzar con el inicialista José Dariel "Pito" Abreu, del poblado de Mal Tiempo, situado a tres kilómetros al sur de Cruces, provincia de Cienfuegos.

Desde pequeño, Pito Abreu se inclinó por el béisbol. A los cinco años de edad acompañaba a su madre a recoger gravilla en la línea del ferrocarril en Mal Tiempo.

Su madre le hacía lanzamientos con esas piedras de granito y pito las bateaba muy bien. De esa forma comenzó a crecer el amor por la pelota.

En Cruces fueron sus pininos oficiales como jugador infantil y no paró hasta integrar el equipo de Cienfuegos en las Series Nacionales de Cuba. Su primer evento internacional: los Juegos Mundiales Universitarios en 2010.

En ese torneo Cuba se agenció el metal dorado.

Los números de Abreu fueron impresionantes. Conectó 10 sencillos en 18 turnos al bate, con un doble, un triple, cuatro jonrones y 12 carreras impulsadas.

En la temporada 2009-2010 con los Elefantes, bateó para un astronómico promedio ofensivo de .399, con 30 cuadrangulares y 76 carreras impulsadas.

Pito comenzó a tejer su brillante labor en la pelota cubana y en eventos internacionales.

En 2013, en el Tercer Clásico Mundial de Béisbol, Abreu quedó entre los líderes en promedio de bateo, jonrones y carreras impulsadas, y con Cienfuegos, dirigido por su tío Iday Abreu, se convirtió en el mejor pelotero.

En agosto de ese año, el ídolo de la Perla del Sur abandonó Cuba con la intención de llegar a lo máximo, probar suerte en el béisbol de las Ligas Mayores.

Los Medias Blancas le ofrecieron un contrato de $68 millones por seis temporadas…

Pito no lo dudó e inmediatamente estampó su firma con uno de los dos equipos que están en la denominada "ciudad de los vientos", Chicago.

madre fue la encargada de escoger el número 79 para su camiseta.

José Abreu.
José Abreu.

El cienfueguero debutó en 2014 en la Gran Carpa con cifras fabulosas. En 145 partidos bateó para .317, conectó 35 dobles, dos triples, 36 jonrones e impulsó 107 carreras.

Esos números fueron suficientes para ganar el premio al Novato del Año en la Liga Americana.

En la pasada campaña, Pito bateó para .290, con 30 bambinazos y 101 carreras impulsadas. De esa forma el 1B de Chicago se convirtió junto al dominicano Albert Pujols, en apenas el segundo pelotero en toda la historia de las Grandes Ligas en conectar 30 jonrones e impulsar 100 o más carreras.

Sus números proyectan llegar en 2016 a 100 cuadrangulares y 300 impulsadas en tres campañas. Algo realmente impresionante.

Los ejecutivos y el mánager del equipo de Chicago Robin Ventura están sumamente satisfechos con lo realizado hasta ahora por Pito, quien con el madero y su mascotín en primera base no ha quedado mal con la fanaticada de los Medias Blancas.

José Abreu con niños cubanos.
José Abreu con niños cubanos.

En diciembre pasado una comitiva de las Grandes Ligas viajó a La Habana y Matanzas para impartir clínicas de béisbol a niños y jóvenes. En esa delegación viajaron, entre otros, además de Abreu, el vueltabajero Alexei Ramírez, el habanero Bryan Peña, el cienfueguero Yasiel Puig, y el cubanoamericano Jon Jay.

En Cuba, Pito compartió con familiares, amigos, fanáticos y especialmente su hijo y su abuela.

En conferencia de prensa, Abreu señaló que nunca se imaginó que iba a pasar momentos tan agradables. Por eso, todavía comenta con otros jugadores de los Medias Blancas en el campo de entrenamiento su viaje a la isla, a la que califica como histórica y agradece tanto a Grandes Ligas como al Gobierno cubano porque se lograra ese intercambio.

Abreu y otros peloteros cubanos que juegan en la MLB han señalado que están dispuestos a jugar por Cuba en un presunto equipo unificado en el venidero Clásico Mundial de Béisbol.

Abreu nació el 29 de enero de 1987 en Mal Tiempo, Cienfuegos, mide 1.90 metros, pesa 255 libras y tiene buena salud.

Su contrato de $68 millones está desglosado en $7 millones en 2014; $8.6 millones en 2015; mientras en 2016 recibirá un salario de $11.666 millones; $12.1 millones en 2017; $13.1 millones en 2018; y $13.6 millones en 2019.

En 2020, con 34 años de edad irá a la agencia libre.

Si Abreu llega saludable al 2020, y eso esperan sus fans, podría jugar otras cuatro temporadas como inicialista o bateador designado.

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