A continuación, un editorial que refleja las opiniones del Gobierno de los Estados Unidos:
Con la reciente devolución de los restos de Ran Gvili, por primera vez desde 2014, Hamás ya no retiene rehenes en Gaza. Y los esfuerzos de paz en Gaza pueden seguir avanzando.
De hecho, el 16 de enero, el presidente Donald Trump formó el Comité Nacional para la Administración de Gaza. Poco después, anunció la Junta de Paz y, con ella, la transición a la Fase Dos del Plan de Paz de 20 Puntos, ambos establecidos por la Resolución 2803 de las Naciones Unidas.
Los resultados de la Fase Uno hablan por sí solos, dijo el embajador de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Mike Waltz: “Un alto el fuego que el mundo entero imploraba y exigía, ayuda humanitaria que se necesitaba con tanta urgencia, y la liberación y el regreso de todos los rehenes a sus familias”.
La Fase Dos impulsará la desmilitarización completa y la reconstrucción de Gaza, en consonancia con el plan del presidente y la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad.
Bajo la presidencia del presidente Trump, la Junta de Paz ayudará a hacer realidad una nueva Gaza y a romper con décadas de violencia. “Y ya estamos viendo resultados”, dijo el embajador Waltz.
“Con la cooperación y la asistencia de Israel y nuestros socios de la Junta de Paz, más de 55.000 camiones han entrado en Gaza, transportando alimentos, refugio y medicinas desde que comenzó el alto el fuego. Más de 1,3 millones de personas recibieron asistencia alimentaria en diciembre. Celebramos la reapertura de la Puerta de Allenby y el Puente Rey Hussein, el cruce entre Israel y Jordania. Y celebramos la reapertura completa del cruce fronterizo de Rafah, lo que agilizará el flujo de evacuaciones médicas”.
El Comité Nacional restablecerá los servicios esenciales en toda Gaza y fomentará una economía donde la oportunidad reemplace el desempleo y la dependencia. “Pero antes de que podamos alcanzar este objetivo”, dijo el embajador Waltz, “Hamás y otros grupos militantes deben deponer las armas”.
“El punto 1 del plan de 20 puntos del Presidente establece que Gaza será una zona desradicalizada y libre de terrorismo que no represente una amenaza para sus vecinos. Deben cumplir con su parte del acuerdo. El punto 2 establece que Gaza será reconstruida en beneficio del pueblo de Gaza, que ha sufrido durante demasiado tiempo y en exceso”.
Hamás no debe tener ningún papel en la gobernanza de Gaza, ni directa ni indirectamente. “Toda la infraestructura militar, terrorista y ofensiva, incluidos los túneles y las instalaciones de producción de armas, será destruida y no se reconstruirá”, enfatizó el embajador Waltz.
Observadores internacionales independientes supervisarán un proceso de desmilitarización de Gaza que incluirá la inutilización permanente de las armas mediante un proceso de desmantelamiento acordado y respaldado por un programa de recompra y reintegración financiado internacionalmente.
Bajo el liderazgo del General de División Jasper Jeffers del Ejército de los Estados Unidos, la Fuerza de Estabilización Interna comenzará a establecer el control y la estabilidad, para que las Fuerzas de Defensa de Israel puedan retirarse de Gaza.
Estados Unidos mantiene su firme compromiso de trabajar con Israel y otros miembros de la comunidad internacional para lograr la paz, la prosperidad y la seguridad que merecen los pueblos de la región.
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