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Orlando Rojas: Lo que desune a los cubanos es una "partida de dinosaurios políticos"


Prima Ballerina Rosario Suárez "Charin" en una presentation en Miami de "La última función". Foto: ©Pedro Portal.

Orlando Rojas estrena en el Festival Internacional de Cine de Miami "La reina de los jueves", dedicado a Rosario Suárez, "Charín".

El cineasta cubano Orlando Rojas estrena documental, se trata de una fotografía íntima y dura de Rosario Suárez, "Charín", una de las "joyas" del ballet cubano.

El director de cine cubano Orlando Rojas. Foto: Pedro Portal, cortesía.
El director de cine cubano Orlando Rojas. Foto: Pedro Portal, cortesía.

La reina de los jueves sigue los pasos, la desesperanza y el valor de esta experimentada bailarina para entregarnos otras interioridades de otro poder: el que ejerció y ejerce la prima ballerina assoluta Alicia Alonso sobre aquellos que de algún modo le "hacen sombra".

Suárez se exilió en España en 1994 durante una gira del Ballet Nacional de Cuba (BNC). Luego pasó a Estados Unidos, donde ha ejercido como profesora. Aunque ha tenido algunas presentaciones esporádicas en teatro y danza, no ha bailado ni enseñado todo lo que pudieran sus energías y fortaleza.

De eso va el documental y de la estoicidad de bailar los jueves en La Habana, como un paso por el purgatorio, como quien le limpia el camino a Alicia Alonso, que se lucía el sábado, ante la mejor y más abarrotada de las funciones semanales.

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Rojas es autor de filmes como Una novia para David (1985) y Papeles secundarios (1989).

Este miércoles 10 de marzo, en el Festival de Cine de Miami se estrena La reina... en el Teatro Olympia, de Miami. Rojas es "padre" de un proyecto cultural del Miami Dade College (MDC), que se encarga de exhibir películas de Arte, de culto y de ese sueño es su fundador y más celoso velador.

En medio de los preparativos para la fiesta cinematográfica de la Ciudad del Sol, Orlando Rojas habló para Martí Noticias sobre el cine cubano, el futuro de Cuba y su decisión (o no) de volver a filmar en la isla.

Hablemos de La reina de los jueves. ¿Qué te deja como creador abordar la vida de una artista como Charín?

Charín soy yo, somos dos almas que hemos ido juntas

Bueno, en primer lugar, la satisfacción de hacer algo por alguien que yo creo que –se dice en el documental– es el último mito del arte cubano.

Es de esas personas que cuando subía al escenario, llenaba, y su vida está llena de misterio, de ansias de libertad, cuestionamiento a todo el orden en donde ella esté y eso la hace un personaje rebelde, inabordable. Entonces, hacer una película sobre ella es un reto.

De alguna manera, ella y yo estuvimos metidos en las mismas trincheras, con batallas semejantes: ella en el Ballet Nacional de Cuba y yo en el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC).

Es la película –aunque no hay otro personaje– más autobiográfica de mi parte. De alguna manera, Charín soy yo. Somos dos almas que hemos ido juntas, nos conocemos desde hace muchísimo tiempo, desde que ella tenía 15 años.

Para los espectadores, para los curiosos, ¿por qué La reina de los jueves?

La prima ballerina Rosario Suárez "Charin". Foto: ©Pedro Portal, cortesía.
La prima ballerina Rosario Suárez "Charin". Foto: ©Pedro Portal, cortesía.

Esa es una de las revelaciones del documental.

Ella, básicamente, bailaba los jueves. ¿Por qué? Porque era la única estrella del Ballet, aparte de Alicia (Alonso), que podía llenar el teatro un jueves, que es el día más difícil. Pero eso, como pueden imaginar, es un arma de doble filo.

Es el día más difícil para llenarlo, pero también es el día en el que no van los críticos, en que no hay reseñas. Es un triunfo económico para el Ballet, crea una nota alta, crea una expectativa, pero después la que se lleva los aplausos es la que baila el sábado.

Ese es el drama, por eso escogimos ese título, Dennis Scholl, que es el productor, y yo.

Es una reina, una persona llena de gracia que tú no la puedes dejar de mirar cuando sale. Pero estuvo confinadapor razones que todos saben– a un día secundario. Esto es como Papeles secundarios, mi película (ríe a carcajadas).

Eso prueba también que la ficción se impone a la realidad…

La ficción a veces es más fuerte que la realidad. Es un documental, naturalmente, pero está muy permeado de mi forma de ver el cine, que es siempre como un cine de ficción.

Charín es un personaje de ficción. Pero es también como un personaje que fuimos siguiendo durante años y años para ver cómo su vida iba evolucionando y tratar de que tuviera un cierre. Es decir, como el cine de ficción siempre, no sólo documentando la realidad sino introduciendo una visión subjetiva del realizador, a través de personajes y de historias.

Trece años después dijimos: Esto ya no va a dar más, se acabó.

No hubo ninguna institución aquí en Miami que le diera la despedida que ella se merecía

Pero estuvimos persiguiendo que esa bailarina, que se ha retirado sin retirarse, porque no hubo ninguna institución aquí en Miami que le diera la despedida que ella se merecía. Estábamos esperando que ocurriera pero, al fin y al cabo,
el documental es la despedida de Charín.

Y una nueva escalada, para ver si algún día puede ser una gran ballet mistress. Ella puede ser la mistress de cualquier compañía en el mundo y no ha pasado. El documental deja abierto eso, con una nueva montaña que Charín va a subir, que es dejar a la bailarina y dar vuelo a lo que ya lleva muchos años haciendo, que es enseñar.

De alguna manera, este documental sigue la ruta de periodistas, historiadores, investigadores que tratan de contar la historia del BNC más allá de Alicia Alonso y sus imposiciones, ¿o no?

Creo que es muy buena tu pregunta porque completa una zona de la historia que no se ha contado, de esas grandes bailarinas que se formaron bajo Fernando y Alicia Alonso; porque Alicia no es ella sola, es Alicia con Fernando, aunque eso la "historia oficial" lo recuerda poco.

Nadie hace nada solo, siempre hay un conjunto de gente, y lo demás es culto a la personalidad, hablando en plata. Pero los periodistas tienen un método y los artistas tenemos otro.

Hablando de los métodos y la obra: Definitivamente, seguiste haciendo cine, cine cubano, lo estás haciendo sin censura. Hace tres años habías dicho que "estabas cansado".

Quizás yo estaba cansado hace tres años porque no parecía el final del documental, pero de todos modos yo no estoy nada joven, tengo 60 y tantos largos, y es muy difícil hacer arte en un lugar que no es donde uno tiene las raíces. Si era difícil allá, acá también es difícil.

Nunca me pudieron obligar a decir lo que yo no creía

Cuando me fui de Cuba yo no tenía ya fuerzas para seguir luchando para hacer cine porque era imposible.

Yo estaba en el ICAIC, pero el ICAIC no me quería. Y, entonces, me dije: "Si no me quieren, me voy". Me sentí libre, y ahora me siento libre.

Si de esta energía viene otro nuevo proyecto, bienvenido sea.

Yo me siento libre, no tengo censura, pero tampoco tengo medios para hacer cine, ni para pensar que voy a ser un director. No hablo el inglés correcto, soy un emigrante y aunque sea ciudadano norteamericano, es complejo.

Dedico tiempo a otros trabajos, me siento muy contento trabajando con el College (Miami Dade) programando un cine de arte, creo que hay un movimiento fortísimo promoviendo un cine de arte y cinematecas aquí en Miami. Creo que eso forma parte de una lucha que también yo he emprendido y en la cual me siento apoyado, muy libre.

Escojo la película que me da la gana, pongo la que me gusta, no pongo la que no me gusta, programo en entera libertad. Sin cortapisas políticas, ideológicas; que yo también como cineasta me he convertido en un exhibidor, en una ciudad donde eso eran accidentes, era sólo en un festival.

¿Harías cine en Cuba?

No me hago ilusiones, es lo que va viniendo y tengo muchos deseos de filmar en Cuba las películas que no filmé, las películas que me censuraron, que no me dejaron hacer. Las que el carácter gregario, paternalista, censor del Instituto de Cine no me dejó hacer.

"Lo que nos desune son una partida de dinosaurios políticos, de ambos lados"

​Después de hacer Una novia para David y Papeles secundarios lo que tuve fue siempre las puertas cerradas. Creo que a veces fueron razones personales.

No voy a renunciar, me siento que fui del ICAIC, del cine cubano, que aporté al cine cubano. La misma continuidad, que a veces de negación, a veces de afirmación.

Nunca me pudieron obligar a decir lo que yo no creía.

Yo tuve el coraje, creo, y la inteligencia de hacer la menor cantidad de concesiones, como Charín y otros artistas cubanos.

Como dice en el documental: "tiene tanto valor quedarse como irse". Se necesita tanto coraje para quedarse allí y perseverar en lo que uno cree y oponerse de la manera que uno cree que es la oposición. No siempre todas las oposiciones son iguales. Hay quienes se oponen yendo por la calle con flores, hay gente que trata de hacer una película. Esa sectarización del pensamiento, tanto allá como acá, yo creo que no nos une como cubanos.

Creo que eso ha hecho mucho daño acá y allí. Eso de si no estás conmigo estás contra mí, allá es un lema fundamental, acá es un lema velado. Y eso tiene que cambiar.

Yo estoy loco por volver a hacer una película en Cuba. No veo las condiciones todavía. Creo que este documental puede servir para eso, porque no hace concesión ninguna allá.

Si me aceptan allá con la libertad con que yo pienso…

¿La harías?

La haría, pero yo también debo sentir que esa libertad no ofrece riesgo para mi vida.

Ojalá que las cosas empiecen a cambiar. El cambio está ahí. Nadie puede soportar eso más, ni de un lado ni de otro. Cada minuto que pase, cada pedacito de pan que se pierda y que no nos podamos comer, lo que nos hace es más lejos unos de otros, y si seguimos en estas luchas no va a haber Cuba unida, lo que va a haber es unos que tienen nostalgia de Cuba y otros que tienen odio de ser cubanos.

Fidel Castro se está muriendo, el otro se va a morir, no podemos darle el protagonismo a ellos. El protagonismo está en la inteligencia cubana para sobrevivir, no en ellos ni en ningún líder político de aquí, que también tienen una visión equivocada del futuro.

Estoy metiéndome en un terreno... yo, que no soy político ni me interesa eso, pero sí me interesa el futuro de mi patria y creo que está en peligro porque nadie tiene una posición inteligente al ver el futuro.

Todo el mundo está varado en el pasado, en una Cuba que fue, pero que ya no existe. Por tanto, esas son nada más dos horas de nostalgias. Eso no sirve para más nada. Ese futuro tiene que hacerse sobre lo que nos une, no lo que nos desune. Y lo que nos desune son una partida de dinosaurios políticos, de ambos lados. Y lo digo en total libertad, en el lugar en que esos pensamientos pueden levantar ronchas.

¿Crees que este documental se pueda ver en Cuba?

Creo que no. En El Paquete sí.

Hay que tener un poco de paciencia porque se invirtió bastante dinero. Y, al final, el productor norteamericano, Schooll, fue imprescindible para darle al documental una visión más universal. Yo quisiera que la gente tuviera paciencia y en alguna pifia no tratara de robárnoslo porque perdemos la oportunidad de ponerlo en la televisión norteamericana.

Muchas gracias por la paciencia, y éxitos.

Muchas gracias, adiós.

Siga a Luis Felipe Rojas en @alambradas.

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    Luis Felipe Rojas

    Luis Felipe Rojas Rosabal, 1971. Narrador, poeta y realizador audiovisual. Tiene publicados -entre otros- los poemarios Para dar de comer al perro de pelea (2013) y Máquina para borrar humanidades (2015). Conduce el programa Contacto Cuba, de Radio Martí. Periodista dedicado al tema de los Derechos Humanos, ha recibido seminarios de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). Lector voraz, amante del running, las artes plásticas y la música alternativa. Es autor del blog Cruzar las alambradas . Siga a Luis Felipe Rojas en @alambradas.

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